La mañana siguiente amanecí con una congestión nasal horrible, un resfriado que fue causado seguramente por estar desnuda en una casa del árbol durante la madrugada.
Sasuke se sintió tan culpable que no permitió que me levantara las dos semanas siguientes. Él trabajaba desde casa y se quedaba conmigo en la habitación, sentado en una esquina mientras se concentraba en su portátil y hablaba por teléfono con sus socios.
—¡Más te vale que te recuperes pronto, Sakura! Esto de ser tu esclavo no me gusta. —se queja Naruto entrando con una charola en manos.
—¿Me has preparado mi sándwich de Salmón? —le pregunto haciendo un puchero.
—Si, aunque casi me lo como de camino acá, se ve delicioso.
—¡Es mío! Ni se te ocurra.
Agarro con mi mano izquierda lo primero que veo en el buró, que resulta ser un cepillo, y se lo lanzo a la cabeza.
—Estás como una puta cabra, eso dolió. —responde sobándose.
—¿Dónde está Bolt? —le pregunto cambiando de tema.
—Vuelto loco por ver a su tía bipolar, pero no dejaré que se te acerque o le pegarás el resfriado.
Frunzo el ceño indignada, aunque tenía razón, no quería que enfermase también.
—Deberías comer tu sándwich y tomar una siesta, te ves fatal. —dice sentándose en el sofá que suele ser ocupado por Sasuke.
—No he dormido muy bien estos días, aunque me he sentido mejor últimamente, creo que pronto volveré a las andadas. —le digo dando un mordisco a mi emparedado.
Oh, Dios, está delicioso.
Naruto me observa comer y no abre la boca hasta que termino, es entonces que se acerca a la cama y se sienta en la orilla.
—Hay algo que quiero contarte, creo que sólo tú puedes ayudarme. —dice sonriendo.
—Por supuesto.
Se toma un par de segundos para pensar y suelta un profundo suspiro. Me intriga lo que está a punto de decir, no era normal que él pensara tanto para decir algo.
—Quiero proponerle matrimonio a Hinata. —lo suelta como una bomba.
Pego un grito de emoción y lo abrazo con fuerza. Él suelta una carcajada juvenil. Estoy tan feliz de que por fin las cosas comenzaran a caer en su lugar.
—De acuerdo, voy a hacer como que no he visto que estás manoseando a mi chica. —dice Sasuke desde la puerta de la habitación.
—Cariño, ven aquí. —le digo palmeando el lugar junto a mi en la cama.
Él obedece sin chistar y se recuesta a mi lado. Mirándome así, como sí fuese la cosa más hermosa del mundo a pesar de que es medio día y yo aún esté en pijama con el rostro demacrado y totalmente desaliñada.
—¿Qué sucede? —pregunta alzando una ceja.
—Naruto piensa sentar cabeza y proponerle matrimonio a Hinata. —le digo emocionada.
—Enhorabuena, idiota, creí que jamás llegaría el día.
—Oh, cállate. Mejor me voy, aquí abunda la mezquindad y los gérmenes. —se queja levantándose.
—¡Más te vale regresar pronto! Tenemos mucho que planear. —le grito antes de que cierre la puerta.
Sasuke se quita los zapatos y se acomoda junto a mi en la cama. Me acurruco entre sus brazos y me permito disfrutar su aroma varonil.
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Una pelea contra el amor.
FanfictionSakura Haruno es una chica de clase alta, hija de los dueños de una empresa millonaria, una señorita en todo el sentido de la palabra, estudia en un instituto excesivamente costoso y es perfecta a la vista de todos, pero su vida dio un giro inespera...
