Capítulo 37

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¡Hoooola lindxs! ¿Cómo están? Espero que genial. Bueno... sé que me odiáis, lo entiendo. De veras que, una vez más, mi intención no es haceros sufrir. Las condiciones externas son muchas, y a pesar de que estoy de vacaciones, también trabajo. Entre eso, el cansancio, más el tiempo que utilizo para despejarme... mi cerebro no da para más. Y, como os he dicho innumerables veces, prefiero estar 100% inspirada y daros el capítulo que os merecéis. So, ¡¡LO SIENTO MUCHÍSIMO!! Espero que valga la pena algún día 😊😊

Quería comentaros que, bueno, después de muchas peticiones... he decidido hacerme un TWITTER para la historia. Llamadme antigua o algo, pero no sé muy bien cómo funciona... tengan paciencia conmigo. Pero el caso es que publicaré sobre los capítulos, la historia en general, haré encuestas, y también trataré de comunicarme con ustedes para que sepan en todo momento cuándo actualizaré, o cómo voy con el siguiente capítulo... ¿Qué os parece? Sería genial que me sigan, para saber que os gusta la idea y también poder estar en contacto más directo... 😍🙏

El usuario es: @camilatopsss    ¡¡Síganme y vamos hablando!! ❤❤❤❤

Sin más dilación, ¡¡DISFRUTEN Y COMENTEN MUUUUCHO!! Les adoro y mil gracias por vuestra paciencia 🌹🌹🌹


Narrador omnisciente durante toda la historia 

Comprender a los seres humanos que distan de aparente moralidad es jodidamente complicado. Comprender sus intenciones, pensamientos y emociones, no es posible sin un atisbo de empatía. No es posible sin fusionarse. No es posible sin aceptar que, en definitiva, existen personas incapaces de sentir nada más que rabia, rencor y una justicia que, indiscretamente, consideran suya por derecho innato. Una justicia que, además, deja mucho que desear.

Lauren nunca entendió el afán de su padre por pasearse alrededor del mundo cual antiguo rey legítimo. Tampoco entendió cómo era capaz de robar, mentir, dañar y, sobre todo, matar. Matar sin duda era lo que más confusión le creaba en su mente. ¿Cómo un ser humano llega a tal punto? ¿Cómo un ser humano aparentemente cuerdo posee con los cojones suficientes como para apretar un gatillo sin más? ¿Cómo Michael le había arruinado la vida a tanta gente? ¿Cómo asesinó al padre de Camila? ¿Cómo no parecía vivir con ningún remordimiento? Cómo, cómo, cómo.

No, Lauren nunca lo entendió. Al menos no hasta aquel instante. El instante en que por fin, después de un largo camino, contaba con la suerte de poder mirarle directamente a los ojos. Su padre permanecía junto a la puerta, con la mandíbula apretada y el ceño fruncido. Lucía más viejo de lo que recordaba, con el cabello canoso y una barba prominente. Su piel pálida, vestimenta asquerosamente perfecta y las pupilas verde esmeralda devorándole el alma por segundos.

Lauren brindó respuestas a todas sus preguntas justo en aquel momento exacto. Aquel momento exacto en que Michael se tomó la libertad de curvar la comisura de sus labios y esbozar una pequeña sonrisa traviesa. Una sonrisa que la ex directora sintió como una flecha en llamas. Una sonrisa que le hizo percatarse de algo: iba a matarlo. Sin mirar atrás.

- Hijo de puta – gruñó levantándose con la pistola en alto.

Silencio era lo único que se apreciaba en el ambiente. Tan solo podían oírse las respiraciones exaltadas del resto, el temblor de los labios y los débiles gemidos de Camila aún sobre el suelo. Nadie se atrevía a decir nada, nadie era capaz de comenzar una guerra que, al parecer, llevaba demasiado tiempo pendiente de disputarse.

- Qué alegría verte, hija mía.

Lauren apretó el puño que le quedaba libre, tanto, que toda la sangre de su organismo se acumuló en aquel punto en concreto. ¿Cómo era capaz de regocijarse?

Sweet Hell II [Camren]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora