CAPITULO 63 Circunstancias.

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---Havi---

Me di una vuelta por todo el barco tratando de procesar la información que ese pirata me había dado.

No pensé que Odín estuviera tan mal, no lo imagine.

Realmente me siento tan impresionado.

Mi pobre Odín.

Pero yo le voy a devolver la confianza, le ayudaré para creer en mí.

Lo amo.

Al llegar a la parte trasera del barco mire a ese maldito pirata abrazar a mi amado.

No pude contener el odio y camine hacía ellos hasta separarlo.

-H-Havi. –murmuro mi amado y lo abrace.
-Maldito pirata.
-No discutan. –pidió mi amado.
-¡¡CAPITÁN!! –grito uno de ellos.
-¿Qué pasa? –pregunto Kensuke.
-La tripulación de Colmillo se acerca.
-Maldición. –chasqueo la lengua- Giren el timón y alcen las velas.
-¡Qué! –exclamo Odín.
-¿Los vas a encarar? –pregunte.
-Sí, esto no tiene solución si no es con un enfrentamiento.
-Pero...
-Havi quiero que tomen uno de mis botes y se marchen.
-Kensuke.
-Háganlo ya.
-¡No! –grito Odín- Yo quiero enfrentarme a él.
-No es tu pelea.
-Pero...

Él me dio unos papeles.

-Esto son los papeles más importantes con los cuales se muestra la inocencia de mi hijo.
-Kensuke o todos o ninguno. –comento mi amado.
-Havi tú...
-Tienes razón Odín, -tomo su mano- tienes como 5 ayudantes en el barco y estoy seguro que mi padre tiene el triple que tú.
-Nosotros...
-Kensuke me has dicho que estarás conmigo, más te vale que no traiciones esa poca confianza que empezaba a tenerte.

Él resoplo y acepto.

-Está bien, pero colmillo es mío. –gruñó.

Mire a mi amado y asentí.

-Es todo tuyo.

Kensuke volvió a la cubierta y abrace a mi amado.

-Perdón por lo de hace rato, -me miro- solo...

Tome su mentón y lo bese.

-No tienes nada que disculparte, -sonreí- entiendo lo que paso y haré lo posible para que me creas.

Él se acurruco en mi pecho.

-Odín, no intervengas tanto en la batalla.
-No soy una dama.
-Pero...
-Te recuerdo que soy Almirante del sector C.
-Es verdad. –sonreí.
-Así que no me trates como si necesitara que me rescataran, tengo fuerza suficiente para defenderme, así que...
-Lo entiendo mi amor. –lo bese.

Lo abrace de la cintura y miramos el barco acercarse.

-¿Havi?
-¿Qué ocurre?
-¿Estás listo para lo que viene?
-Sí, -suspire- sé que es mi padre pero desde el día que te lastimo jure que él no te volvería a tocar.

El barco se colocaba a nuestro lado y mi padre me miro con una sonrisa siniestra.



---Ryu---

Después de pensarlo un momento decidí aceptar su oferta y la carroza se dirigió al reino dorado, de dónde provenía Zess.

Sin darme cuenta me quede dormido en su hombro y cuando me di cuenta estaba ya en una cama recostado.

-¿Cómo dormiste?
-¿Eh? ¿Mis hijos?
-Los deje en la otra habitación, se quedaron dormidos después que tú.
-Lo siento tanto yo...
-Entiendo, estabas muy cansado y lo que necesitas ahora es energía.
-Gracias.

Él se sentó a mi lado y acaricio mi cabeza.

-No llores más, trata de olvidar un momento lo que ocurrió y piensa que estás de vacaciones.
-Zess tú, -tape mi cara con sus manos- siempre estás conmigo yo no sé cómo pagarte yo...
-No me tienes que pagar nada, -acaricio mi mejilla- quiero que seas feliz.
-...
-Bueno iré a preparar algo de comer, -beso mi frente- ¿quieres algo en especial?
-Lo que prepares está bien para mí.
-Bueno entonces te mostraré que soy un gran cocinero que soy que hasta querrás casarte conmigo. –rio.
-B-Baka. –murmure.
-Kichiro y Keitaro están en la habitación de enfrente.
-Gracias.

Él salió de la habitación y yo camine a la otra para ver a mis niños que estaban plácidamente dormidos, parecen dos hermosos angelitos.

Acaricie el rostro de cada uno.

-¿Creen que su padre se haya dado cuenta que no estamos?

Respiro profundamente al sentir como mis lágrimas amenazan con salir.

No voy a llorar.

Tiene razón Zess.

Debo calmarme y me tomaré esto como unas vacaciones.

Si Kaoru decide quedarse con la princesa yo me haré a un lado pero jamás les daré a mis hijos porque solo son míos.

Estoy seguro que esa princesa puede darle todos los que él quiera.

A pesar de mi amor hacía él yo...

No quiero obligarlo a estar a mi lado.

Arrope a mis hijos y baje las escaleras.

La casa era impresionante, tiene muchos cuadros y parece que Zess compro algunas rosas puesto que se veían muy frescas.

-¿Te gusta?

Zess me miraba con una sonrisa recargado en el marco de la puerta.

-Es impresionante.
-He de admitir que me enamore de esta casa en cuanto me la mostraron, y sin pensarlo la compre, -sonrió- pensaba más en el futuro, cuando tuviera a mi pareja y mis hijos.
-Es muy linda.
-Sí, -suspiro- la comida está lista.

Caminamos al comedor.

-Zess.
-¿Sí?
-Etto, le podrías entregar una carta a Shinobu.
-Claro.
-Solo quiero que sepa que estoy bien.



---Nowaki---

Me quede a cuidar a mi hija en lo que mi hermoso Hiro-san regresaba de esa "cita" que el rey de nueva España propuso por su silencio.

Pero debía cuidar a mi familia.

No podía dejar que siguiera cortejarlo.

MALDITA SEA.

Yo y mis celos.

Sin olvidar mi posesividad.

Lo bueno es que James fue con ellos.

Sé que cuidará bien de mi amado.

¿Por qué no han llegado todavía?

Mi niña se despertaba por ratos y yo la acurrucaba en mi pecho y se quedaba dormida.

La deje en su cuna y me encontré a Kaoru en los pasillos.

-Nowaki.
-¿Sí?
-¿Has visto a Ryu?
-No, -lo mire- ¿pasa algo?
-No...
-Por cierto, -comente- quería decirte algo.
-¿Qué cosa?
-Es algo delicado pero es necesario que lo sepas.
-¿De qué trata?

Coloco mi mano en su hombro y suspire.

-Kano e Itsuki fueron los culpables de que Akuma violara a Hiroki.
-¿Qué? –se sorprendió.

Le empecé a contar la historia que nos dijeron los gitanos y algunas pruebas que teníamos, él simplemente se sorprendió y bajo la mirada.

-Entonces mis hermanos se lo buscaron.
-Lamento lo que ocurrió con ellos. –comente.
-¿Hiroki lo sabe?
-Aun no.
-Tengo que hablar con él, dile que vaya conmigo cuando pueda.
-Eso haré.
-Gracias, -susurro- ahora debo buscar a mi Ryu.

Volví a la habitación de mi niña y me encerré.

Luego de unas cuantas horas mi amado llego con mi hijo él cual estaba muy sonrojado.

-¿Qué paso? –pregunte.
-Pues James tiene un pretendiente.
-¿Eh? –lo mire sorprendido.
-L-Louis-san q-quiere casarse conmigo. –murmuro mi hijo.
-¿Ah? –gruñí.

Pude ver un anillo en la mano derecha de mi James.

-¿Me pueden explicar el significado de ese anillo?
-Nowaki, no te enceles, son cosas que pasan.
-Ahora me quiere quitar a mi hijo, ese pedófilo.
-Nowaki.

Mi amado Hiro-san me abrazo y lo bese.

-Aun así lo mataré.
-Eres un loco.

Me quede mimando un rato a mi familia hasta que le dije a mi amado que su hermano quería verlos.

-James dame el informe completo. –sonreí.
-Sí capitán.

Él me empezó a contar lo que el rey les había dicho y que estaba de mi lado.

-James.
-¿Sí papá?
-¿Te gusta ese rey?

Mi niño se sonrojo y salió corriendo de la habitación.

-Supongo que tendré que hablar con ese rey...



---Miyagi---

Regrese al palacio y encontré a mi niño sentado en la entrada.

-¿Shinobu?

Él sonrió ampliamente, se levantó y corrió a mis brazos.

-Shinobu, recuerda que debes tener cuidado. –comento Seki.
-Shino...

No me dejo terminar porque me beso, yo lo tome de la cintura y le correspondí.

-¿A qué se debe tanto amor?
-Miyagi, -sollozo- estoy esperando un hijo tuyo.

Siento como mi corazón se acelera y lo elevo en mis brazos.

-Shinobu, -lo mire- un hijo, ¡TENDREMOS UN HIJO!  

Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora