10. Apuesta (Parte 2)

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ODETTE

Desde el momento en que la motocicleta corrió de la línea de salida, pude sentir como todo a mi al rededor comenzaba a ponerse borroso. Ya no sentía nada mas que tres simples cosas: 1) El viento llendo en contra mía, agitando mi cabello y calando todo mi cuerpo, 2) el vibrar de la maquina de metal de bajo mío que me hacía sentir como si mi cuerpo estuviera unido a la moto y 3) mi corazón golpeado en mi pecho a todo ritmo, haciéndome sentir los latidos retumbando en mis oídos como tambores. La sensación que correr una carrera causaba en mí, seguía siendo la misma. El sentimiento de que ya nada importa más que el camino que tienes frente a ti y la velocidad con que cruzas ese camino. Miré a mi lado y observé a Ryder corriendo su motocicleta junto a mí. Su corto cabello también estaba siendo peinado hacia atrás por la ventisca a la que íbamos en contra y en su rostro se notaba ese momento de libertad. Entonces, como un llamado, él me miró también y me sonrió con diversión; no era una sonrisa burlona ni la sonrisa egocéntrica tan característica de él, era más bien una sonrisa sincera y emocionada, como la de un niño andando en su bicicleta por primera vez solo. Yo respondí su sonrisa de forma inconsciente, olvidando por completo cualquier diferencia que tuviera con él. Era como si en verdad fuéramos amigos por unos instantes y eso no me molestó.

- ¡Te veré al final del camino, Odette! - Gritó para que pudiera escucharlo sobre el ruido de ambos motores y entonces aceleró para empezar a dejarme atrás.

Y aún con la sonrisa entre mis labios, también aceleré, forzado a la motocicleta a ir más rápido. En cuestión de segundos, ya había alcanzado a Andy y otros segundos más tarde, comencé a dejarlo atrás. Giré con cuidado en la siguiente curva que marcaba el camino aún sin intentar perder la velocidad. La adrenalina corría con rapidez por mi cuerpo y me sentía tan relajada, sin pensar por unos minutos en todos los problemas. Era como hace unos años. Era como su hubiera vuelto en el tiempo. De nuevo, vino una curva y al momento de cruzarla, el pasado en mi mente pareció cobrar vida. Miré al otro lado y mi corazón se agitó al ver a Matt corriendo su Harley junto a mí, como en los viejos tiempos. Sí era Matt, mi hermano mayor; él me miró por unos segundos, me sonrió. Volví mi vista al camino de enfrente, con la emoción de volver a ver a mi hermano junto a mí.

- *¿Lista para la verdadera acción?* - Lo escuché en mi cabeza pero no me importó. Para mí era como si de verdad estuviera aquí. Reí y le asentí con la cabeza. Sabía lo que esas palabras significaban. La imagen de él fue una escena que se desvaneció tan rápido como la vi pero aún así, quería hacerlo.

Metí primera, embrague hasta el fondo, aceleré de nuevo, solté embrague y aceleré aún más... Y en poco tiempo, tuve la motocicleta parada en la llanta trasera mientras aún seguía corriendo. La emoción se apoderó de mí, como hace tanto no pasaba. Era todo un huracán de emociones en este momento, no pensaba en si esto estaba bien o mal, para mi era como volar y me gustaba. Mantuve la maquina así por unos segundos, intentando mantener el manubrio recto y no acelerar a fondo, recordando recordando las palabras de Matt en mi mente.

- *No dejes el acelerador a fondo ya que te iras para atrás. Es como si acelerara y dejara de acelerar por menos de 1 segundo* - Su voz de nuevo en mi cabeza. Entonces, recordé todo como un flashaso. Las imágenes de la última vez que vi a mi hermano llegaron a mí y toda la emoción comenzó a ser reemplazada por un pánico terrible. ¿Qué estaba haciendo? Yo no debía estar haciendo ésto.

Quise bajar la moto quitando un poco la velocidad y lanzando mi peso hacia adelante, pero no lo hice con el cuidado que debía, pues la moto cayó de un golpe haciendo rebote con la rueda delantera. Cuando ambas llantas estuvieron en el suelo, sentí como la motocicleta se comenzó a desestabilizar bajo de mí. El pánico aumentó aún más, provocando que mi cuerpo no me respondiera y por accidente, en lugar de frenar, aceleré. Iba a caer, estaba segura que caería de la moto y me lesionaría gravemente por no traer casco. Mi respiración comenzó a hacerse más pesada, me costaba más trabajo meter aire a mis pulmones. No, no puedo permitir que me de un ataque ahora mismo. Intenta relajarte, Odette, no puedes sufrir un ataque ahora. La línea final estaba a unos metros, con toda la multitud de gente esperando emocionada y todo lo que yo podía pensar ahora, era en que tal vez terminaría esto al igual que paso con mi hermano. Mi hermano. Entonces, de nuevo la voz de Matt apareció en mi cabeza.

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