Luego de bañarse salieron camino al restaurante. Federico quiso pagar un uber para no tener que caminar y que Nicole no se canse ni se doble un tobillo, tiene puestos unos tacones más altos que ellos mismos. Al final, decidieron ir caminando. En el camino hablaron de ellos, de cosas que les gustan y cosas que no, cosas que les dan miedo o risa, y se llevaron la sorpresa de que son bastante diferentes.
-Fede, ¿Tu te tenías confianza en que yo te dijera que si?- Preguntó al llegar al restaurante.
-Tenía una corazonada- Levanta ambos hombros, restándole importancia. Entraron al restaurante, pidieron su orden y fueron a sentar a una mesa fuera del lugar, para tener más tiempo a solas.
-¿Y que hubiera pasado si yo te decía que no?- Bajó la mirada, un tanto triste al imaginarse la respuesta de Federico, cosa que él aprovechó para molestarla.
-Las cosas hubieran sido complicadas, creo que no hubiera querido volver a grabar durante mucho tiempo- Baja la mirada él también, luego de unos segundos la levanta, para ver a Nicole con una cara de asombro muy graciosa. -Es broma, Nicole- Suelta una carcajada. -Creo que seguiríamos como siempre, solo que... ambos sabríamos lo que el otro siente- La cena se torna un poco tensa, el camarero trae sus órdenes y Federico sonríe al ver tan distintos platos.
Mientras él había pedido unas enchiladas, Nicole pidió unos esquites.
-Tengo mucha curiosidad en saber el significado de nuestros collares- Dice animada Nicole mientras lleva la cuchara a su boca.
-Yo igual- Sonríe y comienza a comer.
El resto de la cena la pasaron normal, jugaban con sus panes, reía, se llenaban la cara de comida y luego de eso salieron a caminar por ahí.
-Esto es mil veces mejor que estar en casa escuchando a Gilbert peleando con Sebas- Dice Nick, entrelazando sus manos, Federico sonríe ante tal acto.
-Pienso salir a comer más seguido contigo- Le mira, encontrándose con sus hermosos ojos marrones que tanto le gustan. -Me dijiste que mucho no te gustan las atracciones ¿verdad?- Ella rápidamente niega.
-Nunca la paso bien ahí- Ella entrecierra los ojos. -¿Qué planeas, niño?-.
-Si nunca la pasaste bien... es porque nunca fuiste conmigo- La lleva rápidamente al parque de diversiones y le indica que se quedara sentada mientras iba a comprar unos boletos para subir a la rueda de la fortuna. Luego de hacer fila unos 15 minutos, se encuentran de nuevo y suben a esa atracción.
-Debo admitir que no la estoy pasando tan mal- Se acerca más a el y apoya su cabeza en el hombro de Federico, mientras que él pasa su brazo por su hombro y la atrae más a él.
-Te dije, solo necesitabas que yo te traiga- Y cuando se iba a acercar para darle un beso una gran luz se hace presente frente a todos. Los fuegos artificiales anuales.
-¿Cómo es que nunca los vemos desde la casa?- Pregunta ella, mirando las luces.
-Me pregunto lo mismo, Nick- Apoya su cabeza contra la de ella y se quedan mirando el cielo ser iluminado por luces de colores. No se miran, no se hablan, sintiendo como las palabras no son necesarias, solo miran el espectáculo gozando de la compañía del otro.
-Oh my god, es hermoso- Señala un gran oso de peluche que se encontraba en una de esas tiendas en las que tienes que jugar para ganártelo.
-¿Cuánto cuesta un tiro?- Le pregunta Federico al señor que se encontraba dentro de la tienda.
-Los tres tiros valen dos dólares- Agarró tres aros y los puso sobre la mesa.
-Tenga- Le da los dos dólares y tira el primer aro hacia las botellas. Falla.
Tira el segundo y ésta vez acierta.
Tercero y último... Acierta.
El hombre le entrega un oso, era un poco más chico que el que había elegido Nicole pero era justo, ya que no había acertado los tres tiros.
-Gracias- Le susurra mientras abrazaba el peluche.
-No es nada- Pasa nuevamente su brazo por su hombro y siguen caminando. -¿A cuál te querrías subir ahora?-.
-¿Dónde están los autos chocadores?- Comienza a mirar hacia todos lados, hasta que el ruido de cosas chocándose se hizo presente. -Vamos- Lo lleva a rastras hacia ahí y, efectivamente, eran los autos chocadores. Hiciron la fila y cuando tocó su turno el chico que cuidaba esa atracción los detuvo.
-Tienes que dejar ese peluche-.
-¿Te lo puedo dejar a ti?- Le pregunta Nicole, separando un poco de si al peluche.
-No me hago responsable de nada- Dice mirando hacia otro lado.
-Nena- Voltea a ver a la nena que estuvo detrás de ellos en la fila. -¿Podría dejártelo a ti?- Ella asiente y le entrega el peluche.
Luego de salir de esa atracción la niña quiso darle el peluche, pero la vio tan contenta de tenerlo que se le hizo imposible tomarlo.
-Es un regalo de parte de nosotros- Abraza a Fede y le guiña el ojo a la niña. -¿Cómo te llamas?-.
-Soy Penny- Abraza más fuerte el peluche, haciendo sonreír a Nicole.
-Él es Fede y yo Nicole-.
-Los conozco, son de DosogasTeam. ¿Ya son novios?- Pregunta más relajada y les sonríe de lado.
-Si- Se apresura a decir Fede, abrazándo por la cintura a Nicole. La niña comenzó a gritar, llamando la atención de mucha gente.
-Penny, basta- La regañó su madre y ambos ríen.
-¿Puedo abrazarlos?- Preguntó nuevamente nerviosa y sin dudarlo se pusieron a su altura para abrazarla.
-Eso ni se pregunta, hermosa- Le susurra Nicole y luego de unos segundos se separan de ella.
-Estoy muy feliz por ustedes- Les da un último abrazo para después irse con su madre. -Son una pareja hermosa- Fue lo último que les dijo para luego desaparecer de su vista, junto con su madre.
-Creo que vamos a tener que acostumbrarnos a esto- Susurra Fede y ambos ríen para luego irse del parque.
Y era verdad, a partir de ahora, cada vez que salgan las fans de Dosogas van a preguntar por su relación, a menos que ellos mismos lo aclaren.
-Deberíamos aclarar nuestra relación en el canal- Comenta Federico, tomando por sorpresa a Nicole.
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Ojos que no ven|| Fedecole
FanfictionFederico Vigevani dice estar enamorado de Nicole García. Un día un nuevo programa de televisión capta la atención del joven de 20 años, "Ojos que no ven", un programa en el que una persona se le puede declarar a otra después de una serie de juegos...
