CAPITULO 68 Altamar.

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---Kaoru---

No puedo creer que cuando más tranquilos estábamos aparece de nuevo ese maldito pirata y se lleva a mi hermano.

Es que ¿acaso no podemos estar tranquilos?

Al menos sé que mi hermoso Ryu está bien.

Eso me dio a entender Shinobu.

¿Por qué pasa todo esto?

Espero encontrar pronto a los chicos e ir a buscar a mi Ryu.

Lo extraño, al igual que a mis hijos.

Soy un idiota.

Le dije cosas a Ryu que lo lastimaron.

Él tenía razón, mis hermanos no eran unos santos.

Lo sabía pero me negaba a creerlos.

Ryu no insinuaba nada.

Él solo quería brindarme su fuerza.

Yo fui el que malentendió sus palabras, les di otro significado.

Soy un maldito.

Espero que pueda perdonar este corazón arrepentido.

En verdad quiero recuperarlo.

Soy un maldito idiota.

-Alteza, ¿sucede algo? –pregunto Seki.
-Estoy preocupado por los chicos y mi esposo.
-¿El rey Ryu?
-sí, él...
-Se fue con el almirante Zess.
-¿Cómo? –lo mire.
-Bueno lo vi cuando se marchaban en una carroza con los pequeños príncipes, luego lo vi al día siguiente entregándole una carta a Shinobu.

Entonces...

Mi Ryu está con ese marino.

Con el idiota que quiso arruinar nuestra boda.

Ese hombre...

Lo hizo a propósito.

Estoy seguro que se aprovechó de su debilidad.

Aunque...

Si Ryu está con él es porque le tiene confianza ¿no?

Realmente esto me pone los pelos de punta.

Espero que me pueda explicar todo esto.

-Gracias por decirlo.
-Perdone la indiscreción pero... ¿hay algún problemas?
-Espero que no, -sonreí a medias- tengo que luchar para recuperar lo que quiero.
-Cualquier cosa cuente conmigo. –hizo una reverencia.
-Por favor no lo hagas.
-Lo hago porque es el rey, además Nowaki y usted me dieron una nueva oportunidad
-Te la merecías.
-Gracias.
-No hay nada que agradecer.

Mire de nuevo el mar y no había rastros de otro barco, Nowaki se ve tan desesperado, pero él tiene una determinación.

Encontrar a mi hermano pase lo que pase.



---Louis---

En cuanto se fueron mande algunas cartas a mi reino para que mis mejores hombres fueran a buscar a la tripulación de sangre negra y ayudarán a mi suegro.

-Papá. –vi bajar a mi hermoso James aun tallándose sus ojos.
-Su padre salió a dar un paseo. –comento una chica.
-¿Y mamá?
-Lo acompaño.
-Ya veo. –susurro.
-Hola James.
-T-Tú. –se sonrojo.
-¿Cómo te has portado?

Él desvió su mirada y yo mi hinque para quedar a su altura.

-Te traje unos dulces. –se los di- Rojos, tu color favorito.
-Woaaaa. –sonrió- Gracias Louis-san.
-Solo dimes Louis, -bese su frente- somos más cercanos ¿no?
-S-Sí.

En verdad este niño me ha cautivado por completo.

Sé que parezco un pedófilo o lo que sea, pero me enamore de la inocencia y ternura de James, de la determinación y las ganas de querer proteger a lo que quiere.

Estoy enamorado de un niño.

Que no podré tocar o confesarme adecuadamente hasta dentro de 10 años.

-Ah, -suspire- es mucho tiempo.
-¿Eh?
-No es nada, -sonreí- vamos a desayunar.
-Hai.

Lo tome entre mis brazos y lo lleve al comedor.

-N-No me tienes que cargar, puedo caminar solo.
-Bueno quiero consentir a mi prometido en todo.
-¿Prometido?
-Te lo explicare con el tiempo.
-...
-Eres tan lindo. –bese sus mejillas.

Se sonrojo mucho y desvió su mirada.

La chica bajo con una bebé en brazos y le dio una mamila.

Mi niño empezaba a desayunar mientras yo lo miraba.

-¿Qué tanto me miras?
-Lo hermoso que eres.
-M-Mi papá dice que eres extraño.
-¿Huh?
-Pero tú me caes muy bien.

Este niño es tan lindo, debería casarme con él y asegurarme que no me lo quiten.

-Tú y Seki son mis dos grandes amigos y los quiero mucho.

¿Hay otro más?

-¿Quién?
-Es amigo de mi tío Shinobu, aunque también es mi amigo.
-¿Lo quieres como a mí?

Él se sonrojo más y se iba a echar a correr pero lo cargue.

-Waaaa suéltame, recordé que debo recoger mis juguetes.
-No te preocupes, te ayudaré.
-P-Pero...
-Nada de peros, así nos conoceremos mejor y te demostraré que soy el adecuado para ti.
-No entiendo.
-Solo debes elegirme a mí.



---Hiroki---

Me sorprendí ante las palabras de Shinobu.

¿Qué es lo que estará pensando?

Decir que espera un hijo de ese infeliz.

No entiendo.

-Eso, ¿es verdad? –sonrió ampliamente Akihiko.
-S-Sí. –susurro Shinobu.
-Sabía que tendrías a mi hijo, -se acercó a Shinobu y me coloque enfrente de él- Hiroki apártate, quiero sentirlo.

Mire a Shinobu y asintió.

-Pero aun así...

Akihiko me tomo de la cintura y me beso apasionadamente.

Trate de apartarlo pero su fuerza era mayor a la mía.

Aun me dolía mi costado.

-Auhh.
-Mi lindo Hiroki, si esa vez no te hubieras interpuesto no te estarías quejando de dolor.
-Imbécil. –masculle.

Akihiko llego hasta Shinobu y desabrocho su camisa.

-¿QUÉ HACES? –grite.
-Mi amor no seas tan celoso, debes de compartir un poco, además quiero sentir más de cerca a mi hijo, ¿acaso no puedo?

Akihiko empezó a acariciar el vientre de Shinobu, un poco abultado, lentamente subió sus manos hasta rozar sus pezones.

Shinobu mordió su labio para no soltar un gemido.

-Eres muy sensible aquí.
-P-Para.
-¿Debo de mostrarte quien es tu dueño?
-Akihiko es mejor que lo dejes, él debe reposar, recuerda que está en un estado delicado.
-Akihiko se separó y bufo.
-Vaya par de donceles, uno embarazado y otro débil, ahora como me los voy a follar.
-...
-Bueno en cuanto lleguemos a la isla haré lo que me plazca, -sonrió- si les llega a pasar algo ahí habrá doctores que los atiendan, primero es mi placer luego su salud.
-Idiota.
-Ven conmigo Hiroki.
-Hiroki-sama.
-Y tú recuéstate, no quiero que le pase algo a mi hijo, ¿entendiste?

Me tomo de la muñeca y me saco del camarote llevándome a una sala más grande.

-¿Qué haces?
-Eres mío. –lamió mi cuello.
-SUELTAME, NO QUIERO.
-No me importa. –me acorralo en la pared.
-Por favor... -solloce.
-No, tú eres mío y solo yo puedo tenerte.

Me volteo y sentí como algo se restregaba en mi trasero.

-MALDICION ES ASQUEROSO.
-Pero bien que gemías en mis brazos cuando te tome por primera vez.
-TE ODIO, MALDITO ENFER...

Me dio una bofetada tirándome al piso.

Mi mejilla duele mucho, y siento el sabor de mi sangre en mi boca.

Él empezó a quitarse la ropa mientras sonreía.

-Ahora aprenderás a que conmigo nadie juega mi amor.



---Havi---

-Deja de verme así, se te van a secar los ojos mocoso.
-Maldito, deja de llamarme así.
-Respétame que soy tu padre.
-Sí, un bastardo que nos abandonó.
-No los abandone.
-¿ENTONCES?
-Ya dije que el abuelo de Nowaki...
-Bla, bla, y más... AUCH.
-Havi deja de portarte como un niño.
-Odín, ¿Por qué lo defiendes?
-No lo defiendo.
-Lo haces.
-Tal vez se dio cuenta que me quiere más a mí.
-Hijo de....
-PODRÍAN CALLARSE LOS DOS.

Ambos lo miramos y estaba con el ceño fruncido.

-Parecen un par de niños pequeños.
-Mi amor. –lo mire.
-Havi, nunca pensé que lo diría pero... ERES UN INMADURO.  

Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora