CAPITULO 31 En contra de la felicidad.

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---Shinobu---

Me sorprendí de verlo ahí parado vestido como un pirata.

-¿Usami-san?
-Pero si tú eres, -se acercó a mí- eres el sirviente de Hiroki, ¿no?
-Así es, -hice una reverencia- mi nombre es Takatsuki Shinobu.
-Aunque también conocido como Light el pirata. –sonrió Seki.
-¿Cómo es que estás aquí? –me miro.
-Lo invite a unirse a nuestra tripulación. –comento Seki- Él es el cocinero de este barco.
-Me parece bien. –comento Usami- Espero no nos traiciones Shinobu.
-No lo haré, -lo mire- se lo aseguro.
-Eso espero.

Usami se metió al camerino principal del barco y Akio me abrazo.

-¿Podrías ayudarme a preparar un platillo?
-Claro. –respondí.
-Tsss, -chasqueo la lengua Seki- ¿no puedes hacerlo solo?
-Sí, pero Shinobu-kun me pidió que le enseñara platillos nuevos, y haré el platillo que más le gusta al capitán.
-De lujo. –sonreí.
-¿Vamos? –hizo una reverencia.
-Claro.

Antes de seguirlo Seki me sostuvo del brazo y me tomo del mentón.

-S-Seki... -me sonroje.

Seki me empezó a besar tiernamente y lentamente fui correspondiendo a su beso. Nos separamos y sentí como mi cara comenzaba a arder.

-Este chico es mío Akio, ni se te ocurra ponerle un dedo encima porque soy capaz de todo. –me sostuvo de la cintura.
-Q-Que dices. –murmure.
-Solo la verdad. –sonrió.
-E-Eso fue... -desvié la mirada.
-No te preocupes Seki, mis intenciones con Shinobu-kun son las mejores. –comento.
-AKIO... -gruñó.

Akio me tomo de la mano y me llevo hasta la cocina.

Empezó a ordenar algunos materiales que utilizaríamos para cocinar, en todo rato me platico de los platillos favoritos del capitán "Akuma".

-Lo que dije en cubierta es verdad.
-¿Akio?
-Me gustaste desde que te vi.
-P-pero que...
-Eres un chico muy lindo, sin mencionar, -se acercó- que eres un doncel.
-¿C-Cómo lo sabes? –me sorprendí.
-Digamos que lo se diferenciar.
-Vaya.
-Espero que nos podamos conocer mejor.
-...
-Tan lindo. –se inclinó hacia mí y beso mi frente.
-N-No lo digas.
-Bueno continuemos.
-Hai.

Me siento tan tranquilo estando aquí, pero aún sigo pensando en Miyagi, fue mi primer amor, no sé cómo olvidarlo.

¿Por qué me cuesta trabajo?

Tal vez debería esforzarme más...



---Kaoru---

Han pasado dos semanas y media...

En este tiempo Havi y Hiroki me dieron una noticia que jamás pensaría que ocurriera, me dijeron que se casarían en cuatro semanas, algo sorprendente, pero mi hermano me dijo que lo hacía por su hija.

Intente hablar con él, pero dijo que era lo mejor, que respetara su decisión...

Y así hice...

Dicen en la vida que no te debes arrepentir por las decisiones que se toman, pero, de lo único que me arrepiento es de dejar solo a mí amado Ryu.

Las tareas del reino me absorben por completo, solo lo veo en el desayuno o en la noche, incluso cuando llego a la habitación él se encuentra dormido, debo buscar una forma para ver más a mi amado y poder convivir juntos como los esposos que somos.

Salí de la oficina y baje las escaleras encontrándome con Itsuki.

-Kaoru, quiero hablar contigo.
-Lo siento, no tengo tiempo.
-Por favor, solo unos minutos.
-Itsuki tú...
-Prometo no molestarte más.
-Está bien.

Caminamos hasta el salón donde me quede recargado en la pared y él estaba parado frente a mí con una expresión afligida.

-¿Qué ocurre? –pregunte.
-Kaoru, yo lamento lo que hice.
-...
-Sé que es difícil de creer pero no quiero causarte problemas por estos sentimientos que tengo hacía ti.
-Itsuki...
-Por favor déjame terminar. –rogo.
-Está bien.
-Kaoru, desde siempre te he visto con otros ojos, eres lo mejor que ha existido, te amo más que a mi propia vida, yo quiero ser tuyo.
-Lo siento.
-Kaoru, lamento tener estos sentimientos por ti.
-Sabes que no puedo corresponderte.
-Que no te importe que digan que somos hermanos. –tomo mis manos.
-No es eso, -lo mire- yo amo a Ryu más que mi propia vida.
-Kaoru puedo ser tu amante.
-No.
-Por favor. –me abrazo.
-Basta Itsuki.

Me jalo de mi capa y me beso. Trate de apartarlo pero me sujeto con fuerza.

-Me volverás a decir que no es nada. –murmuro.

Me aparte de Itsuki y pude ver a Ryu con sus ojos cristalinos.

-Ryu esto...
-Lamento haberlos interrumpido, por favor sigan con lo suyo.
-RYU.

Él se fue corriendo y cuando estaba a punto de correr por él pero Itsuki me detuvo.

-Suéltame.
-Deja que se vaya.
-QUE ME DEJES.
-Sabes lo que dirán si se enteran que es un pirata. –me miro- La inquisición no perdona.
-ÉL es mi reina.
-Aun así, es un pirata.

No aguante más y le di una bofetada.

-NO TE METAS CONMIGO ITSUKI, YO SOLO AMO A RYU Y NI TÚ NI NADIE VA A DESTRUIR NUESTRO MATRIMONIO, SI RYU ES O NO PIRATA ESO ES LO DE MENOS YO LO AMO.
-Kaoru... -me miro sorprendido.
-NO QUIERO QUE TE ACERQUES DE NUEVO A MÍ O A RYU, SINO QUIERES SUFRIR LAS CONSECUENCIAS.

Salí con la esperanza de encontrar a mi amado pero no lo vi por ningún lugar.

-¡¡RYU!! –grite.

Maldita sea la hora en que acepte hablar con Itsuki, solo me está metiendo en problemas con mi amado, espero que entienda lo que le dije.

-¿Qué paso Kaoru?
-¿Havi?
-Vi a tu esposo correr hacia la plaza, pero Zess lo acompaño.
-¿Cómo? –gruñí.
-Se veía muy triste, por eso deje que Zess fuera con él.
-Ese tipo está obsesionado con mi esposo.
-Kaoru no te enojes.
-Lo siento, -suspire- no tienes la culpa.
-¿Paso algo?
-Itsuki me beso.
-¿TÚ HERMANO? –se sorprendió.
-Sí, -rechine los dientes- y mi amado nos vio.
-Debes hablar con él y...
-Es que debe estar muy molesto porque no ha sido la primera vez.
-Kaoru, en verdad espero que todo mejore.
-Yo igual, Ryu es lo que más amo.
-Lo sé.
-Les deseo lo mejor.
-Supongo que vienes a ver a mi hermano. –suspire.
-Así es.
-Me alegro que estés a su lado, espero lo hagas feliz.
-Así será, daré lo mejor de mí para que no le falte nada ni a él ni a nuestra hija.
-¿La quieres?
-No me importa que no sea mía, yo la amare como si lo fuera.
-Me alegro, -suspire- debo ir por Ryu, en cuanto vuelva quiero hablar con ustedes.
-Claro.

Empecé a correr hacia la plaza.

"Solo espero que ese idiota de Zess no se esté aprovechando..."



---Hiroki---


Al llegar al palacio me encerré en la habitación de James y tome un patito de peluche que le compro mi hermano cuando supimos que sería niño.

Lo abrace fuertemente mientras recordaba todos los momentos que pasaba con mi hijo. Cuando le enseña a hablar, a caminar, le leía cuentos, hacíamos pasteles de lodo.

-James... -solloce- Lo siento, lo siento, mi amado hijo, te extraño tanto...

Escuche unos golpecitos a la puerta, me limpié las lágrimas y abrí.

-Su majestad, -comento una chica- afuera lo espera el Almirante Tomoya Havi.
-Gracias.
-¿Se encuentra bien? –me miro.
-S-Sí, -suspire- no te preocupes.
-Cualquier cosa no dudes en pedirlo.
-Gracias.

Deje el peluche y arregle un poco mi ropa, respire profundamente y baje las escaleras hasta llegar al jardín.

-Buenas tardes. –salude.
-Hiroki, -sonrió- te vez muy bello.
-Gracias.
-Te traje esto. –me entrego unos chocolates.
-Mis favoritos. –suspire.
-Hiroki, -tomo mi mano- gracias por aceptar mi oferta, te prometo que te haré feliz, que dedicaré mi vida en que no pierdas esa hermosa sonrisa.
-Havi, gracias por todo lo que me das.
-Lo hago porque eres mi todo.

Me tomo del mentón y se acercó a mí, yo lo empuje un poco y desvié mi mirada.

-Lo siento, aun no me acostumbro.
-Te entiendo.
-Havi, tenme paciencia yo...

De un momento a otro pego sus labios a los míos, sentí su lengua recorrer mis labios, me abrazo de la cintura pegándome más a él, yo simplemente cerré los ojos y apreté mis labios.

-Lo siento, -murmuro- necesitaba besarte.
-Yo...
-No lo haré a menos que tú me lo pidas.
-Tal vez no lo pida.
-Entonces te besare cuando menos te lo esperes.
-Baka. –me sonroje.
-¿Está listo tu traje? –pregunto.
-Sí, el sastre ya lo tiene hecho.
-Me alegro.
-Sí.
-Dentro de una semana y media seremos esposos, estoy tan feliz. –me abrazo.

No pude decir nada, solo recargue mi cabeza a su pecho mientras me aferraba a su espalda.

-Te haré feliz Hiroki, lo prometo.



---Nowaki---

Estoy muy agradecido de que Miyagi me haya salvado de esa situación, sino fuera por él estaría más lejos de las personas que amo.

Han pasado dos semanas y media desde que me rescato, estamos cerca del poblado de Castenia, estamos embarcando en unas cuevas que quedan cerca del puerto, les dije a unos de mis tripulantes que fueran a conseguir algunos disfraces para pasar desapercibidos.

-Aquí traje lo que me pidió Antillano. –comento uno.
-¿De monje?
-Lo siento, era lo único que había.
-Está bien.

Tanto Miyagi, como Kraken y yo nos vestimos con los trajes, les di órdenes a mis demás tripulantes de que esperaran en lo que nosotros revisábamos el lugar y encontrábamos a mi hijo.

-Lo encontraremos Antillano. –comento Miyagi.
-De eso estoy seguro.

Caminamos por todo el lugar, todo era pacifico, no veía a ningún niño, o a muchas personas.

Me acerque a una mujer ya grande.

-Disculpe, -comente- ¿Por qué no hay personas en este lugar?
-Oh, su eminencia, -me beso la mano- no le recomiendo que estén aquí.
-¿Qué sucede?
-Este pueblo es territorio de Sangre negra.
-¿Qué?
-Sí, de Akuma, en la casa de la punta del cerro vive su hermana junto con su sobrino.
-Eso...
-Ahí vienen. –señalo.

Mire hacía la dirección donde había señalado, y sentí tanta tranquilidad, era una muer pelirroja y a su lado estaba mi hijo. MI HIJO...

-James...

Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora