---Kaoru---
Muchas personas comenzaban a llegar, varios duques y condes, con sus hijas, reyes de otros reinos con hijas y donceles, vestidos de una forma exuberante, presentándose ante mí como lo mejor de la vida, sonrió de forma casual, una sonrisa un poco forzada, ya que no me interesan para nada.
-Kaoru-san.
-Yuri, -suspire- ¿Cómo has estado?
-Muy bien su alteza, -comento- mi padre quiere hablar con usted.
-¿Y eso?
-Tal parece que quiere ofrecerme como su pareja.
-Yuri, ya hemos hablado y...
-No me importa, no me rendiré contigo. –me tomo del brazo y caminamos hacia donde se encontraba su padre el conde Stanford.
-Buenas noches su alteza. –hizo una reverencia.
-Buenas noches.
-Muchas felicidades príncipe.
-Muchas gracias.
-Sé que será demás decirlo pero, espero pueda tomar a consideración el casarse con mi hija.
-Agradezco su propuesta, pero yo ya he elegido a la persona con la cual me casaré.
-¿Enserio? –se sorprendió.
-Así es.
Mire hacia la entrada y vi a mi amado Ryu entrar con un pelinegro.
-Con permiso, pero me esperan.
-¿Quién?
-Mi futura reina. –sonreí.
Camine hasta donde estaba mi amado Ryu que miraba divertido a las parejas bailar, me acerque hasta él y tome su mano.
-Has tardado mucho. –la bese.
-K-Kaoru. –se sonrojo.
-Me alegra que hayas venido.
-S-Solo vine porque mi amo me lo pidió. –desvió su mirada.
-¿Amo?
-Ya te había dicho que soy el sirviente del Duque Sakurai Touya. –me miro.
-Pero no me gusta como lo dices.
-¿Eh?
-Ryu, tú eres mío. –lo tome del mentón- Te ves hermoso así vestido.
-C-Calla. –se sonrojo.
-Me preguntaba si, ¿quieres bailar conmigo?
-N-No sé...
-Te enseñare.
Tome su mano y lo lleve hasta el centro de la sala donde ya varias parejas comenzaban a bailar, se hicieron a un lado para ser el centro de atención.
-Es vergonzoso. –murmuro.
-Me siento feliz de que estemos bailando, de sentirte conmigo, de tenerte entre mis brazos, y que nunca te dejaré ir.
-K-Kaoru. –recargo su cabeza en mi pecho.
-Me enamore de ti a primera vista, tu semblante serio y tierno, cuando rose tus labios sabía que no te soltaría, ya que todo tu ser me pertenecía por completo.
-Mentiroso. –murmuro.
-No es mentira, realmente me enamoraste con la primera mirada que me dedicaste.
-No digas eso porque yo...
-¿Sí? –lo tome del mentón.
-Porque yo quedaré completamente postrado a tus pies.
-¿Eh?
-Te amo Kaoru, no me hagas decirlo. –murmuro.
Me acerque hasta sus labios y lo bese tiernamente, juntándolo más cerca de mí, probando de nuevo ese dulce néctar que me hace tan feliz y me sorprende cada día más.
-Yo también te amo Ryu.
La melodía comenzaba a cambiar y muchos de los presentes nos aplaudieron haciendo que mi amado se sonrojara, muchas princesas se acercaron a mí alejándome de mi Ryu.
-Ryu, que alegría verte de nuevo. –escuche una voz.
-Z-Zess. –murmuro.
-Pensé que no vendrías aquí, que gran coincidencia.
-Algo así. –se encogió de hombros.
-¿Me concedes esta pieza? –hizo una reverencia.
Mis celos comenzaban a matarme por dentro y me separé de esas chicas tomando a Ryu de la cintura y pegándolo más a mí.
-Lo siento, pero mi pareja solo baila conmigo.
-Lo siento príncipe, no sabía que era su pareja, -comento- mi nombre es Zess y soy el segundo oficial a cargo de la flota de la marina.
.Mucho gusto, yo soy la pareja de Ryu. –besé su frente.
-K-Kaoru. –se sonrojo.
-Aunque, no tiene nada de malo bailar con alguien tan lindo como es Ryu, ¿no lo cree?
-La verdad si, -lo mire- soy alguien posesivo y él me pertenece.
-Eso suena muy egoísta. –sonrió.
-Me alegra que te dieras cuenta, -comente- ahora si me lo permite tengo que hablar con mi amante.
Tome a Ryu de la mano y lo lleve hasta la entrada principal puesto no quería que alguien más nos molestará, al igual que le dije a algunas personas encargadas de atender a los invitados que no nos interrumpieran.
-N-No deberías decir esas cosas. –comento Ryu.
-Estoy celoso Ryu, tú me perteneces, y no quiero que alguien más te toque.
-Kaoru yo...
-Ryu por favor escúchame lo que tengo que pedirte.
-Hai. –se sonrojo.
-Ryu, todo este tiempo que ha pasado, que he pensado en ti realmente he llegado a la conclusión de que quiero estar contigo para toda mi vida. –sonreí- Te amo Ryu, quiero que me prometas que estarás a mi lado todo el tiempo, quiero que seas mi amada reina.
-...
-¿Quieres casarte conmigo? –me hinque y le mostré el aniño que había comprado hace mucho tiempo.
El me miro sorprendido y vi sus lágrimas caer mientras se las limpiaba.
-Lo siento.
-¿EH? –lo mire.
-No puedo aceptarlo. –cerró la cajita- No quiero casarme contigo.
-Ryu...
-Perdóname mi amor.
Salió corriendo del lugar y yo lo perseguí pero lamentablemente él subió antes a su caballo haciendo que fuera imposible.
-Ryu... -susurre.
-Le dije que esa zorra no le convenía Kaoru-san.
-Yuri, déjame solo.
-Solo digo la verdad.
-Por favor.
-Yo puedo aceptar su oferta y...
-Amo a Ryu, y no me voy a rendir.
-Pero...
-Lo que siento por él es amor del bueno...
---Miyagi---
Al llegar al lugar pude ver a muchas chicas muy bien vestidas, con hermosos cuerpos, pero siendo sincero, eso ya no es lo que busco, no es lo que quiero, eso me aterra, porque entonces quiere decir que todo lo que me rodeaba, todo mi ser ha cambiado.
Busque con la mirada a mi pequeño chico, a la persona a la cual amo con todo mi corazón...
Porque lo amo y tarde me di cuenta.
La persona de la cual me había enamorado me engaño con cuanto hombre se le cruzo, así que decidí volverme un mujeriego, no tomando a nadie enserio.
Hasta que me volví un tripulante del barco del Antillano, mis visitas con las mujeres fueron disminuyendo...
Nunca pensé que un chiquillo me iba a robar mi corazón, que iba a creer de nuevo en el amor, es algo que no lo vi...
Me pasee por todo el lugar ya que no encontraba a mi pequeño niño. Hasta que lo vi caminando por los pasillos, vestido de una forma que me dejo sorprendido de tan hermoso que se ve.
Sin pensarlo dos veces me acerque a él y tome su brazo.
-Shinobu-chin.
-M-Miyagi...
-Te vez muy bien. –sonreí.
-¿P-Por qué estás aquí?
-Mi jefe está aquí.
-¿Jefe?
-Bueno, la persona para la cual trabajo.
-Mmmm.
-Shinobu, me gustaría...
-SHINOBU. –exclamo el maldito conde pelimorado.
-S-Shiki. –se sonrojo.
-¿Tienes mucho esperándome?
-No, para nada. –comento.
-Shinobu-chin. –lo llame.
-Lo siento pero Shinobu, -lo tomo de la cintura- es mi compañero en este baile.
-Con permiso. –comento mi niño y camino de la mano de Shiki.
Me quede con todo el coraje en mi corazón, sentí la necesidad de correr a su lado y quitárselo de sus brazos, Shinobu me pertenece.
Los vi bailar, mi amado se sonrojaba y reía al estar a su lado, abrazándolo como el tesoro más querido y adorado por él.
Invite a bailar a una de las chicas presentes para poder estar más cerca de mí amado niño.
-¿Recuerdas cuando tenías 10 años? –comento ese idiota.
-Cómo olvidarlo. –se sonrojo.
-Te di tú primer beso. –sonrió el idiota.
-B-Baka, me engañaste.
-Solo te dije que te libraría de un encantamiento.
-Decías que una bruja me perseguía.
-Es que eras tan tierno e inocente.
-Y tú te aprovechaste.
-Porque quería ser tu primer beso que solo me vieras a mí.
-Yo...
-Shinobu, quiero preguntarte algo. -se detuvieron y caminaron hacia la salida.
Yo me disculpe con la chica y los seguí hasta que ese tipo lo tomo de la cintura y lo beso.
-Te amo Shinobu, quiero ser tu pareja.
-Pero... -se sonrojo.
-Por favor, acepta mis sentimientos. –beso su mano.
No aguante más y aparte a Shinobu de ese tipo.
-NO LO TOQUES, ÉL ES MIO.
-Miyagi. –me miro.
-¿Qué es lo que quieres?
-Shinobu-chin es mío y no te permitiré que lo toques...
---Nowaki---
Me quede sorprendido ante sus palabras, no podía creer lo que me había dicho.
Me odia, no quiere verme.
¿Será que me he tardado en venir por él?
No quiero que odie, lo amo, es mi vida entera, es todo lo que deseo, lo que anhelo, no quiero perderlo, necesito hablar con él y aclararle todo lo que paso.
Corrí por el lugar intentando siguiéndolo pero, al llegar a la entrada lo encontré en los brazos de mi hermanastro.
-Hiroki...
Lo vi tensarse en sus brazos y sentí como mis celos me empezaban a dominar.
-Havi, creo que me iré a mi habitación, no me siento bien.
-No te preocupes Hiroki, te acompañare. –beso su frente.
-Hiroki yo...
-Con permiso Duque Sakurai.
Me miro un poco temeroso y camino de vuelta al palacio con Havi.
Mi corazón me duele, no quiero perderlo, cuando apenas lo estoy teniendo.
¿Qué fue lo que hice?
¿Por qué me pasan estas cosas a mí?
Entre al palacio y vi que Hiroki subió las escaleras, quería seguirlo pero no quería obligarlo, aunque me muero por saber que está ocurriendo.
-PAPÁ...
-James. –lo cargue.
-Has tardado mucho, pensé que no vendrías. –sonrió.
-Lo siento hijo. –acaricie su cabello.
-¿Dónde está mi mamá?
-Se sentía un poco mal y...
-Pero si estaba ansioso por verte.
-¿Eh?
-Mi mami te ama mucho, estoy muy seguro de ello.
-James. –comento Kaoru.
-Tío, -se bajó de mis brazos y lo tomo de la mano- él es mi papá Touya,
-Duque Touya, bienvenido. –murmuro.
-¿Se encuentra bien su alteza?
-Sí, solo un poco decaído pero estaré bien. –sonrió.
-Entiendo.
-Verdad que mi papi es genial. –sonrió James.
-Tal parece que te has ganado al pequeño, felicidades. –comento.
-Es como un hijo para mí.
-Espero que así sea, -miro por todos lados- ¿Mi hermano?
-Se retiró porque se sentía cansado.
-Ya veo. –suspiro.
Debo encontrar que es lo que paso con Hiroki, ¿Por qué me odia tanto?
Kaoru se marchó dejándome a cargo a mi lindo hijo.
-Papá.
-¿Sí? –lo mire.
-¿Cuándo te casaras con mi mami?
-Eso...
-Por favor, quiero estar con los dos. –sonrió.
-Yo también, -solloce y lo abrace- quiero que ustedes dos sean mi dulce familia.
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Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)
FanfictionEl amor no solamente tienen que ser de la misma clase social, ¿Qué pasará entre un príncipe y un pirata? Kamijou Hiroki es el cuarto príncipe del reino del oeste, es un chico dulce, tierno, amigable, serio, amable, una persona bastante buena, a sus...
