La lluvia salpicaba con fuerza contra la ventana del auto que llevaba al par de parejas que iban rumbo al hospital. Ya habían pasado tres meses desde que Agustina le había dicho a todo el team que iba a haber un integrante más en la casa y todos estaban más que emocionados, pues hoy sabrían el sexo del bebé.
Al llegar al hospital el conductor se bajó del uber y ayudó a bajar la silla de ruedas de Federico del baúl y, luego de recibir su paga, se marchó, ganándose el respeto de Nicole y sus amigos, pues no conocían mucha gente que tuviera tan buen corazón como aquel conductor.
Los nervios se intensificaron al llegar a la sala de espera, mientras que Agustina iba junto a su novio a anunciar su llegada con el obstetra, Nicole aguardaba sentada en uno de los bancos junto con su novio.
-Buenos días- Saluda cortésmente la secretaria del lugar.
-Buenos días- Le devuelve el saludo Mathias. -Tenemos un turno con la obstetra María Hernández- Exclama nervioso mientras que entrelaza sus manos con la de su novia por debajo del mostrador.
- Oh, si. Señorita Añon- Dice la secretaria luego de revisar en su agenda en la computadora. -Ella en un momento los atenderá, tomen asiento- Y cuando quiere volver a hacer su trabajo es Agustina quien la interrumpe.
-¿Mi mejor amiga y su novio pueden entrar también?
-No creo que sea posible- Susurra la joven secretaria para después suspirar al ver la expresión de tristeza que se dibujó en el rostro de la rubia. -Si su obstetra no tiene problemas seguro podrán, ya mismo le aviso que llegaron y le pregunto- Finaliza dedicándoles una sonrisa y dirigiéndose a una sala en donde se supone entrarán en unos minutos los cuatro amigos.
-Estoy muy nerviosa- Susurra Nicole apretando aún más la mano de su novio.
-Tranquila- Intenta animarla con una sonrisa. -Ni que fueras tu la embarazada- Pero aquel comentario hizo sobresaltar a Nicole, provocando que se atragante con su propia saliva.
-Tienes... tienes razón- Masculla y no vuelve a emitir palabra. No entendía muy bien aquel comentario por parte de su novio. ¿Será algún reproche? ¿Él ya querrá dar aquel paso? No, Federico no es esa clase de chico, él dijo que la esperaría. Pero ¿Hasta cuándo?
Luego de cinco minutos esperando, la doctora Hernández aparece en la habitación, invitando a pasar a la pareja y permitiéndoles pasar a los otros dos que se los habían quedado mirando.
-Pasen, chicos, por mi no hay problema, al contrario- Exclamó con una sonrisa en su rostro, provocando que Nicole, para no quedarse a solas con su novio, se levantara y comenzara a empujar la silla de ruedas para seguir a sus amigos.
La doctora Hernández les explicó todo lo que necesitaban saber con respecto a los cuidados de un bebé y luego procedió a colocarle un gel en la panza a Agustina. Al hacer contacto la máquina con el estómago de la rubia, una gran mancha apareció en la pantalla.
-¡Se mueve mucho!- Exclamó sonriente la doctora, haciendo el ambiente más agradable, pues tanto Agustina como Nicole se encontraban demasiado ansiosas, mientras que Mathias y Federico miraban la pantalla sin entender nada de lo que veían. -Ahí está- Les susurra y pausa la pantalla para tomarle las medidas. -Es bastante chiquita- Musita y mira de reojo a la pareja para ver si habían comprendido la indirecta.
-¿Chiquita? ¿Es una niña?- Preguntó Nicole ansiosa a lo que la obstetra asintió. -¿En serio? ¡Felicitaciones!- Exclamó y corrió a abrazar a su amiga.
-Una nena, bro, una princesa- Vociferó Mathias mientras abrazaba a su mejor amigo. Miles de pensamientos rondaron por su cabeza: Una nena, jugará con ella a la pelota, golpeará a unos cuantos chicos que anden detrás de ella, mucho rosa, peinados, peluches, vestidos, muñecas... sin dudas será algo interesante.
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Ojos que no ven|| Fedecole
Fiksi PenggemarFederico Vigevani dice estar enamorado de Nicole García. Un día un nuevo programa de televisión capta la atención del joven de 20 años, "Ojos que no ven", un programa en el que una persona se le puede declarar a otra después de una serie de juegos...
