Nicole despierta como tantas veces en la cama de Federico, refriega sus manos en sus ojos para acostumbrarse a la luz y una mueca se dibuja en sus labios al no sentir el abrazo de Federico en su cintura.
-Buenos días- La voz de su, ahora novio oficial, retumba por toda la habitación, en sus manos sostiene una bandeja con el desayuno, mientras que su tan hermosa y característica sonrisa decora su rostro.
-Hola- Susurra Nicole mientras le sonríe. Federico se acerca a ella y se sienta en el borde de su cama, extendiéndole la bandeja que contiene dos tazas de café y unas cuántas medialunas.
-Esto no se lo cuentes a nadie- Se levantó y se dirigió a su escritorio, sacando de detrás de la computadora una caja de alfajores de Uruguay.
-Si se enterara Mathi no quedaría ni uno- Exclama con la voz ronca Nicole. -Gracias, Fede. No deberías haberte molestado- Lleva la taza a su boca, saboreando el dulce sabor del café mezclado con un poco de leche.
-Es lo menos que puedo hacer- Imita su acto, para luego dejar la taza en la bandeja y comenzar a comer una media luna, una sonrisa se dibuja en los labios de su novia al ver el rastro de crema que queda en su ya crecida barba.
-Ven aquí- Extiene su mano y con su dedo limpia todo rastro de crema de sus labios, haciendo sonreír a su contrario.
En el momento el que Federico voltea, Nicole aprovecha para ver sus facciones más detalladamente. Su desordenado pelo, al que tiene que tirar cada dos minutos para atrás y así no le impide ver, su pequeña y tierna nariz, sus hermosos pómulos, sus ojos... esos hermosos ojos miel que ahora están enfocados en su media luna. Sus ojos viajan a su boca, a sus finos y tan tentadores labios, esos que no se cansa de probar, los cuales desea saborear cada día por el resto de su vida. Quizás el algo precipitado decir que eligió a Federico para ser el hombre de su vida, pero para ella no existía chico más dulce, tierno y encantador, por lo que puede estar segura que ese chico frente a ella era la persona más importante de su vida, y esperaba que no se fuera nunca de ella.
-Ya se que soy hermoso pero no me mires tanto- Nicole mueve su cabeza, cayendo en la realidad nuevamente, encontrándose con los divertidos ojos de Federico.
-No es eso, es solo que estoy pensando en que tienes la barba muy larga- Intenta excusarse Nicole, logrando verse más tierna de lo que ya es.
-Actuas muy bien, por poco me la creo- Lleva la taza nuevamente a sus labios y le guiña el ojo.
-... nosotros somos- Apunta la cámara a Fede.
-Dosogas.
-Y bienvenidos a una nueva aventura- Comienza a hacer caras raras frente a la cámara y vuelve a apuntar a la pareja de amigos. -El día de hoy lo comenzamos con la parejita 2018. ¿Cómo amanecieron?
-Muy bien, Fede preparó este desayuno para mi, es muy lindo de su parte- Le dedica una sonrisa y lleva la taza a su boca.
-Que mentiroso- Aparece Agus en la habitación. -Eso me pediste que te lo prepare yo.
-Y también te pedí que no digas nada- La mira serio para después hacer la cara de "el violento Vigevani".
-Eso ya no me asusta, tengo a Pennywise de mi lado- Y Aparece Sebas atrás de ella con una tétrica sonrisa.
Fede se levanta y se acerca a ellos.
-No tengo miedo- Le pega en el hombro a Sebas y luego corre, siendo perseguido por Sebas y Mathi.
Nicole sonríe, viendo como las cosas poco a poco vuelven a la normalidad. Federico se encontraba tirado en el suelo con Sebas sobre él gritando cosas sin sentido, hasta que los interrumpe el sonido del timbre.
-Yo no espero a nadie, ¿Ustedes?- Pregunta Sebas.
-Yo tampoco- Dice Sarah sentada en el sofá.
-Yo menos- Dice Lucho.
-Yo tampoco- Dice Fede, mirando a Mathi.
-No, ¿Vos?- Pregunta a Agus. Ella niega.
Salen Fede y Sebas afuera, volviendo a los cinco minutos con una chica muy bonita, con unas piernas de ensueño, su piel bronceada hace contraste con su dorado vestido, tiene un hermosa figura, su oscuro pelo lacio cae hasta casi su cintura y sus blancos y parejos dientes hacen que Nicole se sienta menos al lado de ella.
-Dice que es para vos, Nick- Dice Sebas, mirándole.
-Pero yo...- Entrecierra los ojos, mirándola, haciéndosele conocido su rostro -¿A caso eres una amiga de Pedro?
-Si, los conocí a ti, a Pedro y a La Jose en la fiesta de Ale- Se acerca a ella y le saluda con un beso en la mejilla. -¿No me recuerdas?.
-Digamos que... no estaba en mis cinco sentidos- Agacha la cabeza un poco avergonzada y ella ríe.
-¿Y Pedro y La Jose?- Comienza a mirar por todos lados.
-En su casa- La mira extraña, ella se sorprende al escucharle decir eso pero luego se relaja.
-¿Me dirías donde viven?
-Mejor los llamo y que ellos decidan si te dicen o no- Comenta con desconfianza Nicole antes de subir las escaleras y buscar su teléfono, marcando el número de su mejor amigo.
-¿Aló?- Suena la voz de su mejor amigo del otro lado de la línea.
-Hola, Pedro. Apareció una chica aquí en la casa buscándote- Se dirige a las escaleras intentando ver qué era lo que estaba haciendo ahora, pero no lo consiguió.
-¿Y de donde salió esa?
-Dice que nos conoció en la fiesta de Alejo.
-Ay, no recuerdo haber hablado con ninguna chica esa noche, niña.
-¿Entonces no le paso nada tu dirección?- Baja unos escalones para ver mejor a la sala, ella se encontraba sentada en el sofá junto a Sarah y Fede, ella cada tanto miraba a su novio y escribía rápidamente en su celular, siempre sonriendo, provocando que los celos comenzaran a hacerse presentes y logrando que deje de escuchar a su amigo por un momento -¿Eh?.
Se escucha un suspiro. -Podríamos ir nosotros para allá, si la conozco la traigo conmigo, sino pues la echamos- Se escucha una risita del otro lado.
-Bien- Y cuelga. Bajando la escalera no pierde de vista a esa chica, sigue mirando a Fede, él se encuentra mirando una película hasta que sus ojos caen sobre mi. -Pedro dijo que vendría para aquí, ¿No es problema?- Termina de bajar las escaleras y se dirige a ellos.
-Claro que no, chama- Contesta Federico y le sonríe, golpeando el espacio a su lado, indicándole que se siente.
Pasó una media hora, la media hora más incómoda para la pareja. La joven rubia se pasó todo el tiempo mirando a Federico y escribiendo en su celular. Se escucha el timbre de la puerta, por lo que Nicole rápidamente se levanta del sillón y abre la puerta.
-Llegué yo, La Divaza- Aparece Pedro por la puerta haciendo su dramática entrada, seguido de La Jose, que solo movió su pelo hacia atrás pero eso no le quitó lo diva y luego pasó un avergonzado Sebas.
-Hola- Los saluda animádamente Federico.
-Hola, chicos- Dice muy sonriente la chica.
-¿Cómo te llamas, niña?- Apunta con su cabeza Pedro.
-Me llamo Sky, Sky Jackson- Se levanta y extiende su mano hacia él. -Un gusto volver a verlos.
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Ojos que no ven|| Fedecole
FanfictionFederico Vigevani dice estar enamorado de Nicole García. Un día un nuevo programa de televisión capta la atención del joven de 20 años, "Ojos que no ven", un programa en el que una persona se le puede declarar a otra después de una serie de juegos...
