Otro día más sin ir al colegio. El doctor incluso dijo que me encuentra mucho más pálida que el día anterior. Nunca estuve tan débil. Cris tuvo que pedir día libre porque ni siquiera tengo fuerza para levantarme de la cama.
La noche anterior me llegó un mensaje de Peter diciendo que se marcharía a Boston el viernes por la mañana. Que me iba a echar de menos. Pero, ¿por qué no iba a venir a despedirse de mí? Empecé a pensar que le había hecho algo malo, y no sabía el qué.
— Cris, ¿los chicos tienen cambios de humor? — me preguntó mientras estaba sentada en la cama de Eugenia leyendo un libro sobre educación en los niños.
— Puede ser... ¿Por qué me lo preguntas?
— Es que cómo Peter opinó tan rápido sobre lo de irse a Boston a estudiar, y dejar todo acá...
— Hay chicos que son muy raros mi amor, y Peter, bueno, creo que siempre lo fue. Al principio con él estaba todo mal, y luego pasó a estar todo bien.
— Entonces — dije llegando a mis conclusiones —, ¿Peter es cómo medio bipolar?
— Los hombres son así todos mi amor, inaguantables, hasta que encuentras a uno que sea bueno, pasan años y años. Yo aún, ni encontré el mío.
De repente, sonó el celular de Cris:
—Llamada telefónica—
— ¿Si? — atendió Cris.
— ¿Cristina Morena?
— Sí, soy yo.
— Llamó del Rockland, una de sus pupilas no ha venido hoy a clase.
— Sí, Lali. Hablé con usted está mañana y le dije que no iba a poder ir porque sigue enferma.
— No, no es ella. Es María Eugenia Suárez la nena que faltó.
— Yo no tengo ni idea, ella fue esta mañana al colegio con las demás niñas.
— Pues a clase no ha venido, ha avisado la tutora.
— Bueno, voy a intentar localizarla, lo siento.
— ¿Sabe que hacer esto supone la expulsión inmediata del centro?
— Pero espere, tal vez a la nena la pasó algo.
— ¿Y por qué usted no las acompaña al colegio? Sé que están a su cargo, son sus pupilas. No sus hijas. Realmente, esas niñas forman parte de la tutoría del estado en realidad.
— Pero actualmente están a mi cargo, perdona que la corrija, y voy a buscarla. La llamo en un rato.
—Fin de la llamada telefónica—
-...-
Narra Euge:
Ya había pasado una hora, y Nico aún no se habia presentado en la placita. Todo empezó ayer por la mañana, cuando me le encontré con la moto cuando iba a la escuela. Él me paró, y me dijo que hoy quería verme en la placita de al lado del colegio.
Y por eso estaba acá.
Y al fin, Nico apareció caminando por la parte derecha de la plaza. Yo me levanté y le saludé con Dos besos:
— ¿A dónde quiere ir la nenita?
— Yo no soy ninguna nenita perdona.
— Sos más chiquita que yo, por tanto, sos nenita. Había pensado en llevarte a la playa, nos bañamos, disfrutamos, paseamos, comemos allí y volvemos.
— Me parece perfecto.
— Subí a la moto entonces.
Aunque con miedo subí a la moto. Ojalá que Cris, no me pillara en esta...
ESTÁS LEYENDO
El Perfume - TERMINADA
FanfictionElla, una pobre huérfana de 15 años. Él, un nene rico de 16 años. La última vez que se vieron, ella tenía 5 años y él 6. Eran amigos, los mejores amigos... pero por culpa de sus familias, se distanciaron. Una auténtica historia de Romeo y Jul...
