Capítulo 22.

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Especial: Sasuke

Kohana y su maldita costumbre de entrar a mi oficina como la dueña y señora del lugar me tienen bastante agobiado. Piensa que voy en serio, que pronto le propondré matrimonio. Lo que ella no sabe es que no me interesa en lo absoluto hacerla mi esposa.

A la única en la que una vez pensé en hacer mi mujer para toda la vida, me rompió el corazón y es un golpe del que todavía no he sanado y no creo hacerlo nunca.

Mi mirada se desvió un momento a la revista de espectáculos que la rubia tenía en sus manos y que hojeaba con interés, hasta que un reportaje llamó mi atención.

—Kohana, muestrame la revista. —le ordeno con voz dura.

Ella frunce el ceño extrañada por mi petición, pero la deja frente a mi, sonriendo ampliamente al ver de lo que trata. Parece satisfecha.

Todo lo contrario a lo que yo sentía en esos momentos, una mezcla de emociones se apoderaron de mi al verla de nuevo. Enojo, tristeza, frustración. Leí aquel texto con atención y no pude evitar sentir una inmensa rabia nacer.

"El ardiente actor Sora Nakahara ha sido visto el día de hoy en una actitud romántica con su actual novia, la modelo Sakura Haruno, quienes se pasaron la tarde de día de campo en Central Park junto a un pequeño niño que se sospecha es hijo de ambos.

Se les vio muy relajados y disfrutando de la compañía del otro, también hay rumores de una pronta boda, aunque eso no está confirmado. ¡Que linda pareja hacen! Parecen muy enamorados.

Y bueno, más adelante se aclararán todas las dudas de ésta pareja del momento, por ahora ellos viven su amor al máximo, esperamos tener noticias de ellos pronto."

No sabía de ella desde hace un año que la vi en la televisión, iba colgada del brazo de ese idiota en una de las tantas galas que premian a lo mejor del cine. Se veía hermosa, como siempre, recuerdo aún su cabello recogido en un moño y su vestido largo y elegante color rojo que la hacía destacar entre tantas mujeres.

Y lo que nadie sabía, era que había comprado aquella película en la que ella participaba junto a ese tipo. La veía una y otra vez, sólo para observarla y tratar de imaginarmela junto a mi.

Ese niño que va con ella... seguramente es su hijo, él parece en realidad muy encariñado. Sus características son similares, cabello rubio y ojos azules. En la revista aparece una foto en la que Sakura le da al niño para que lo llevase, otro gesto que me hace pensar lo peor. Que él es el padre del niño.

Mi cerebro me ordena olvidarla. Han pasado cinco años desde que ella me dejó y mi mente se niega a dejar de pensar en su rostro. En la manera en la que me sonreía a mi, y no a ese imbécil que tiene de novio ahora. En su perfecta manera de despertarme con un beso por las mañanas después de hacer el amor toda la noche. Ella era mía, y lo volvería a ser, incluso si tengo que cruzar el mismísimo infierno por ella.

—¡Sasuke! ¿estás bien? —pregunta Kohana sacándome de mis pensamientos.

—Si, perfectamente. Sólo toma tu estúpida revista y sal de aquí. —le digo.

Ella hace caso omiso a lo que le ordené y se sienta en uno de los sofás que tengo en la oficina, prende el televisor de pantalla plana que usualmente está apagado y busca un programa en específico.

La ignoro y sigo con mi trabajo, enfocándome en los cientos de papeles que tengo frente a mi y que tengo que firmar. No puedo concentrarme, no después de haberle visto de nuevo después de tanto tiempo. Está más hermosa que nunca.

Una pelea contra el amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora