ANDY
- ¿Un nuevo lugar, dices? - Pregunté pensante.
- Así es. - Contestó Tara, bebiendo un trago de su cerveza en lata. - Es en el centro y dicen que es muy bueno.
- Pensé que los antros ya no eran para nosotros. - Bromeó Connor que estaba sentado junto a Tara en los banquillos altos frente a la barra americana de la cocina de mi departamento.
- En teoría, éste es nuevo, así que aún no nos conocen. - Comentó Terrence encogiéndose de hombros. - Podemos ir a ese.
- Sí, aun no saben que te coges a todas la camareras. - Ataqué de forma bromista.
- ¿Disculpa? Yo no soy el que se pelea estando borracho y luego vomita a los guardias de seguridad. - Respondió.
- ¡Eso fue sólo una vez!
- ¿Bromeas, Ryder? Esa fue la razón de que ya no pudiéramos entrar al City Lights y ni al Ojo Toxico. - Dijo Tara.
- Ni al Ice Monster, ni al One Shot, ni al Black&White... Bueno, en realidad ese fue porque pusiste éxtasis en todas las bebidas... Pero igual fue tu culpa que ya no nos dejaran entrar. - Complementó Connor. ¡Traidor!
- ¿Vas a hablarnos del nuevo lugar, Tara o sólo van a recordar lo que hice a mis 16 años? - Rodé los ojos. - A demás, en el Ojo Toxico, Tara también contribuyó cuando le rompió la botella en la cabeza al gerente y lo llamó "prostituta".
- No fue mi culpa, - Protestó. - estaba ebria... Y ese tarado se lo buscó al llamarme "niña bonita".
- ¡Wow! La niña bonita se pone agresiva, ¿eh? - Comentó Terrence divertido, unos segundos después vimos volar una lata de cerveza la cual se estrelló en la pared junto a su cabeza. Todos miramos sorprendidos a Tara, completamente enmudecidos.
- Si vuelves a llamarme así, te cortaré las bolas y luego te obligaré a comértelas. - Contestó ella tranquilamente al mismo tiempo que Terrence la miraba con ojos abiertos en un completo estado de shock.
- Vaya Tara, que buena puntería, casi le vuelas la cabeza. - Comentó Connor después de un corto silencio.
- ¿De qué estás hablando, animal? Fallé. - Rodó los ojos. - Bueno, como les decía antes de que empezáramos a hablar de estupideces; el lugar es nuevo, tiene unas dos semanas que recién abrió. Se llama La Caja de Pandora, está en el centro de la ciudad.
- Bien, bien... Y suponiendo que ya estemos ahí, ¿cómo nos dejarían pasar? - Preguntó Connor con intriga.
- Porque casualmente trabajamos para el sujeto que compró ese lugar. - Respondió ella con una sonrisa.
- ¿En serio él compró el lugar? - Cuestioné realmente sorprendido a lo que ella asintió como respuesta.
- ¡Perfecto! - Exclamó Terrence. Al parecer ya había olvidado su shock. - ¿A qué hora nos vemos allá?
- Me parece que el lugar abre a las ocho pero tendré que ir antes si quiero conseguirnos con el jefe unos buenos tratos. - Tara le dijo.
Algo que había notado desde el primer día en ese trabajo era que Demian le tenía demasiada confianza a Tara. No era algo que me sorprendiera pues sabía que ella era una mujer muy inteligente, profesional y comprometida.
- De acuerdo. - Mencioné. - Puedo ir contigo si quieres.
- Sí, la verdad le caes muy bien al jefe así que si vienes conmigo, probablemente acepte más rápido.
- ¿Y se vale ir con nuestras novias? Me gustaría llevar a Rebecca y supongo que a Andy le gustaría llevar a Sacrlett. - Miré con confusión a Terrence, luego de que dijera la palabra "novias".
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Amarte a Morir
Teen FictionDos hermanas: Ángel y demonio. Un muchacho: Los mismos problemas. Triángulos amorosos, círculos viciosos. Nadie estará a salvo. ¿Por quién te dejarás llevar? ¿Te permitirás ir al cielo o te dejarás arrastrar por el infierno?
