Capítulo 7

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Hooooola lindxs, ¿Cómo están? Tengo que ser sincera... hoy no pensaba subir capítulo, básicamente porque son las 22:00h en España y YA ESTOY MURIENDO DE SUEÑO. Los días están siendo muy agotadores, y no paro de estudiar... así que espero que si durante esta semana no actualizo algún día, puedan entenderlo y perdonarme 🙏❤

Tengo la ligera sensación de que me van a odiar por este capítulo, pero recuerden que les amo, sino, no estaría aquí mientras mis ojos se cierran 😊

**** AVISO DE QUE ESTE CAPÍTULO CONTIENE SMUT CON LENGUAJE EXPLÍCITO****

¡¡DISFRUTEN (AUNQUE NO CREO) Y COMENTEN MUUUUCHO!! Les adoro 🌹🌹🌹

Narrador omnisciente durante toda la historia

La música sonaba de fondo, y el ambiente lucía de lo más relajado. El ritmo de la canción se colaba por cada fibra de su cuerpo, y la obligaba a balancearse sutilmente sobre la silla. Camila permanecía frente a la barra, con su brazo derecho apoyado en el frío mármol, y la mano aguantando su cabeza. Revolvía de forma lenta el hielo del interior de su bebida, y concentraba todos sus sentidos en dejarse llevar. Lo cierto es que tanteó infinidad de veces en su mente si aventurarse a entrar en aquel club nocturno, o si no sería una muy buena idea. Teniendo en cuenta que el pasado mes se lo pegó de bar en bar, le daba un poco de miedo volver a caer en las riendas del alcohol. Y no es que ella no controlase sus impulsos, solo que aquel jodido líquido caliente bajando por su garganta le transmitía una pizca de emoción a su vida. Y para qué mentir, aquella noche de diciembre Camila lo necesitaba. No paraba de recordar las pupilas de Lauren clavadas en su retina. Aquel jodido verde esmeralda podía provocarle un desmayo en cualquier instante. ¿Cómo podía ser real que fuera capaz de controlarla después de tanto tiempo? En cuanto sintió la calidez de la piel de su ex mujer rozar su espalda, supo que no habría vuelta atrás. Las sensaciones revoloteaban de un lugar a otro de su anatomía sin poder ser gobernadas. La mirada de Lauren causaba estragos en su interior, como si cada nervio presente en su organismo se sacudiera en el momento exacto en que la penetraba con sus intensas pupilas. Aquella mujer iba a volverla loca... le recordaba con un sutil toque, los miles de sentimientos abarrotados en su pecho. Lauren era capaz de conseguir despertar absolutamente todas las personalidades de Camila con tan solo una caricia. Era capaz de sacarla de quicio, hacer que la adorase, y que perdiese la cabeza, todo al mismo tiempo. Sin embargo, algo que le caracterizaba y que le ponía los pelos de punta a la latina, era su capacidad innata para sacar a la luz su debilidad. Lauren era la única persona talentosa en la faz de la tierra que conseguía hacer que Camila se sintiese vulnerable. Y mierda... todo eso con una jodida mirada.

Sacudió la cabeza tratando de despejar su mente. Se había prometido a sí misma infinidad de veces no volver a caer en la tentación. Tras el luto que tuvo que soportar con la partida de Lauren, juró no volver a dejarse amedrentar. Y no, no hablaba de Michael y su estúpida compañía, ni tampoco de Chris y su arrogancia... más bien de algo tan simple como el amor. Camila no permitiría volver a bajar la guardia por aquella mierda que tan solo le trajo desgracias. Porque sí, puede que Lauren contase con explicaciones maravillosas acerca de su comportamiento, sin embargo, para la latina no sería nunca suficiente. Si existía algo que soportaba menos en aquel mundo cargado de injusticia, sería sin duda la traición.

¿Y entonces por qué era incapaz de sacar de su cabeza las palabras que Lauren le dedicó?

"Él no puede hacerte lo que yo te hago".

No paraba de resonar en su cerebro. ¿A qué cojones se refería? Era obvio que el sexo con su ex mujer fue lo mejor que experimentó en su toda vida. Pero, de ahí a insinuar que ella era la única capaz de hacer feliz a Camila, sin duda su ego se había disparado por las nubes. Puede que aquella afirmación desencadenase en las palabras que luego ella admitió frente a Amelie. Camila no podía tolerar que Lauren creyese que la controlaba. Que Lauren de veras creyese que nadie podría darle lo mismo que ella. Porque, ¿de qué mierda hablaba exactamente? ¿De la manera en que la abandonó cuando más la necesitaba? ¿O a lo mejor de cómo la engañó y tiró su confianza por el desagüe? O incluso... de cómo hizo que cayera perdidamente enamorada de ella para luego hacerle creer que no valía un carajo. Dios. Tenía que parar de recordarlo o volvería a la clínica para matarla con sus propias manos.

Sweet Hell II [Camren]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora