31. Adiós Scarlett (Parte 2).

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ODETTE

- Hola, muy buenos días. - Saluda la chica con voz cantarina y me tiende una mano de forma amable. - Mi nombre es Sarah Parker, rectora del Internado Britterwood en Alaska. Vengo por la señorita Scarlett Belikov.

Mi mente piensa unos segundos en si seria muy malo el cerrar la puerta ahora mismo y ponerle llave, pero entonces le estrecho la mano a forma de saludo.

- Señorita Parker - Escucho a mamá detrás de mí. - pase por favor, sea bienvenida.

Me obligo a hacerme a un lado y abro más la puerta para que la chica y su acompañante pasen.

- Permítanme presentarles a mi hermano Robert Parker: el principal consejero escolar del internado. - Nos anuncia la rubia.

- Es un placer conocerlos. - Habla él muchacho con voz amable.

- Bueno, supongo que tú eres Scarlett, ¿verdad? - Se dirige la señorita Sarah hacia mí.

- ¿Qué? - Pregunto confundida.

¿Qué a caso me vio fachada de ser problemática?

- Oh, no. - Responde mi mamá inmediatamente. - Ella es mi hija Odette, ella es un ángel. - Dice mi mamá mientras me mira orgullosa.

- Scarlett se está bañando. - Afirma Erick entonces. - Bajará en un momento.

La chica y su hermano se miran al mismo tiempo y ambos con expresión sería.

- ¿Dejaron que subiera sola? - Pregunta el chico rubio.

- Pues... sí. - Responde mamá incrédula.

Y entonces, cuando he captado a lo que éste par de hermanos se refiere, el timbre de la casa suena nuevamente.

- Permítanme, por favor. - Habla rápidamente la tal Sarah Parker y con pasos delicados como bailarina, camina hasta la puerta para abrirla.

En ese momento, nos sorprendemos al ver a dos enormes y fornidos sujetos sujetando a Scarlett, uno de ambos brazos y el otro inmovilizado sus piernas.

- Señorita Parker, encontramos a ésta muchacha escapando por una ventana de allá arriba. - Explica uno de los sujetos con una tremenda voz gruesa. - Cuando la detuvimos intentó golpearnos para salir huyendo.

- Muchas gracias, Roy. - Habla el hermano de la chica Parker. - Pueden bajarla. - Ambos hombres obedecen.

A decir verdad, Scarlett es demasiado valiente para habérseles enfrentado, esos tipos tienen la pinta de matones y verlos siquiera, me pone los pelos de punta.

- Estaremos afuera vigilando, joven Parker. - Avisan los tipos rudos al muchacho, quien les asiente con aprobación.

Ambos sujetos salen de la casa, cerrando la puerta detrás de ellos. Entonces, todo se vuelve tenso dentro de mi hogar una vez más.

- ¿Traen a sus propios guaruras?, ¿es en serio? - Pregunta Scarlett como si no estuviera ya en bastantes problemas.

¿No puede mi hermana cerrar la boca de una vez? La situación es crítica y lo que acaba de pasar sólo la ha empeorado aún más.

- En éste trabajo uno va aprendiendo de las experiencias pasadas. - Le responde muy segura la rubia con una enorme y amistosa sonrisa. - Tú debes ser Scarlett.

- Y por la vestimenta que traes, tú debes ser la señorita obsesiva compulsiva y perfeccionista. - Responde mi hermana a forma de burla.

Logro ver por el rabillo rabillo del ojo que el hermano de la señorita Parker intenta contener una carcajada. ¿Alguien puede preguntarle de qué lado está?

Amarte a MorirHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora