No he vuelto a pensar en la hoja de mandrágora en toda la tarde gracias a George. ¡Es increíble, es como si tuviera la capacidad de hacer que me olvide de todo mal! Lástima que no vaya a disfrutar de más tardes así dentro de poco...
Como he dicho antes, me alegro muchísimo por ellos, pero les echaré de menos. A George más, todo se diga.
Justin me dijo, al volver de mi paseo con el pelirrojo y encontrármelo en uno de los sofás de la sala común, que estaba medio enfadado. Y yo le pregunté por qué.
-¿Por qué? ¿De verdad me lo preguntas? ¡Ya no me cuentas nada, ni estás conmigo ni con ninguno de nosotros! Nunca te veo, a excepción de las clases, y aún así, dá gracias si intercambiamos más de dos frases. ¿Y aún me preguntas por qué?
Lo miré en ese momento, sabiendo que tiene toda la razón.
-Lo siento, Justin... Es que con todo esto del entrenamiento y George...
-¿Entrenamiento? ¿Qué entrenamiento?
-Oh, ¿no te lo he contado? Verás...
-¿¡Ves!? ¡No me cuentas nada!
-Te lo cuento ahora, aquella temporada que...
-¡No, déjalo! Si no se lo contaste antes a tu mejor amigo es que no tienes ni interés en que lo sepa...
-Eso no es cierto, Justin...
-¡No digo que pase, pero si llegas a romper con George ni se te acurra acudir a mí!
-Pero...
-¡No quiero hablar contigo! -se levanta y se marcha, muy enfadado.
Jamás lo he visto así...
Y me ha dolido lo que me ha dicho, pero... Tiene razón...
Sin embargo... ¿Por qué...? Bueno, supongo que es lógico, llevo un montón de días sin pasar un rato con él...
Con mi amigo...
Con mi mejor amigo, quién me habló primero al venir a Hogwarts. Quién me acompañó en los malos momentos, como cuando había pasado tanta vergüenza teniendo el pelo violeta, o quién me animó estando en la enfermería por mi caída tonta por las escaleras... Quién me cuidaba de que los gemelos no me hicieran daño, y cuando empecé a salir con George, me apoyó y me ayudó en todo momento...
¿Y yo como se lo había pagado?
Pues pasando de él.
Y sí, lo he hecho sin darme cuenta, pero... ¡No es excusa!
-Hannah... ¿De verdad que he estado descuidando nuestra amistad? -pregunto desde mi cama, acostada.
-Pues... Bueno... -Hannah, que se estaba peinando su largo pelo en el baño, aparece en la habitación.- ¿Sinceramente? -dice con una sonrisa de disculpa.
-Sí, por favor.
-Pues... Sí, la verdad es que sí. La última vez que hicimos algo tú y yo juntas fue la poción que nos mandó hacer Snape la semana pasada. Susan dice que echa de menos tus consejos y tus gracias. Ernie se siente raro si no estás en el grupo, cosa que a nosotros también nos pasa. Y... Y Justin... Justin se siente triste y apagado. Como si le faltara algo.
Me quejo tristemente, cual gato atropellado (menuda comparación, es que también...), y me pongo un cojín en la cara para apaciguar mis quejas.
La he líado pero a base de bien.
-Para unos amigos que hago y yo voy y los abandono... Bien Rocío, ¡bieeeeen...! -apreto el cojín contra mi cara, pero Hannah me lo quita.
-Quizás en vez de lamentarte tanto deberías disculparte. Con Justin, digo. ¿No lo ves tú así?
La observo desde mi cama y ella se encoge de hombros.
-Yo no estoy enfadada contigo. Pero en serio, me debes una noche de chicas. Varias, diría yo. Y a Susan también.
Asiento. Luego me siento en la cama y miro hacia la nada.
-Me siento fatal. -digo, compunjida.
-Justin verá que estás arrepentida y se tirará a tus brazos, él no es rencoroso. -asiento.
-Espero que tengas razón...
-Ya veras como sí. Pero, cambiando de tema... ¿Qué tal con el bromista Weasley? Espero que por lo menos os vaya bien... No me esperaba que salieras con él.
-Me gustó desde siempre, primero lo vi como una persona muy graciosa y simpática... Un amigo, vamos... Y luego... Luego como al chico... Perfecto. Aunque muy perfecto no es, todo se diga.
-Me lo imagino. -ríe Hannah.- Es un Weasley. Serán muy populares entre las chicas, pero no son muy hábiles en las relaciones.
-El otro día le oí decir Hermione a Ron que tenía la capacidad emocional de un ladrillo... -reímos un buen rato con esto y luego sonrío, tímida.- Puede que George no sea perfecto, sí, al igual que yo tampoco lo soy... Pero me encantan esos defectos suyos. Lo hacen ser único.
-Uy, ¡estás pilladísisma, chica! -vuelve a reír.
-¿Verdad? Me estoy volviendo demadiado blandengue... -río yo ahora.
-Siempre lo fuiste. Y demasiado buena también. -puntualiza.- Pero es bueno que digas eso, significa que la cosa va como tiene que ir, bien. -sonrío.- ¿Y te trata bien? Es decir, claro que te trata bien, pero... Quiero decir... ¿Cómo...? ¿Cómo te demuestra que te quiere?
-Oh, bueno... -pienso. Hay tantas cosas, ¿cómo solo decir un par?- Pues es muy cariñoso. Me dice cumplidos. Y a veces me saca de mis casillas solo para hacerme rabiar, pero acabamos riéndonos siempre. Y... Bueno.. Es muy bueno conmigo. No sé como explicarlo, ¿sabes? -asiente.
-Que envidia... Sabías que hay muchas chicas que te tienen una envidia que no pueden con ella, ¿no? Los gemelos Weasley son guapísimos, Fred destaca por ser muy popular y más suelto que su hermano. George es más... ¿Tímido?
-No te fíes mucho de lo que dicen. -río.- Son diferentes a su manera, pero George de tímido poco tiene.
-Boh, pero contigo. Con los demás... Si fuese Fred quién estuviera colado por ti, a los dos días te lo hubiera dicho y saldríais juntos. Con George ya veo que tardaste un poco más.
-Bueno... En parte fue culpa mía.
-¿Cómo culpa tuya?
-Digamos que... No soy muy buena con las indirectas. -Hannah ríe de nuevo y asiente.
-Si te digo la verdad, yo tampoco, pero distingo cuando un chico quiere algo y cuando no... ¿Sabes que el otro día me preguntaron si era verdad que salías con uno de los gemelos?
-¿Ah sí? Me parece raro, dos días después de las vacaciones ya lo sabía todo el mundo...
-Pues ya ves. ¿Sabes quién fue?
Niego. George hizo ver delante de todo el mundo que él y yo éramos novios, pero de forma que no pasara vergüenza, algo que le agradezco. Cada vez que me veía me hablaba más melosamente, incluso a veces demasiado. Más de alguna vez quedó en ridículo, y yo le dije que no hiciera eso... Lo que solo aumentó las ganas de este en hacer saber a todo el mundo que el pelirrojo sentía algo por mí. Cosa que no era nueva, al parecer me mandaba tantas señales de sus sentimientos que, por culpa de mi retraso, no llegaba a percibir.
Aún me acuerdo aquella vez en la que estaba con Luna, ayudándole a buscar unos zapatos que había perdido (por culpa de los nargles) y la mayoría de las personas nos miraba de forma rara. George llegó junto a mí me dijo "¡Hola cariño! ¿Qué tal la búsqueda?"
La gente se quedó con una cara de póker impresionante. Y para qué mentir, yo también, que un chico me llame "cariño" aún hoy en día me suena raro.
-Un chico de Ravenclaw. Uno que iba al Ejército de Dumbledore... Tiene el pelo largo, con el flequillo demasiado largo... ¿Sabes quién te digo?
La verdad, me suena de haberlo visto. No tengo ni idea de como se llama, pero sí, creo que...
-Creo que sí. Algo apartado, ¿no? Los únicos que habían de Ravenclaw eran él, Luna, Cho Chang...
-Sí, exacto. Pues me preguntó si lo que se rumoreaba por ahí era cierto, si salías con Weasley. Yo le dije que sí.
-Hiciste bien. El chico tiene una melena impresionante, pero... Pero me temo que muy guapo no es.
-¿¡Qué dices!? Pues a mí me parece realmente guapo. Eso es que tienes novio, lo verías con otros ojos.
-Sinceramente, los chicos de séptimo y sexto son muy guapos. Hay uno en Gryffindor que va en sexto que cuidado... Pero para guapo mi novio, y ya. Que tenga novio no significa que no sepa ver cuando otro chico es guapo y cuando no. Me fijo menos, sí.
-Que no te oiga George decir eso... Se rumorea que son muy celosos.
Se me viene a la cabeza aquel episodio del lago. George se había enfadado conmigo por el simple hecho de hablar con Harry. Pensó que él me gustaba, cuando para mí Harry es como un hermano. Qué locura...
-Que yo sepa, soy su novia, no de su propiedad. No me ha comprado. Y yo a él tampoco.
-No entiendo... ¿No te molestaría que mirara para otras chicas?
-A ver, sí... Pero quiero decir que tiene todo el derecho a hacerlo, otra cosa es que lo haga demasiado, ¿entiendes?
-Creo que no... Aunque me gusta tu punto de vista.
-Gracias. -sonrío.
Seguimos hablando durante un buen rato hasta que Hannah mira el reloj y salta de mi cama para areglarse la túnica.
-Debo irme, he quedado. Y me ha encantado hablar contigo, en serio, ¡no vuelvas a desaparecer así como así!
-No lo haré, Hannah... Por cierto, ¿con quién has quedado?
Me sonríe y juega con su pelo.
-Cadwallader quería decirme algo. ¡Y estoy realmente nerviosa! ¿Estoy guapa? ¿Demasiado arreglada?
Sonrío.
<<Con que Cadwallader, ¿eh? ¡Jamás lo hubiese imaginado!>>
-Estás perfecta. -levanto los pulgares en signo de aprobación.
-¡Genial! ¡Gracias Rosie! ¿Qué haría sin ti?
-Lo mismo que has hecho esta temporada en la que yo he sido mala amiga. De veras que lo siento...
-No pienses más en ello. Ve a disculparte con los demás, ya verás como te perdonan.
Asiento y nos damos un abrazo. Ella se va con una sonrisa y mientras cierra la puerta de nuestro dormitorio, pienso.
<<¿Dónde estarán los demás...? Y lo más importante... ¿Querrán verme como dice Hannah, o no... Tal y como pienso yo?>>
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¿Y si fueras a Hogwarts...?
Fiksi PenggemarEstás aburrida en casa sin nada que hacer, y como de costumbre, tu madre necesita que le hagas unos recados. Cuando vuelves a casa, decides coger también el poco correo que puede haber en tu buzón. Lo revisas y... ¿Qué tenemos aquí? Vaya, tienes una...
