Capítulo 28

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Maratón 2/4

Federico se encontraba tirado en su cama, no tenía ganas de nada, no bajó a comer nada en todo el día y en la noche solo se levantó para ir al baño y se acostó nuevamente.

-¡Ey, bro! ¿Puedo pasar?- Mathías se asomó por la puerta, aunque le dolía ver a su mejor amigo de esa forma por una chica, sentía que fue lo mejor para el team.

-Claro- Dijo de mala manera su mejor amigo, palmeando a su costado para que se sentara con él.

-¿Qué te ocurre? No saliste en todo el día y Nick se fue- Se hizo el disimulado mientras acariciaba, bruscamente, la pierna de su amigo.

-Terminó conmigo- Solamente comentó eso y dirigió su vista hacia afuera.

-¿En serio? ¿Y por qué?

-No quiso decirme el por qué, solo me dijo que "debía terminar conmigo"- Dijo de manera irónica mientras hacía comillas con sus dedos. -Y se fue.

-Faaa, no lo puedo creer- Se acostó en la cama de su amigo para no verlo a la cara, sabía que si lo hacía no podría fingir como lo estaba haciendo ahora.

-Y creo saber de quien es la culpa- Eso bastó para que Mathías se levante de golpe de la cama y lo mirara con los ojos abiertos como platos.

-¿Quién crees que fue?

-Sky. Desde que ella llegó Nicole está distinta, está más deprimida que antes, más distante; y el primer día que salimos todo en grupo, Nicole llegó llorando a la casa, eso me da muchas razones para desconfiar de ella.

-¿Y cómo harás para averiguarlo- Pasó una mano por detrás de su cabeza, rascando su nuca, eso hace cada vez que está mintiendo o está nervioso, por lo que Federico alzó una ceja, dudoso.

-No lo se- Suspiró y lo miró dubitativo. -¿No han hablado nada de lo que me comentaste hoy?

-No, hermano, ¿cómo le diría algo así sin tu consentimiento?- Rodó los ojos, dándole otra señal para dudar a su mejor amigo. -Pero bueno, no voy a dejar que te la pases deprimido todo el tiempo ¡Déjala ir! Ella tomó su decisión, debes respetarla y continuar tu camino.

-Es difícil para mi, ¡De verdad la quería!

-¿Por qué no haces algo más para distraerte un poco de todo esto? Por ejemplo... no se ¡¿Editar el video para los cinco millones de lobos?!- Una risa logró escapar de los labios de Federico, haciendo a Mathi sentirse mucho mejor y un poco menos culpable.

-Cierto, bro, lo siento- Chocaron los cinco y se sentó en su escritorio, tras recibir la memoria de la cámara para comenzar a editar el video.

-Hola, Fede- Una voz detrás d él lo obligó a voltear, encontrándose con Sky, sonriéndole, apoyada en la puerta.

-Hola- Dijo de mala manera y volvió a lo que estaba haciendo.

-¿Puedo pasar?

-Como quieras- Se encogió de hombros, la rubia lo miró de mala manera y se adentró en la habitación.

-Venía a ver como estabas- La rubia hizo un puchero al ver como el joven suspiró y negó con la cabeza. -¿No quieres salir? Así te despejas un poco.

-No, gracias, quiero terminar de editar esto y acostarme de nuevo.

-Vamos, te va a hacer bien que salgas un rato, seguro tus fans lo van a entender- Tomó el brazo del castaño y comenzó a tirar de él, Fede al no sentirse bien explotó, dejando en su lugar a la rubia.

-Mi novia me dejó y no se por qué mierda lo hizo, mi mejor amigo está actuando más que raro, tengo solo una hora para editar el video y cumplir con mi trabajo y tengo una molesta persona rompiéndome las pelotas, no esperes que tenga ganas de salir con vos- Volvió a sentarse y siguió con lo suyo.

-Bien, ahora entiendo por qué te dejó- Sky comenzó a caminar hacia la salida, viendo por última vez a Federico, preguntándose por qué estaba tan tontamente enamorado de Nicole y no de ella, siendo mucho más linda ella que su ex novia.

Al terminar de editar y subir el video, Federico se acuesta en su cama a pensar, todos los momentos que vivió con Nicole antes y después de ser su novia lo atormentan, lo hacen sentir mal, repasa cada momento, pensando qué hizo mal como para que Nicole tomara la decisión de dejarlo.

-No lo entiendo- Susurra para luego quedarse dormido.

***

Nicole despierta y lo primero que ve es a su mejor amigo, éste se encuentra en la misma posición que ayer, su brazo rodea la cintura de su amiga, mientras que la otra descansa en su pierna, su cabeza se encuentra inclinada hacia un costado y su boca se encuentra entre abierta, se ve tan pacífico así, que Nicole no puede hacer más que agradecer a la vida por haberlos cruzado y haber dado inicio a una amistad que duró años.

-Buenos días- Susurra ella al ver cómo comienza a desperezarse su amigo.

-Hola- Se estira y vuelve a colocar su mano detrás de su espalda. -¿Cómo te sientes?

-Mejor- Susurra y sonríe a su costado al ver entrando a La Jose, aún medio adormilada.

-Buenos días, chamas- Pasa por su lado hacia la cocina. -Yo preparo el desayuno- Y luego de unos minutos se aparece con un vaso de leche y unas tostadas en una bandeja.

-Gracias- Susurra Nicole, agarrando el vaso de leche y llevándolo a sus labios.

-¿Estás mejor?- Pregunta preocupado y un tanto más calmado que ayer, aunque aún se encuentre molesto por la decisión que tomó su amiga, sabe que gritarle que hizo las cosas mal no le va a ayudar en absoluto.

-Algo.

-Ahora mismo te vas a arreglar, vamos a salir a que despejes un poco esa cabecita tuya- Despeinó un poco su pelo y se levantó a buscar el bolso de su invitada, para arrojarlo en sus piernas.

-No creo que sea buena idea- Susurró un poco nervioso Pedro.

-No fue una pregunta. Anda, niña- Apuntó a la puerta del baño y luego se acercó a la mesa para tomar su desayuno.

-Solo te hago caso porque te quiero- Y se dirigió un tanto insegura al baño, no creía que lo mejor para olvidar por unos minutos a su ex novio era salir con sus amigos, prefería quedarse en casa y ver películas mientras toma helado, pero al ser la casa de ellos debía de hacerles caso.

Ojos que no ven|| FedecoleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora