Hoooooola hola lindxs, ¿Cómo están? Seguro que ni me leéis porque estáis ansiosxs por ver lo que ocurre con el final. Dont worry, os perdono. Buuuuut, si hay algún alma caritativa leyendo esto: que sepan que OS AMO CON LOCURA, mil gracias por todo ❤️❤️❤️❤️❤️❤️
Este capítulo es muy importante para mí, es el final de una era... me ha costado mucho escribirlo y espero haber conseguido lo que buscaba. No olviden que hay Epílogo 😊
¡YA ESTÁ!... ¡¡DISFRUTEN Y COMENTEN MUUUUUCHO (COMO NUNCA)!! Les adoro 🌹🌹🌹
Narrador omnisciente durante toda la historia
Suelen decir que recordar más veces de la cuenta causa sus estragos. Que la medicina del olvido consiste en mirar hacia delante y hacer caso omiso a lo que pudo haber sido, y nunca fue. Suelen decir que darle vueltas a la cabeza es de masoquistas, y que revivir constantemente el pasado, duele. Duele y mucho. Sin embargo, ¿qué ocurre en el momento en que has conseguido pisar fuerte? ¿Qué ocurre cuando lo único que sientes al echar un vistazo hacia detrás es superación? La rabia ya no está. La culpa ya no está. El sentimiento de opresión en el pecho ha desaparecido. Es entonces cuando eres capaz de enfrentar tus miedos, y no porque debas hacerlo, sino porque de alguna forma es necesario para continuar. ¿Qué mejor manera de poner un punto y final que cerrando el capítulo justo donde empezó?
Podía sentir la brisa colándose por cada recoveco de su piel. El frío azotaba el ambiente con furia, invadiendo el aire de un aura repleta de armonía. El sol comenzaba a huir a través de las montañas, y la noche se hacía cada vez más presente. Las estrellas amenazan con resplandecer, y Camila permanecía inmóvil, con ambas manos escondidas dentro de su abrigo y los labios temblando a causa del invierno. Lo cierto es que siempre amó aquella época del calendario. La navidad era un momento idóneo para respirar hondo, replantearse las acciones del pasado, y coger impulso para comenzar un nuevo año cargado de experiencias. La navidad le traía recuerdos. Recuerdos de su infancia en California, de su familia y, sin lugar a duda, de su padre. Su padre sonriente en la silla presidencial de la mesa, con la expresión encandilada de felicidad, y suspiros abarrotados de puro orgullo. La ojeaba con cariño, con nada más que dulzura en las pupilas, como si fuera el tesoro más preciado de su existencia, y es que de hecho, lo era. Él se encargó de tatuarlo en su alma, con la forma en la que la quería, cuidaba y añoraba. Con la forma en que conseguía decir siempre lo que necesitaba escuchar, e incluso, sin utilizar palabras. Alejandro Cabello fue el pilar fundamental de su vida, y en cuanto se derrumbó, Camila lo hizo junto a él. Lo hizo su fortaleza, su valentía, y su propia esencia. Todo se fue a la mierda, absolutamente todo. Porque, ¿cómo te preparas para perder lo que más amas? ¿Cómo te preparas para asumir que, en definitiva, no va a volver? No existe un puñetero manual de autoayuda para eso, la latina bien lo sabía.
Se removió sobre sí misma, sintiendo su piel erizada bajo el manto de abrigos que traía consigo. Ni un millón de capas de ropa conseguirían paliar aquel frío de diciembre. Decidió entonces inhalar un poco de aire, para luego dar un paso al frente y adentrarse en el lugar. Podía oír el crujir de las hojas bajo sus pies, lo único que era capaz de apreciarse en el ambiente era un sepulcral silencio. No había nadie cerca, aquella no era una hora digna de utilizar, ni tampoco un día idóneo para dedicarle una visita al pasado. Al menos no tan tarde. De seguro el resto de la humanidad se encontraba en sus cálidas casas preparando la cena a la luz de las velas y reencontrándose con sus seres queridos. Y eso es justo lo que hacía Camila en aquel instante: reencontrarse.
Se detuvo de pronto, ni siquiera tuvo que cerciorarse de que estaba en el lugar adecuado, lo sintió en su interior. Una paz generalizada. Elevó la vista para toparse con lo que buscaba, e inmediatamente sonrió con dulzura. Dos lápidas lucían frente a ella, con el nombre de su padre y el de su tío brillando impolutos. Cuando Jack murió, pensaron que él hubiese querido yacer tranquilo junto a su hermano, así que movieron cielo y tierra para que ocurriese. Y allí estaban: sus dos razones de por vida.
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Sweet Hell II [Camren]
FanfictionSegunda parte de la bilogía Sweet Hell. Cuando Camila Cabello creyó que su vida no podría ser más complicada, apareció el destino para, como de costumbre, darle una patada en el trasero y lanzarla a un pozo sin fondo. ¿Podrá la joven latina luchar...
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