CAPITULO 36 Conciencia.

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---Ryu---

Kaoru me abrazo sin mucha fuerza para no lastimarme, comenzó a acariciar mi vientre, tenía una gran y bella sonrisa.

-Mis lindos niños, Ryu no sabes lo feliz que me haces, tendremos dos bebés, -me miro- ¿Ya sabes qué son?
-Me dijo la partera que probablemente sean niños.
-¿Los dos?
-Sí.
-Espero se parezcan a ti.
-¿Eh?
-Ryu, -me a brazo- lo siento.
-Kaoru.
-Sé que te lastime al no darle un límite a mi hermano, pero quiero que sepas que tú eres el amor de mi vida.
-Yo...
-Perdóname Ryu por favor, no me dejes solo, necesito tu compañía, necesito tu amor, quiero que amanezcas en mis brazos y decirte cuanto te amo.
-N-no digas más.
-Te amo, te amo...
-Baka, -me acurruque en su pecho- no te daré más oportunidades.
-Ryu...
-Yo también te amo.

Él tomo mi mentón entre sus manos y me beso.

Amo a Kaoru, lo amo con todo mi corazón, no quiero estar ni un momento alejado de él, es mi esposo y el padre de mis hijos, y lo más importante, es la persona a la cual amo con locura.

Sé que tal vez no fue su culpa ese beso, pero me hizo sentir triste, molestos y decepcionado, espero que su hermano entienda que Kaoru me ama a mí.

-Ya le dije mis sentimientos y le he prohibido acercarse, además le conseguí una casa para que él se vaya del palacio, no quiero que te haga sentir mal.
-Gracias.
-Eres mi prioridad, junto con nuestro principitos. –rio- ¿Cómo los vamos a llamar?
-Qué te parece, ¿Kichiro y Keitaro?
-Me gustan. –beso mi cuello.
-E-Espera, me haces cosquillas.
-Solo quiero complacerte.
-Seguramente estás pensando en algo pervertido.
-¿Tú no?
-Baka.
-Ryu, gracias por estar a mi lado, aunque a veces no me lo merezca.
-En la primera oportunidad te cambiare por un hombre más guapo. –bromee.

Apretó mis mejillas.

-Auch.
-Tú solo eres mío y no dejaré que alguien ponga una mano en ti.
-Eres muy posesivo.
-Solo si se trata de ti.

Tocaron la puerta de la habitación y yo me recosté en la cama mientras Kaoru se dirigía a abrir.

-Su majestad, el marino Zess ha pedido ver a Ryu-sama.

Él gruñó.

-Dile que está indispuesto.
-¡Kaoru!
-Lo que usted diga alteza.

La chica hizo una reverencia y Kaoru cerró la puerta y se recostó a mi lado.

-¿Por qué dijiste eso?
-Porque ese idiota quiere contigo.
-Es un amigo.
-Que te arruino tu ramo.
-Kaoru.
-Lo siento amor mío, creo que soy muy posesivo contigo.
-Demasiado.
-Eres solo mío.

Me acurruque en su pecho mientras acariciaba mi espalda.

-Mañana quiero que me acompañes al reino de Baviera.
-¿Eh? –me sorprendí- Eso es...
-Sí, -suspiro- iremos a visitar al padrastro de Nowaki.
-Está bien...



---Havi---

Ese maldito pirata se llevó a mi prometido...

Tome mi estada y empecé a hacer destajos un costal.

No perdonare que me quiten a mi castaño, Hiroki es mío...

He sido su fuerza, su apoyo, he estado con él en todo este tiempo, para que un vil y vulgar pirata lo aleje de mi lado, ESO NUNCA LO VOY A PERDONAR...

Jamás...



***Flash-back***

Estaba esperando en el altar por mi hermoso castaño, le había regalado una peineta para que la utilizará en el cabello.

-Felicidades almirante. –comento mi subordinado.
-Gracias Zess.
-¿Irán de luna de miel?
-Sí, lo llevaré en el barco que me dio mi padre.
-¿A dónde?
-Eres muy preguntón.
-Algo así. –se carcajeo.
-Quiero que se enamoré de mí, que tanto su hija como él sean dependientes a mí, que yo sea lo único en lo que piensen, quiero ser su todo.
-Seguramente serán muy felices.
-Eso espero.

Hiroki entró por la puerta, estaba muy sonrojado mientras miraba el piso, se ve tan hermoso avergonzado, de solo mirarlo quiero besarlo y decirle que lo amo y hacerlo solo mío, por fin lo tengo entre mis brazos.

En toda la ceremonia no podía dejar de verlo, su tierna mirada y sus sonrojos.

-Tomoya Havi, -comento el juez- acepta usted a Kamijou Hiroki, para cuidarlo en la salud y en la enfermedad, estar a su lado tanto en la riqueza como en la pobreza, amarlo y respetarlo todos los días de su vida.
-Acepto. –sonreí y besé su mano.
-Y tu Kamijou Hiroki, -miro a mi prometido- Aceptas a Tomoya Havi para cuidarlo en la salud y en la enfermedad, estar a su lado tanto en la riqueza como en la pobreza, amarlo y respetarlo todos los días de su vida.

Él se sonrojo y nuestras miradas se encontraron.

-Yo...

De un momento a otro todas las luces se apagaron, sentí como alguien apartaba a mi prometido de mi lado hasta que vi las esas orbes azules.

-Maldito. –masculle tratando de agarrarlo.

Pero no me dio tiempo ya que sentí un golpe en el estómago haciéndome caer al piso.

Mis tripulantes empezaron a seguirlos mientras Zess me ayudaba a levantarme.

En cuanto me recupere me dieron mis espadas y salí corriendo del palacio y me subí en mi caballo.

"Estoy seguro que son los tripulantes de Osiris"

Cabalgue lo más rápido posible hasta llegar al puerto.

-Lo siento Almirante Havi, no pudimos encontrarlos.
-¿Qué? –gruñí.
-Los perdimos de vista en medio del bosque.
-MALDITA SEA.
-Intentaremos seguir el rastro.
-NO LO INTENTE, HAGANLO. –ordene.
-Lo que usted diga Almirante.

Mis subordinados empezaron a buscar en los alrededores, yo camine por el puerto buscando algo sospechoso, pero en el piso solo encontré la peineta y el anillo que le había dado a Hiroki.

Los guarde en mi bolsillo y mire el cielo.

"Mataré a ese maldito pirata..."

-ANTILLANO DATE POR MUERTO. –grite.

"No se quedará así, juro que lo pagaras muy caro..."

***Fin del flash-back***




Ahora estoy en el barco principal de la marina siguiendo a un maldito barco fantasma, no hay pistas, no hay vislumbramientos, no hay absolutamente nada...

Afortunadamente toda la marina, o mejor dicho los más altos cargos me están ayudando para encontrar a mi prometido.

Todos me tienen un gran aprecio que me he ganado día con día, así que me ofrecieron su ayuda incondicional.

Salí a la cubierta del barco donde me encontré con otro almirante.

-Havi. –me miro.
-Lo sé, -suspire- hemos entrado en tierras enemigas.
-Descuida, tenemos un tratado de paz con él.
-Supongo.
-Barba negra no se va a interponer.
-Ese sujeto no me agrada para nada. –lo mire.
-A nadie, ese bastardo ha conquistado demasiadas islas, y mucha gente lo aprecia, los ha sabido manipular.
-Es lo que veo.
-Pero mientras exista ese tratado no podemos encerrarlo, es un hijo de puta. –cerró sus puños.
-¿Lo odias?
-Sí, él ha hecho cosas terribles.
-¿Estás seguro?
-SÍ.

Mire alrededor y afortunadamente no había nada cerca, ni un barco ni un alma.

-Todo está muy silencioso. –comento.
-Esto no se ve nada bien.
-Ten los ojos abiertos, -desenvaino su espada- algo huele muy mal.

Suspire profundamente y saque mi espada mirando como un barco se acercaba.  


---Hiroki---

Me quede en cubierta mientras miraba como mi niño ayudaba a los tripulantes de Nowaki, es muy lindo, James es tan bueno con los demás.

Lo mire fijamente hasta ver sus ojos...

-E-Esos ojos. –murmure.



***Flash-back***

Cuando estaba a punto de levantar una manzana mi mano choco con la de otra persona.

Subí mi mirada y me encontré con un par de orbes violetas.

-Lo siento, no sabía que la ibas a tomar tú. –sonrió- Me presento, soy el vizconde Usami Akihiko.

Tomo mi mano y la beso, me ayudo a reincorporarme y me miró fijamente.

Siento algo extraño al mirarlo.

-Y-Yo... -tartamudeé- S-Soy...
-Kamijou Hiroki el príncipe de este reino.
-Hai. –me sonroje.
-Me alegra conocerte al fin, tantos años en tu búsqueda.
-¿Mi búsqueda?
-Sí, -sonrió- Hiroki, estoy enamorado de ti.

Algo me recuerda esos ojos, algo siento al mirarlos, no logro determinar que es, mi mente está llena de pensamientos.

-Déjame cortejarlo, permítame esa oportunidad. –tomo mi cintura.
-A-Akihiko.
-Me gusta cómo suena mi nombre de tus labios. –acarició la comisura de mi boca.

***Fin del flash-back***



Esto es raro, no puede ser posible... pero...

Él es la única persona que conozco con los ojos del mismo color que mi hijo.

Debo estar pensando demás...

Mi niño seguí ayudando y de un momento a otro estaba jugando con Nowaki y Miyagi.

Aunque...

Ahora que recuerdo, yo...



***Flash-back***

Me encontré con Usami, dijo que quería hablar conmigo, así que acepte. Caminamos hacía el jardín y nos sentamos en una banca.

-¿En qué puedo ayudarle?
-Te he echado de menos. –me miro.
-¿Eh?
-Lo siento, a veces soy muy directo.
-Es lo que veo.
-Hiroki, seré breve, -tomo mis manos- te quiero.
-¿Qué?
-Me enamoré de ti cuando te vi por primera vez.
-Lo siento Akihiko yo no puedo corresponderle. –me levante.
-¿Por qué no lo intentas? –me abrazo de la cintura.
-Suélteme por favor.
-No puedo, -sentí su respiración en mi cuello- quiero que seas mío.
-Akihiko no...

Me interrumpió cuando me volteo y coloco sus labios en los míos, todo mi ser sintió miedo, una sensación desagradable, algo que me hizo recordar mi cruel pasado. Mordió mi labio y jadee de dolor, empezó a meter su lengua y yo intente apartarlo.

***Fin del flash-back***




Esas sensaciones, el tenerlo cerca, todo me recuerda al incidente.

¿Por qué me siento así?

Alma de Piratas (Nowaki x Hiroki)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora