ANDY
- ¿Cómo era? - Preguntó Connor mientras se recargaba en los casilleros.
- Era la chica más malditamente sexy que he visto. - Contesté recordando ese viernes en la noche, las curvas de ella marcadas a la perfección por su diminuto vestido. Me sentí un puberto cuando terminé fantaseando varias formas de tirarme a esa chica en mi auto.
- ¿Y la has vuelto a ver?
- No, pero si me la volviera a encontrar, no dudaría en llevarla a mi departamento un rato.
Los alumnos iban y venían por el largo pasillo, buscando sus casilleros o platicando entre ellos. Vaya que mi regreso, había causado polémica, ya que en la entrada, me estuvieron deteniendo varias chicas de las que su nombre no recordaba pero vaya que las conocía.
- ¿Te dijo su nombre? - Preguntó Terrence.
- Scarlett. - Ambos se quedaron extrañados en cuanto dije ese nombre.
- ¿Scarlett? ¿Scarlett Belikov? - Connor estaba realmente ansioso.
- Me parece que sí... ¿la conocen? - Ellos se miraron con una sonrisa estúpida.
- Andy, ¿recuerdas que te dije que una chica nueva le quitó su puesto a Verónica y se ha acostado con media escuela? - Asentí, ya sabía a donde iba eso. - Bueno, hermano... me temo que entonces no te costará trabajo cogértela.
El timbre que indicaba el inicio de la primera clase sonó y según mi horario, tenía química con el profesor Lewis. Genial.
- Bueno, a la hora del almuerzo quiero que de den cada detalle desde que ella llegó aquí, hasta el viernes en la noche. - Me di media vuelta y comencé a caminar hasta el laboratorio.
Así que Scarlett estudiaba aquí conmigo. Me preguntaba si estaría con ella en alguna clase, aunque la verdad, si era como yo, no la vería nunca en clases.
Todas las chicas que pasaban frente a mí, me saludaban con una sonrisa y tratando de llamar mi atención con sus escotes y faldas cortas. Lo estaban logrando. Cuando llegué a la entrada del salón de química, vi al idiota de Ethan Cowell caminando junto a una chica, pero no podía reconocerla ya que el idiota de Cowell, se interponía en mi vista. Ambos entraron al laboratorio y una rápida idea cruzó por mi mente junto a una sonrisa maliciosa. La chica se sentó en un banquillo de la segunda mesa en la fila pegada a la pared, pero Ethan se quedó parado frete a ella, evitando que viera el rostro de la muchacha. Eso quería decir que él no estaba en ésta clase. Sólo acompañó a la chica. Me gustaría joderlo un poco. Caminé hasta ellos y me coloqué en el banquillo junto a la chica. Ambos giraron a verme y entonces por fin reconocí a la muchacha junto a mí. Era la chica bonita e inocente de esa noche. Intenté ocultar mi sorpresa.
- Así que tú vas a ser mi compañera de química. - Hablé despreocupado. Ella me miró confundida. Tenía unos enormes ojos marrones bajo unas largas y rizadas pestañas. Se notaba que no usaba maquillaje.
- ¿Disculpa? - Preguntó ella con un tono desconcertado en su suave voz.
- Ryder, lárgate de aquí. - Reprendió Ethan con la vista fija en mí. Lo estaba empezando a poner furioso. Bien.
- Por si no lo has notado, ésta es mi clase. Creo que más bien el que se debe largar, eres tú. - Contesté despreocupado.
- Está bien, Ethan, no te preocupes. - Habló de nuevo la chica bonita e inocente. Cowell la miró unos segundos, indeciso y luego me miró a mí.
- De acuerdo. - Contestó él. - Pero recuerda lo que te dije, ¿si?
Ella sólo asintió, nerviosa. Me preguntaba qué cosas le habrá dicho a la chica bonita.
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Amarte a Morir
JugendliteraturDos hermanas: Ángel y demonio. Un muchacho: Los mismos problemas. Triángulos amorosos, círculos viciosos. Nadie estará a salvo. ¿Por quién te dejarás llevar? ¿Te permitirás ir al cielo o te dejarás arrastrar por el infierno?
