ODETTE
Me levanté de mi cama con un ligero dolor en la espalda, estiré mi cuerpo para destensarlo un poco y después miré todos los libros, cuadernos y lápices regados por todo el edredón, tomé todo lo que fuera mío y comencé a ordenarlos para mí horario de mañana. Dejé ordenadamente en mi escritorio unos libros que no me servirían para mañana y luego de tomar el resto de útiles, observé mi mochila que reposaba en piso junto a la cama. Dentro de la mochila abierta resaltaba el pequeño pedazo de papel mal cortado que me habían dejado dentro del casillero. Me acerqué y saqué la notita, volviéndola a leer.
"Te dejo las llaves del auto, Andy y yo saldremos a divertirnos un rato. Si mamá pregunta, fui a casa de Molly. Te amo, monita. - Scarlett"
No me preocupó el pensar en cómo metieron la nota a mi casillero, lo que me preocupaba era pensar cómo hicieron para meter las llaves del auto también.
- Odette, ya no tienes refresco de uva, sólo había de cereza y... ¿qué es eso? - Irrumpió Kathy dentro de mí habitación.
- Sólo es Scarlett, intentando hacer que mamá nos asesine a ambas. - Respondí cansada.
Me senté en la cama, recargando mi aún adolorida espalda el la cabecera de madera blanca. Katherine comenzó a tomar los cuadernos que aún quedaban regados y los guardó también dentro de su mochila. Kathy vino a casa conmigo después de la escuela para hacer tarea como lo hacíamos todos los jueves.
- ¿Otra vez con Andy?
- Me temo que sí. - Contesté.
- ¿Y qué te preocupa?
- ¡Chicos, ya estamos en casa! - Escuchamos gritar a mi mamá desde la planta baja.
- ¡Eso me preocupaba! - Respondí alarmada. - Sé supone que Scar no puede salir porque está castigada.
- ¿Y qué vas a..? - No terminó Kathy su pregunta puesto que escuchamos los pasos de mi mamá por las escaleras.
- Hola corazón... y hola Kathy. - Saludó amablemente mientras asomaba su cabeza por el marco de la puerta.
- Hola mamá.
- Hola señora Miriam.
- ¿Ya terminaron su tarea? - Preguntó mamá entrando por completo a mi habitación. Aún traía puesto su uniforme azul de asistente dental.
- Sí. - Contestamos Kathy y yo al unísono.
- Bien, ¿y tú hermana? ¿ya también hizo los deberes?
Kathy y yo nos miramos por unos momentos, dudosas de lo que íbamos a contestar.
- Sí. - Mi contestación salió ligeramente insegura.
- Bien, iré a ver como está ella. - Comenzó a caminar hacia la puerta. - Tal vez considere levantarle el castigo, se ha estado portando bien estos días...
- ¡No! - Exclamamos al mismo tiempo mi amiga y yo. Mi mamá nos miró sorprendida. - Es que Scar no está aquí. - Hablé tímida.
Mamá abrió los ojos como platos y cruzó sus brazos frente a su pecho.
- ¿Y dónde está tu hermana entonces? Sabes perfectamente que está castigada y ella también lo sabe.
- Está en casa de su amiga Molly, señora Miriam. - Respondió Kathy rápidamente.
- Bien, entonces en este preciso momento iré por ella... - Salió de mi habitación con real molestia y la escuchamos bajar escaleras.
Kathy y yo de nuevo nos miramos alarmadas por unos momentos y entonces saltamos de la cama rápidamente para correr tras mi madre. Si ella iba a casa de Molly y descubría que su hija mayor no estaba ahí, sería el fin para todos en esta casa.
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Amarte a Morir
Roman pour AdolescentsDos hermanas: Ángel y demonio. Un muchacho: Los mismos problemas. Triángulos amorosos, círculos viciosos. Nadie estará a salvo. ¿Por quién te dejarás llevar? ¿Te permitirás ir al cielo o te dejarás arrastrar por el infierno?
