Cuando desperté, lo hice en mi cama, estaba cobijada por mi manta. Me levante parpadeando ¿Qué hora será? Me fije en el reloj que tenía en mi mesita de noche, eran las nueve de la mañana.
No sé a qué hora dormí, pero aun así era tarde, tenía varias cosas que hacer, limpiar mi casa por ejemplo, lo sé, estúpido, soy hija de empresarios, vivo en una casa muy moderna y grande y no había una ama de llaves. También tenía que ir al centro comercial, la librería para ser exactos, tenía que conseguir ese libro.
Me levante y me dirigí a mi closet, saque un short de mezclilla algo corto, una blusa de tirantes color negra con rojo y una mascada. Me bañe rápidamente y me cambie no había visto a Alec en toda la mañana. Lo deje pasar. Me puse unos botines negros de tacón y tome un bolso cruzado. Metí mi cartera, celular, mp3 y la hoja con el nombre del libro, baje con mi bolsa y la mascada en manos.
-Buenos días- me dijo Alec sentado en uno de los sillones de mi sala.
-Buenos días, pensé que habías salido-
-No, pero preferí darte tu intimidad-
-Gracias-
Camine rumbo a la cocina y tome un vaso y lo llene de jugo de naranja. Ahora que me fijaba, la casa estaba limpia. Bueno tomando en cuenta que técnicamente vivo sola.
- ¿Vas a salir?- voltee rápidamente me había asustado.
-Me espantaste, y si saldré… saldremos- cambie la frase incluyéndolo.
- ¿A dónde?-
-Iremos al centro comercial-
- ¿Pero no dices que todo el mundo me conoce?-
Rayos, no pensé en eso. Me quede pensando por un instante.
-Ya se, te cambiaras y te arreglaré lo más normal que pueda-
Lo subí de nuevo a mi habitación le tendí una playera de mi padre, aún era joven. Le dije que se cambiara. Saque unas lentillas nuevas de mi cajón color verde, si los combinábamos salían marrón por sus ojos rojos.
-Definitivamente te ves bien- le dije sonriendo.
-Gracias- volteo hacia otro lado.
-Solo que aprovecharemos en el centro comercial para comprarte ropa y unos zapatos para que los uses ahorita-
-No tengo dinero aquí-
-Pero yo si-
-No quiero que gastes-
-Pero yo lo quiero hacer, si tengo dinero lo utilizare, la vida de un humano no es tan larga-
-Tienes razón- esbozo una tenue sonrisa, sentí como mi corazón explotaba por ese gesto.
-Bien, será mejor que salgamos ya-
Baje las escaleras, tome mi bolso y mi mascada, tome las llaves y Alec ya estaba fuera de la casa. Camine hacia la cochera y apreté un botón, se abrió la puerta dejando ver a mi bebé, un auto, era precioso Eclipse Spyder color gris.
-¿Alec quieres manejar?-
-Claro- le avente las llaves y me subí al asiento del co-piloto y Alec ya estaba sentado.
-Solo déjate guiar por el GPS que está aquí- le señale el aparato que estaba encima del radio estaba la dirección lista.
La ida al centro comercial fue muy rápida. No tardamos nada en llegar. Alec estaciono el auto y bajamos no antes de poner la alarma.
-Esto fue genial-
-Lo sé, este auto es mi bebe- me puse mi mascada y me cruce la bolsa. -Toma Alec- le tendí unos lentes obscuros.
-Gracias-
Se veía muy sexi, caminamos juntos hasta adentro, íbamos algo juntos, yo con una sonrisa en mi cara.
-Adiós hermosa-
-Oye linda, dame tu numero-
Dios pero que tarados. Resople enojada, como odiaba eso.
- ¿Estás bien?- pregunto Alec.
-No, me enoja eso, parecen idiotas-
-Concuerdo contigo… pero puedo ayudarte con eso-
- ¿Cómo?- pregunté confundida.
No respondió solo me tomo de la cintura y me junto a él con delicadeza, un calor me recorrió todo el cuerpo y se juntó en mis mejillas.
- ¿Por qué no me pides el número a mi idiota?-
- ¿Y tú quién eres?-
-Su novio- el tipo se quedó callado y se fue.
Viéndolo bien, Alec daba miedo, tenía el aire de un chico peligroso, pero se veía atractivo, me le quede viendo a los ojos, era tan… lindo, me enamore de él, pero no sé si él sentía lo mismo, tal vez no.
-Alec te a… ¿Te has alimentado?- dios estuve a punto de decirle te amo.
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La posibilidad de un error... ¿Alec Vulturi en mi cuarto?
FanfictionOk, esta historia es para las aún fanáticas de Crepúsculo. Yo en lo personal, aún me gusta. Ya lo había subido en algún lugar 😬 pero quiero sibirlo aquí, historia escrita cuando tenía 17 años. Veamos como lo hacia...
