50: Juntos.

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_¿Porque te peleaste con tu madre?- ruedo mis ojos.

_¿En donde nos quedaremos? Porque yo no tengo un centavo, no tenia en mis planes ser secuestrada.

_Claro, cambia de tema, nos quedaremos en la casa de playa de mis padres, ahora volviendo a lo importante ¿porque discutieron?- saca los ojos del camino para mirarme por unos segundos.

_Ganas por cansansio, resulta que le molesto vernos acostados junto luego le dije una pequeña mentirilla para hacerla enojar logrando que me golpee y por el hecho de que es "mi supuesta madre" -hago comillas con mis dedos- No le devolví el golpe sino que la ataque con un secreto suyo provocando que me vuelva a golpear y que empezara a decirme cosas muy hirientes y que me iba a llevar a un convento- respiro hondo.

_Entiendo pero ¿cual fue la mentira que desencadenó todo?

Suelta una risa nerviosa.

_Le dije que estaba embarazada de ti- hablo rápido.

_¿¡Que!? Si ni siquiera somos pareja y ¿si le cuenta a mi madre? Ella me matara.

_No te preocupes, no le dirá a nadie, me quiere meter en un convento para que nadie se entere- después de todo conocía un poco la mente perversa de esa mujer- Y apenas volvamos le diré la verdad.

_Esta bien- siento su mano relajarse, las habíamos tenido entrelazadas durante todo el viaje.

_Ian.

_¿Si?

_Te sudan las manos, diu- las separo con mueca de asco para molestarlo.

_Siempre arruinando momentos Pretezzi- niega sonriendo.

Suelto uno carcajada.

_Sabes no me molestaría que intentaramos el proceso para tener un bebe, solo que con protección- sonríe pícaro.

Giro mi cabeza mirando el paisaje para que no vea mi sonrojo, ya estábamos en Brasil solo que todavía no habíamos llegado a la casa de la playa de los padres de Ian.

_¡Ayy!¡Se puso colorada!¡Se puso colorada!- repetía como un niño.

Lo callo de un golpe en su brazo.

_Eres irritante.

Termino de hablar y el estaciona el auto frente a una casa pintada de amarillo y blanco con vista al mar.

_Espera- le tomo de una mano cuando se iba a bajar- ¿Se me nota algo?- señalo mi rostro.

Lo toma con delicadeza para inspeccionarlo.

_Ademas de lo hermosa que eres, nada raro- baja del auto dejándome con la palabra en la boca.

No puede decirme cosas así para luego irse y dejarme como un cubito en el desierto de Sahara.

Bajo del auto, estirandome, se me había borrado la raya del trasero estando tantas horas sentada.

Ian estaba hablando con los chicos por un lado mientras que las chicas por otro, me acerco hacia ellas y salto arriba de Mar.

_¿Me extrañaron perras?

_Por supuesto, adoro que me rompan la espalda- dice sarcasticamente.

_Mala- me bajo de arriba suyo.

Se acercan los chicos hacia nosotras.

_Nosotros tenemos que ir a hacer algo, Emma llevalas a recorrer la ciudad- Ian le extiende las llaves de su auto- No dejes conducir a Mía- lo miro mal.

_Ya te dije que fue el estúpido caballo que me puso nerviosa sino seria un as al volante- muevo mi cabello como diva.

_No esta bien mentir- dice Renzo.

Rompiendo la TradiciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora