Cuando Victoria Ross entró por aquella puerta para salvar a la empresa familiar de irse a la ruina, Daniel Adams jamás pensó que ella se convertiría en su alma gemela. Sin embargo, de una loca y extraña manera ambos terminan perdidamente enamorados...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Estaba muy emocionado por la fiesta de hoy, Victoria había preparado todo muy bien con la ayuda de Gale, me alegro bastante de que estén trabajando juntas; la decoración, la comida, las bebidas y la música habían quedado perfectas. Papá estaba muy contento y el autor del libro estaba más que satisfecho debido a su excelente trabajo, sin duda alguna esto acarrearía mucha publicidad para la empresa.
Lo mejor de todo era que al fin podría salir con Victoria, ella había aceptado ir conmigo a la fiesta. Ahora mismo estoy en camino a su casa, será todo un honor ir a lado de ella, me he puesto mi traje favorito, el azul rey que tanto me gusta, he decidido acompañarlo con una camisa color vino. No quiero sonar presuntuoso, pero realmente me veo muy bien, espero que Victoria piense lo mismo. Parece tonto, pero me he arreglado así, sólo para ella. Victoria es hermosa y sin duda alguna quise verme a su altura.
....
Había tomado la decisión correcta al escoger la camisa color vino, el vestido de Vitoria era de ese color y se veía totalmente deslumbrante. Su vestido era perfecto, tenía escote en los hombros y era largo hasta los tobillos, pero tenía una abertura en la pierna izquierda, ella se veía genial. Estoy muy feliz de llevarla conmigo. Aunque debo confesar que este vestido la hace ver demasiado sensual ... Es una mujer hermosa.
Al llegar a la fiesta, todos nos recibieron muy bien, en especial a Victoria que lucía divina, no dejaban de felicitarla por la excelente fiesta.
—Todo te ha quedado estupendo, Victoria. —Lo sé, Gale y yo nos esforzamos en ello.— ella estaba feliz por su trabajo y le gustaba que se lo reconocieran. —La música también ha quedado bien, ¿te gustaría bailar conmigo ? —Claro que sí. ¿Porque no?
Victoria y yo, habíamos bailado durante un largo rato, ella era una gran compañera de baile, nos la estábamos pasando realmente bien, pero teníamos que descansar un poco. Así que fuimos a la mesa disponible más cercana y conversamos.
—Entonces ... ¿Cuál es el siguiente paso para llevarnos a la cima, Victoria Ross? —Ese es mi trabajo, Daniel. Ya verás, no hay de qué preocuparse. —Estoy seguro de eso, y no solo yo, todos confiamos en ti. Eso era cierto, todo el personal directivo de la empresa, estaba satisfecho con el trabajo de Víctoria, estábamos seguros de que papá había tomado la decisión correcta al contratarla.
—Gracias. Yo también estoy segura de lo que puedo hacer– ahí estaba, esa era Victoria, alguien decidida y confiada de si misma— Pero cuéntame más de ti, Daniel... —Pues, ¿Que te puedo contar? Lo más relevante hasta ahora es que una chica increíble acepto ser mi acompañante esta noche (en ese momento termine mi frase con una gran sonrisa, Victoria también sonrió) —Mmm tal vez podrías decirme que hay entre Rose y tu— Victoria seguia sonriendo, sonreía como si me hubiera atrapado en algún tipo de mentira). —¿Entre Rose y yo? No hay absolutamente nada. —Pues, parece que ella no lo ve así. ¿Seguro que no ha ocurrido nada en tres ustedes ? —Bueno ...— tal vez debía contarle a Victoria la verdad—. —¡Ahí está! Sabía que estabas mintiendo al decir que no habías tenido nada con ella.
Victoria sonreía de forma arrogante, como si hubiera confirmado con mi respuesta, el hecho de que mentía respecto a Rose.
—Espera! No es como que haya mentido exactamente. Realmente no paso nada, es solo que hace un par de años, cuando Rose comenzó a trabajar aquí, bueno, ella quería salir conmigo y a mi me pareció una gran chica así que salimos una o dos veces. Sin embargo, jamás llegamos a algo, solo quedamos como amigos. —El hecho de que te mire cada cinco minutos me hace pensar que ella no lo ha superado. —Sí ... A mi también me lo ha dejado muy claro. Pero en cerio, la veo solo como una amiga. Espero que encuentre a alguien pronto. —Sinceramente no tienes porque darme tantas explicaciones. No es como que tú y yo estemos saliendo. —Pero podríamos hacerlo (sonreí lentamente) además, no me molesta para nada darte explicaciones. —No lo creo, Dan. No es buena idea.—Tal vez era mi imaginación, pero me pareció ver algo de duda en su respuesta) —¿Que te hace pensar eso? Yo estaría encantado de salir contigo nuevamente. —Pero no es posible ... Yo me iré en cuanto termine mi trabajo. No quiero empezar algo que no voy a terminar. —Pero aún falta mucho por hacer. ¿Porque no disfrutar del presente? —No lo sé. No lo creo. Mira, eres un gran chico, pero insisto ... No creo que sea una buena idea. —Concedeme una cita más ... Te mostraré que vale la pena intentarlo, al menos mientras estés aquí y ahora, ya veremos después que sucede. Sólo una cita ... ¿Esta bien? —¿Y si las cosas no salen bien? —Pues lo habremos intentado al menos y dejaré de ser tan molesto para ti. —Nunca has sido molesto para mi, Daniel ... —Eso es un sí, Victoria? —Esta bien, sólo una cita más. Si la llevamos igual de bien que ahora veremos que pasa, pero si no funciona, no lo volveremos a intentar, ni será nada incómodo para el trabajo. —¡Perfecto! Ya verás ... Todo irá genial, pero ahora ... ¿Que te parece si volvemos a bailar? —Me parece bien—Victoria sonrió, tomo mi mano y nos dirigimos a bailar—.
La noche parecía perfecta, estába bailando con la mujer de mis sueños y ahora había aceptado volver a salir conmigo. Genial! Nuestra próxima cita sería perfecta.! Las cosas iban muy bien.