Camine por el pasillo gracias a las muletas que habían dejado en la habitación, a decir verdad ayudaban mucho.
Quería salir de aquí, tenía que tomar un poco el sol porque si seguía así de encerrada en el castillo de los tres reyes vampiros, me aría un vampiro-humano también.
Al salir del ultimo pasillo y al abrir la puerta ayudada por las muletas salí de ahí, solo que la luz del brillante sol me caló demasiado.
Camine por el pequeño caminito que seguía largo y tendido por el gran jardín que se dejaba ver enfrente de mí, había algunos árboles enormes que causaban grandes sombras, y en algunos habían unas bancas bajo estos grandes árboles.
Camine donde estaba cerca la muralla que alejaba a los humanos del castillo, donde había un gran árbol de naranjas y debajo de ese mismo árbol estaba una banca de color blanco, la sombra se antojaba relajante, además de que el viento en la sombra era fresco.
A veces me desesperaba demasiado esto de usar muletas, pero tenía que utilizarlas si es que yo quería moverme y no estar estancada.
Cuando al fin llegue a la banca deje las muletas a un lado, mientras yo me sentaba y sonreía cerrando los ojos, sentía como el viento fresco rosaba mi cara y me movía los cabellos que me había dejado sueltos, suspire tranquilamente mientras pensaba en Alec, ¿Dónde estará?
Lo extrañaba, sé que estaría igual ya que él era un vampiro y nunca cambiaría, pero aun así seria magnifico verlo de nuevo, lo extrañaba demasiado, en mi mundo lo extrañaba tanto, siempre lo soñaba antes de dormir y en mis sueños él siempre estaba en mi habitación cuidando de mí.
-Hola- su voz me causo escalofríos.
Abrí mis ojos de golpe y me envare en mi lugar alarmada.
-Tranquila no te aré nada, ¿Puedo sentarme?- yo no abrí la boca pero solo asentí.
Ella tomo asiento un poco más alejada de mí, ambas guardamos silencio, yo no sabía que hacer o decir, bueno si ella venía a pelear conmigo porque su hermano estuvo conmigo pues bienvenida sea, yo no tendría oportunidad de defenderme, ya que con mi condición humana pues yo no era nada a comparación de ella.
-Mira, sé que debes de conocerme mejor de lo que yo esperaba y bueno, si me molesta un poco- empezó ella.
-¿Entonces porque estás aquí? Mira, yo no quiero problemas, es…-
-Como dije, no te aré nada además, si te hago algo mi hermano se enfadaría mucho- sonrió angelicalmente.
-¿Qué haces aquí entonces?- no podía evitar ser directa.
-Quiero que me digas que fue lo que paso en el tiempo que Alec no estuvo aquí -
-Bueno, el día de mi cumpleaños deseé que el amor de mi vida estuviera conmigo, en la noche el apareció en mi habitación, después lo cuide y él a mí, trate de buscar una solución para regresarlo pero solo encontré un libro de magia antigua y que estaba en latín, pero Aro dijo que todo eso fue por causa mía, que no debería creer mucho en el libro-
-Entiendo- su semblante se puso serio y a mí me dio un poco de miedo.
El viento soplaba algo fuerte, pero aun así era tranquilizante lo fresco que estaba, pero también la situación era algo tensa.
-¿Y que sientes por mi hermano?- hablo de repente sacándome de mis cavilaciones.
Me sorprendió su pregunta.
-Bueno yo… no te mentiré, tu hermano me gusta lo quiero con locura, pero yo no sé lo que el sienta por mí, si él no siente nada por mi pues bueno, yo no lo obligare a nada, pero si llegara a pasar eso de que me quiere pues tratare de hacerlo feliz, y la verdad es que no me importara enfrentarme a un vampiro aun y cuando sé que tengo las de perder-
Entonces ella sonrió de lado, se notaba satisfecha.
Se paró de la banca y caminó lentamente unos cuantos pasos. La mire confundida por lo que estaba pasando.
-Me dejas satisfecha con tu respuesta, ahora sé que mi hermano estará en buenas manos, y no te preocupes con eso de enfrentarte a un vampiro tú sola, aquí en el castillo lo haríamos por ti, permiso-
Desapareció vampíricamente, así como cuando apareció sin poderla yo escuchar o verla.
La verdad es que esta pequeña charla que había tenido con Jane había sido algo inusual, había temido que me hiciese algo, bueno no temía por mí, la verdad es que si moría seria morir sin ver al amor de mi vida.
-Alec, ¿Dónde estás?- susurre al viento.
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La posibilidad de un error... ¿Alec Vulturi en mi cuarto?
FanfictionOk, esta historia es para las aún fanáticas de Crepúsculo. Yo en lo personal, aún me gusta. Ya lo había subido en algún lugar 😬 pero quiero sibirlo aquí, historia escrita cuando tenía 17 años. Veamos como lo hacia...
