---Externo---
Paso una semana en la cual cada persona que habitaba el reino se apresuraba para la decoración de las calles y el palacio ya se celebraría el cumpleaños del príncipe Kaoru.
Se organizaría un baile para que el príncipe eligiera una esposa ya que debe asumir el trono del reino como futuro rey, y debe tener a una reina a su lado.
Aunque ya no era necesario elegir a una persona puesto que él ya tenía a su Ryu, y solo con él planeaba casarse, ese baile no lo consideraba para casarse con alguien sino como una fiesta de cumpleaños cualquiera como todos los años.
Por parte de Miyagi espiaba literalmente a su pequeño rubio, el cual se paseaba por la plaza a lado de un pelimorado, le molestaba ver a su chico con otro hombre, ya que él era el único que podía abrazarlo y besarlo.
Cada día de esa semana lo miraba desde lejos intentaba acercársele pero Shinobu simplemente se hacía aun lado o lo ignoraba, dejando a un pelinegro con un semblante de preocupación y tristeza, se desesperaba por no saber qué hacer, por tenerlo de nuevo en sus brazos.
Pero fue entonces cuando Miyagi un día antes de la fiesta del príncipe, encontró a Shinobu recogiendo unos trajes y se acercó a él sin pensarlo.
-Buenos días mi niño.
-Buenos días. –dijo secamente el rubio.
-¿Estás listo para mañana?
-Sí.
-Me preguntaba si tú...
-Por favor Miyagi no me molestes.
-Shinobu, lo lamento.
-¿Eh? –lo miro.
-Lamento las palabras que te dije, yo hable demás, -suspiro- te dije lo mismo que a mis...
El pelinegro se calló de repente porque de nuevo hablaría innecesariamente.
-Como otra de tus conquistas, ¿cierto? –se mordió el labio.
-No es así, tú eres lo que más...
-Con su permiso.
Shinobu se dirigió de nuevo al palacio y Miyagi suspiro pesadamente, puesto que su corazón dolía ante el comportamiento de rubio
-Te quiero Shinobu, lamento haberme tardado en reconocerlo...
Por otro lado Kaoru se encontraba realizando los negocios que tenía en otros reinos, tenía una gran sonrisa en su rostro, esperaba que llegará el sábado para presentarles a todos a la persona que más amaba en el mundo.
En la noche pasaba a visitar a su amante, aunque lo sentía un poco alejado y distraído, lo amaba y se preocupaba por él.
Un día decidieron pasear por la plaza, Kaoru trataba de animar a su amado pero él aún seguía disperso.
-Ryu.
-¿Sí? –lo miro.
-¿Qué ocurre mi vida?
-N-Nada.
-No mientas, -lo tomo de su mentón- últimamente has estado muy distraído.
-¿Estás bien con esto? –lo miro.
-¿Cómo?
-Kaoru, yo soy un pirata y t-tú el próximo rey del lugar, nosotros no...
-Ryu, -lo tome de la cintura pegándolo más a él- yo te amo a tú, no a tu profesión, aunque quiero que seas mi reina.
-¿Ah? –se sonrojo.
-KAORU-SAN ALEJATE DE ESA RAMERA. –grito la chica.
-Yuri, no digas esas cosas. –gruñó Kaoru.
-ÉL te engaña con otro, yo los vi.
-Ryu es mi pareja y no quiero que le digas nada.
-KAORU-SAN LO VI CON OTRO CREEAME.
-Amo a Ryu y no creo nada de lo que dices.
-Solo es una persona que conocí. –comento Ryu.
-Te creo Ryu. –beso su frente.
-YA VERÁ CUANDO ÉL LO ENGAÑE, -gruño la chica- NO SE QUEDARÁ ASÍ.
Yuri se fue corriendo a su casa mientras Kaoru abrazaba a Ryu.
-Eres solo mío, así que deja de pensar en otras cosas, -sonrió- te amo, así que por favor no me dejes.
-Kaoru, -sollozo- quiero estar siempre contigo.
-Así será, y más mañana cuando...
-¿Cuándo?
-Te lo diré cuando vayas al palacio por mi cumpleaños, -sonrió Kaoru- eres mi vida entera Ryu, no lo olvides.
En cuando Nowaki visitaba todos los días a su pequeño castaño, robándole algunos besos, abrazándolo a su pecho y jugando con su nuevo hijo al cual amaba y quería proteger, para él era como si James fuera su hijo, su familia, no descansaría hasta hacerlos felices, poder decirle la verdad a su amado e irse lejos del lugar, llevándoselo en su barco.
Nowaki por sus medios trataba de enterarse quien fue la persona que lastimo a su amado, tenía un odio eterno por es estúpido que abuso de él, jurando que lo encontraría.
Cada día se ganaba a James ya que él niño se encariño muy rápido con él, y poco a poco Hiroki dejaba que su cortejo fuera más efectivo, él se dejaba abrazar, tomar su mano incluso salir a pasear en público.
Nowaki llevo a Hiroki y a James a pasear por el puerto pues era un espléndido día, tomaba su mano dulcemente mientras que tenía sujeta la mano de James del otro lado.
-¿Cuándo te vas a casar con mi papá? –pregunto James.
-¿Eh? –se sonrojo Hiroki.
-Sí mami, quiero que Touya sea ya mi padre.
-E-Eso es...
-Nos casaremos pero después, -sonrió Nowaki- te lo prometo.
-WIiiiiii, -empezó a brincar el niño- ya quiero que se casen, quiero tener a mis dos papis juntos.
Hiroki se sonrojo tanto que tapo su cara con sus manos mientras Nowaki reía y lo abrazaba dulcemente, James también se unió a ese abrazo dándoles a todos los que pasaban una imagen de una hermosa familia.
-Te amo Hiroki. –lo beso.
-M-Me g-gustas. –murmuro el castaño.
-¿Cómo? –sonrió Nowaki.
-N-No dije nada.
-NO es verdad mamá, dijiste que te gustaba Touya.
-James no digas...
-Es la verdad, -hizo un puchero- tú amas a mi papi.
-Estás siendo muy directo. –suspiro Hiroki.
-Me encanta mi hermosa familia. –sonrió Nowaki.
El sábado todos terminaban los últimos preparativos para el baile. Los príncipes se terminaban de arreglar con los atuendos que mandaron hacer, afortunadamente los otros dos príncipes se habían ido a un viaje y no volverían dentro de dos meses.
Esos príncipes eran muy caprichosos y envidiaban a su hermano mejor Hiroki, no querían que fueran feliz puesto según ellos Hiroki les quitaba todo, y gracias a su gran influencia lo dañaron a más no poder...
Los piratas terminaban los pendientes y se encaminaban rumbo al palacio ya que eran las 6 de la tarde y debían ir con sus amores y asistir a la fiesta de cumpleaños, Nowaki se había colocado el medallón y el broche que le había regalado su hermoso castaño.
Por fin era el momento de decirle quien era, no podía esperar más para revelárselo, y de ser posible hablar con el príncipe Kaoru para poder llevárselo lejos, puesto que le pertenecían y quería amarlos toda la vida...
Sin saber que al utilizar aquellos objetos fueron utilizados para suplantarlo años antes, los cuales había ganado el odio eterno del castaño...
Sin saber que los pasos que había dado ahora serían su cruel sufrimiento para aquella familia que comenzaba a formarse...
---Shinobu---
Todos en el palacio están apresurados puesto que algunos pedidos de flores y la comida llegarían más tarde de lo previsto, así que después de ayudar un poco a mis compañeros subí a la recamara de Hiroki para ayudarlo a arreglarse al igual que al pequeño James.
-¿Puedo pasar? –toque la puerta.
-Pasa Shinobu.
Al entrar mire a mi joven amo secar el cabello de su hijo puesto ambos terminaban de tomar un baño.
-En un momento les daré su traje. –comente y camine hacia el ropera.
-¿Qué usaras tío? –pregunto James.
-Pues esto. –señale mi uniforme.
-Eso sí que no, -dijo Hiroki- tengo un traje que tal vez te quede.
-Príncipe no es necesario. –comente mientras colocaba sus trajes en la cama.
-Yo quiero que mi tío parezca un príncipe. –sonrió James.
-Opino lo mismo. –dijo Hiroki.
-Eso no...
-Nada, -camino hacía su ropero y saco ropa- ten, esto te quedará.
-Pero...
-A cambiarte. –dijeron ambos castaños y me encerraron en el baño.
-Amo...
-Nosotros nos vestiremos así que más te vale que te cambies. –comentaron.
-Ah. –suspire.
Me coloque el traje color azul que me regalaron, Hiroki se pondría un traje color rojo que resaltaba su figura y su hijo un traje color esmeralda.
Al salir los vi cambiados y ellos sonrieron.
-Te queda bien. –comento Hiroki.
-G-Gracias. –me sonroje.
-Mi tío está apenado. –rio James.
-N-No es verdad.
-Parece jitomate.
-James deja a Shinobu en paz.
-Hai.
-Bueno príncipes vayamos a recibir a sus invitados.
-Sí.
-Shinobu. –comento Hiroki.
-¿Qué ocurre?
-Eres libre para disfrutar el baile.
-Pero qué dice. –me sorprendí.
-Ya me contaste que vendrá mi primo y pidió estar contigo, además le pidió permiso a mi hermano y ahora no serás un sirviente sino un invitado más.
-No es necesario amo yo...
-Lo es, -sonrió- es una orden.
-Usted sabe cómo convencerme.
-Porque te conozco. –me abrazo.
Ambos bajamos y uno de los sirvientes le dijo a Hiroki que el Duque Sakurai lo esperaba en el jardín que quería hablar con él, James se fue con la chica que a veces lo cuidaba mientras yo lo escoltaba.
-Suerte príncipe.
-Gracias Shinobu.
-Espero que ahora sí lo acepte como su pareja.
-Así será, -se sonrojo- en verdad me gusta.
-Merecen ser felices.
-Tú también, así que dale una oportunidad a Shiki él te ama realmente y sé que puede hacerte feliz.
-Eso creo...
---Hiroki---
Cuando la ayudante de cocina me aviso que Touya me estaba buscando le comente a Shinobu que se divirtiera y dejará de comportarse como sirviente que ahora será un invitado más.
En todos estos días que me he visto con Touya, mi corazón empieza a latir a más no poder, en verdad me he enamorado de él, una parte de mí siente que lo conoce y deseo estar a su lado siempre, me gusta y lo quiero, solo espero que podamos tener una relación.
Baje las escaleras y me encontré a mi hermano con un chico muy cerca de él.
-¿Kaoru?
-Hiroki, -sonrió y tomo la mano del chico- Él es Ryu, mi pareja.
-Mucho gusto Ryu yo soy Hiroki. –sonreí.
-El gusto es mío príncipe Hiroki.
Al mirarlo a los ojos se me hace bastante conocido, al igual un pelinegro que se encuentra en una esquina de la sala principal.
En verdad siento que los he visto en algún lado pero no recuerdo nada.
-¿A dónde ibas hermano? –pregunto.
-Iré al jardín.
-¿A?
-Luego te cuento, -sonreí- nos vemos.
-Hiroki...
-Ya vuelvo.
Corrí hasta el jardín y vi a Touya de espaldas. Traía puesto una capa blanca que hacían resaltar su azul cabello.
-Touya-san. –susurre.
-Hiroki, -se volteo y camino hacia mí- Quiero que me llames por mi verdadero nombre.
Lo mire y sentí un dolor en mi corazón. Una parte de mí se negaba a lo que veía, quería pensar que todo esto era una mentira, esto no es verdad...
Un medallón en forma de luna colgaba de su cuello, y un broche con mis iniciales en su capa.
-Hiroki. –sonrió.
No es posible, él no puede...
-N-Nowaki... -dije tembloroso.
-Aquí estoy mi vida, lamento haber tardado.
Todos los recuerdos volvieron a mi mente, ese día en la playa, siendo sometido, siendo violado por ese desalmado.
-¿Hiroki? –sentí su mano en mi cabeza.
-NO ME TOQUES, -grite con todo el dolor- TE ODIO, NO TE ME ACERQUES.
-Calma amor...
-TE ODIO.
Me eche a correr lo más rápido posible de vuelta al palacio.
No sé porque me sentía seguro a su lado, en vez de sentirme aterrado, no puedo comprenderlo.
Nowaki me volvió a engañar, quería jugar conmigo, no quiero pasar por lo mismo.
Mi corazón dolía, seguí corriendo hasta que sentí que chocaba con alguien.
-¿Hiroki-kun?
-H-Havi. –solloce.
-¿Qué ocurre? –me miro preocupado.
Me aferre a su camisa y empecé a llorar.
-Tranquilo, aquí estoy para ti. –acarició mi espalda.
"Estos no son los brazos que quiero, no es el aroma, no es el calor que deseo..."
Touya...
Una simple ilusión, un simple recuerdo de una persona que no existe.
¿Qué quiere de mí?
Porque no puedo odiarlo, porque en vez de aborrecerlo lo amo, porque no puedo odiarlo como quiero...
¿Qué ha hecho conmigo?
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Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)
FanfictionEl amor no solamente tienen que ser de la misma clase social, ¿Qué pasará entre un príncipe y un pirata? Kamijou Hiroki es el cuarto príncipe del reino del oeste, es un chico dulce, tierno, amigable, serio, amable, una persona bastante buena, a sus...
