CAPITULO 7 Reencuentro. Parte I.

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---Miyagi---

Cuando llegamos al puerto Ryu fue el primero en salir del barco en el cual subimos en la isla pasada ya que nos vestimos como burgueses, mientras que nuestro capitán llevaría el titulo como Duque y nosotros seríamos como sus sirvientes.

Me dijo que podría ir a ver la zona para que me fuera familiarizando, afortunadamente ya compramos una propiedad bastante amplia y algunos hombres llevaron nuestro equipaje.

Camine por el lugar y vi algunos burdeles y una que otra hermosa chica que tal vez podría saciar esta sed que tengo, esta sed tan pasional que no he podido saciar.

Al caminar por puestos de dulces lo encontré, a ese chico rubio del cual marque como mío cuando lo besé, dueño de mis más perversos sueños.

Ha cambiado mucho, está más alto, sus facciones son más claras y lindas, en verdad todo él ha cambiado drásticamente, de aquel niño que conocí ahora es todo un adolescente muy hermoso, más de lo que imagine.

Me acerque más a donde estaba para poder escucharlo.

-Quiero los de color rojo y verde por favor. –comento mi niño.
-¿Son para el pequeño James verdad? –pregunto la señora.
-Así es, -sonrió mi niño- James es medio especial cuando se trata de golosinas.
-Cada día se parece más a su madre.
-Es lo que digo. –rio.

Pago los dulces y lo vi caminar, lo seguí hasta llegar a un callejón lo jale hacía mi pecho.

-Pero que...

No le di tiempo de terminar ya que me apoderé de sus labios, saboreándolo por completo, metí mi lengua y jugué con la suya un rato, su sabor a menta me enloquecía, tiro las cosas que había comprado e intento apartarme.

Lo recargue en la pared y lo tome de la cintura mientras ponía mi rodilla en medio de sus piernas. Nos separamos por falta de oxígeno y lamí sus labios.

-P-Pero que le pasa...
-No me recuerdas. –susurre en su oído.
-M-Miyagi...
-Vaya, sí que me recuerdas.
-¿C-Cómo es que tú?
-Cosas de la vida. –reí.
-Idiota. –se sonrojo.
-¿No me extrañaste?
-Y-Yo...
-No me digas que, -lo tome del mentón y mire sus bellos ojos- ¿estás enamorado de mí?

Sus ojos se abrieron un poco más y se sonrojo hasta sus orejas.

En verdad este niño se enamoró de mí... Que idiota.

-S-Sí.
-Mmm, que se le va a hacer.
-¿Miyagi?

Lo tome de la cintura y lo volví a besar.

No me importan sus sentimientos, solo quiero terminar con ese deseo y pasión que dejo en mí desde ese día, quiero olvidarme de estas sensaciones, sé que si tengo su cuerpo una vez podré estar mejor, así que eso haré.

-Te amo Miyagi. –susurro.

Mi corazón empezó a latir deprisa haciendo que me enojara.

-Tsss, molesto.
-Te amo. –me abrazo- E-Estoy enamorado de ti.
-Sabes lo que soy ¿no?
-No me importa.
-A mí sí.
-Lo siento.
-Shinobu-chin.
-¿Nani? –me miro.
-Me dejarías hacerte mío.
-¿Qué?
-Quiero hacerte el amor Shinobu, déjame comprobar tus sentimientos. –susurre en su oído.

Esto debe ser fácil, acabar con todo esto, no dejar que esas dudas entren en mi corazón.



---Kaoru---

Salí a dar una vuelta por el reino ya que quería pasar a ver como estaba la gente, si necesitaba algo, si quería que mandará a construir algún local o casa, pero todo parecía perfecto, nadie se quejaba ni pedía nada.

Les agradezco a nuestros padres que nos haya dejado un reino donde prosperaba la paz y la felicidad para todos, me encanta la calma y tranquilidad que se puede respirar en el lugar.

-Kaoru-san. –me abrazo una chica.
-Hola Yuri.

Yuri es la hija de un duque que se ha enamorado de mí, pero la rechace como es debido ya que yo amo a cierto pirata que me ha cautivado por completo.

-Kaoru-san, yo te amo...
-Yuri tú sabes que...
-No me importa, sé que te puedo enamorar, además si esa persona te correspondiera estaría aquí.
-Es porque...
-No es pretexto, tú te mereces alguien mejor.
-Yuri por favor...
-Enamórate de mí pro favor. –me abrazo.

Acaricie su cabello mientras me disculpaba por no poder corresponderle. Sabía que todo mundo nos miraba, muchos en el reino querían que me casará con ella pero mi corazón ama a otra persona...

Cunado subí mi mirada me encontré con los hermosos ojos de los cuales me había enamorado, nos miraba sorprendido, lo vi sonreír y empezar a caminar.

Me separé de Yuri y me disculpe con ella. Corrí por todo el lugar buscando a mi Ryu, estoy seguro que lo vi, no fue una imaginación, estaba frente a mí y tal vez haya malinterpretado ese abrazo, debo aclararle las cosas.

Empecé a buscar por los lugares cercanos pero no lo encontré, me estaba desesperando, lo necesito, debo decirle cuanto lo extrañe, debo confesarle de nuevo mi inmenso amor, tengo que decirle la verdad, nunca deje de amarlo, jamás estaría con alguien que no fuera él.

Mi amado Ryu, no quiero perderlo por una situación como esta...

¿Me odiara?

Yo sé que siente algo por mí, me lo demostró al besarme, cuando titubeo un poco, en verdad no quiero perderlo.

Cuando estaba a punto de darme por vencido lo encontré con un hombre platicando, mis celos se encendieron cuando ese tipo acaricio el cabello de Ryu, sin pensarlo dos veces me acerque al lugar.

-Buenos tardes. –salude.
-P-Príncipe Kaoru, -me miro el comerciante y vi a Ryu estremecerse- ¿A qué debo su presencia?
-Nada en especial. –mire a Ryu.
-Es cierto, -ese hombre tomo a mi Ryu de los hombros y lo volteo para que me viera- Isaka Ryuuichirou es un viejo amigo que tengo, Isaka él es el príncipe del lugar y próximamente rey Kaoru.
-¿Y?
-ISAKA, compórtate. –le dijo.
-Con permiso tengo cosas que hacer.

Ryu evito mi mirada y se fue caminando hacia la plaza.

-Lo lamento príncipe es un poco apartado.
-No se preocupe, iré a verle.
-¿Eh?

Perseguí a Ryu hasta la fuente de la plaza y lo tome del brazo.

-¿Qué quiere? –gruño.
-Ryu, en verdad eres tú. –sonreí tratando de abrazarlo pero me lo impidió.
-Le pregunte algo, por muy príncipe que sea no le da el derecho de detenerme.
-Ryu yo quiero...
-¿Qué?
-No sabes lo mucho que te extrañe.
-Mmmm, ¿y luego?
-Ryu yo te...
-KAORU-SAN. –escuche la voz de Yuri y luego me abrazo por la espalda.
-Hummm. –suspiro.
-Yuri, no te había dicho que...
-Es que Kaoru-san, sabes bien que hoy es nuestro día, no puede cancelarlo.

Ryu se soltó de mi agarre y empezó a alejarse.

-Yuri no puedo hacerlo, por favor entiende que no puedo corresponderte, yo amo a otra persona y no quiero que malentienda nada.

Corrí detrás de Ryu hasta llegar al puerto donde él se había detenido.

-Puedes dejar de seguirme.
-Ryu debo darte explicaciones sobre...
-Mire, -suspiro- usted no me debe nada, no es como si fuéramos algo.
-¿Olvidaste todo lo que te dije?
-Sí...
-Yo te amo, me enamore de ti cuando nos conocimos.
-Mmm, déjeme adivinar, mientras le gusta estar con su prometida frente a todos quiere acostarse conmigo.
-NO ES ESO.
-Pues eso aparenta.
-Ryu mi amor es sincero.
-Ya he escuchado esa frase y créame que ya no soy un torpe.
-Ryu...
-Déjeme en paz y vaya con su prometida. –se dio la vuelta.
-¿Acaso estás celoso? –pregunte.
-¿Debería?
-Por favor...

Ver esa mirada fría que me dedicaba me hacía sentir tanto miedo de perderlo, lo amo tanto pero yo tengo la culpa por no poner bien mi barrera entre Yuri y yo, no puedo perderlo, no puedo...



---Nowaki---

Después de que me cortaran mi cabello de vestirme con las ropas que trajeron y tomar el título que tenía me mire al espejo y todo era diferente.

Ya no sería el Antillano ni Nowaki, para poder llegar a mi amado Hiroki tengo que ser otra persona, si no me lo quieren das así lo raptare...

Ya no soy Nowaki ahora soy el Duque Sakurai Touya, hijo único el cual sus padres viven en el reino de Arabia, y vengo en busca de la mano del príncipe Kamijou Hiroki.

Al llegar al reino de Castilla ordene que compraran una propiedad y que el equipaje fuera llevado de inmediato, afortunadamente escondimos bien el barco y los demás hombres fueron a otras islas, solo me acompañaron Miyagi y Ryu.

Les dije que se dieran una vuelta por el reino para que se familiarizaran mejor.

Camine por el puerto y me detuve al ver el palacio a lo lejos, mi principal objetivo, donde vive mi más preciado tesoro.

-No puedo entender cómo es que tiene tantos pretendientes. –escuche hablar a un hombre.
-Lo se Itsuki, él es de lo peor.
-Kano, porque no le dijiste a Kaoru que se lo llevará a otro lugar.
-Le dije pero ya sabes cómo es con él.
-Es verdad...
-Espero algún día encuentre a uno, no me deja escoger a ninguno.
-Aunque con todas mis insinuaciones ese pequeño rubio no me dice nada.
-Itsuki no entiendo cómo te mezclas con la servidumbre.
-Lo quiero para un rato...

Aquellos chicos se fueron sin darse cuenta de mi presencia, camine hasta la plaza y vi como un niño castaño de ojos lilas corría y se resbalaba.

Sin pensarlo me acerque a ayudarlo, se había raspado la rodilla, saque un pañuelo y comencé a limpiarlo.

-¿Te encuentras bien?
-Hai. –sollozo.
-Tranquilo, solo debes tener cuidado.
-Lo siento. –lloro.
-No llores, -le limpie las lágrimas- todo estará bien.
-Muchas gracias señor...
-Dime Touya.
-Gracias Touya-san. –sonrió y me hizo recordar a mi amado- ¿Cuál es tu nombre?
-Soy James.
-Mucho gusto.

-JAMES.

Esa voz, esa hermosa voz, mire a un castaño correr hasta el niño y abrazarlo fuertemente.

Esa figura, la voz, sus facciones, él es mi Hiroki, es mi niño, por fin lo he encontrado, después de tantos años separados está frente a mí, por fin...

-James ¿Estas bien? –pregunto mi amado.
-Sí mami, Touya-san me ayudo.

¿Mami? Esto no es...

-Gracias por ayudar a mi hijo. –sonrió.

¿Hijo?

No puedo creerlo, ¿Hiroki me olvido?

¿Se casó? ¿T-Tiene una familia?

-Me presento, soy el príncipe Hiroki y él es mi hijo James.
-Mucho gusto, -tome su mano- mi nombre es Touya.

Esto no puede ser posible...

¿Tanto me tarde?

¿Por qué ocurre esto?  

Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora