---Escuche decir a la señora Kwon y a mi madre que ya no se puede.
---Escapémonos juntos.
---No, no quiero seguir cometiendo errores:
---!Estar conmigo es un error?
---No, pero… ¿Por qué nos tenía que suceder esto?-sus lágrimas aparecen.
---No llores, él bebé siente lo que te pasa.
---Así no llore sentirá lo triste que me siento-contiene las lágrimas-Aunque no esté promete que estudiaras mucho, yo me encargare de estar saludable, tu concéntrate en lo que debes hacer y supérate.
---Lo hare, después vendré y te llevare conmigo.
---Te amo-dice con lágrimas.
---También te amo-la besa.
Se besan, se abrazan y se acarician, los nervios los invaden, sus padres parecen que nunca van a terminar de hablar, tocan la puerta e ingresan ambas madres, informan a los jóvenes lo que han decidió, Hye no volverá a la secundaria, la creatura se dará en adopción y ellos no pueden volver a reunirse.
---¿Como que en adopción?-el joven se enoja-Nosotros somos sus padres y decidimos quedarnos con él.
---¿Decidieron?
---Madre sabes que me ha ido bien en la agencia, saldremos adelante, Hye di algo-se queda callada-No quiero dejar de verte-toma su rostro entre las manos-Por favor, no dejes que nos lo quiten-sus lágrimas se escurren, Hye lo abraza y llora.
No dice nada, desde un principio no quería ese ser, desde un principio quería acabar con esto, dejara y aceptara lo que sus padres decidan, siente que merece sufrir ha sido una mala hija y no lo será más contradiciendo las decisiones de los adultos.
---Debemos irnos-anuncia la señora Kwon.
---No, si me voy no me dejaran verla.
---La decisión está tomada-le duele ver a su hijo en esta decisión.
---¡¡SON DECISIONES DE PORQUERÍA!!!-levanta la voz, su madre lo abofetea.
Los padres suben al cuarto al escuchar los gritos, ven que ambos jóvenes lloran, incluso la señora Kwon tiene los ojos húmedos.
---Nos vamos-repite el señor Kwon.
---¡¡No!!!-grita-¡¡NO!!!-se aferra a su novia.
El señor Kwon toma a su hijo por la ropa y empieza a halarlo, mientras la señora Kim trata de quitarle a Hye de los brazos, los gritos de imploración se hacen presentes, suplica porque no hagan esto, patalea para que lo suelten, llora como un niño pequeño sollozando por qué no lo alejen de ella, Hye llora, le duele verlo así, también lo abraza, le da un último beso y lo suelta, sus manos son separadas a la fuerza, él padre logra sacar al joven de la casa, este no para de llorar y gritar, enfrenta a su padre, no importa que, está decidido a entrar de nuevo a la casa.
---¡¡BASTA!!-grita-sube al auto.
---No, no me iré de aquí, dormiré en la puerta si es posible.
---Cariño-su madre lo abraza-Sube al auto, deja de estar haciendo las cosas mal.
---No quiero dejar de verla-se aferra a su pecho-Madre por favor, deja que la vea.
---Solo es un tiempo corto-limpia sus lágrimas-Volverás a verla.
---¿Me lo prometes?-pregunta con dificultad.
---Sí, confía en mí-besa su frente-Vamos, sube.
Llegando a casa ingresa a su cuarto y azota la puerta, destroza todo a su paso, grita y llora, en cuestión de segundos su cuarto esta hecho pedazos, se acuesta en su cama y se aferra a la almohada que aún conserva el olor de Hye, la hermana mayor se entera de lo sucedido por medio de su madre, intenta hablar con su hermano pero este se niega, al día siguiente sale muy temprano de su casa, no se despide de nadie, está enojado con el mundo entero, un día más en el que el lugar de Hye se halla vacio, una semana pasa, una semana que no la ha visto, la maestra del salón informa que se le ha dado de baja.
