Capítulo 19

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Hoooola lindxs, ¿Me esperaban? Supongo que la inspiración es algo que viene de repente, y bueno, aquí estoy. Contra todo pronóstico. Decís que este fic es una droga, pero para mí también es adictivo. Quiero agradecerles por sus comentarios en la nota anterior, de veras me dais la vida. Si me preocupo tanto, es porque considero que esta historia no solo la escribo yo, sino que la creamos todos juntxs😊😊❤

Echo de menos comunicarnos, ahí va otra pregunta de las mías, esta vez relacionada con la historia: Si tuviérais que elegir entre Lauren y Camila durante los dos libros, ¿A quién escogeríais, y por qué? Y me refiero basado únicamente en este fic 🤔🤔🤔

¡¡DISFRUTEN (AUNQUE LO DUDO) Y COMENTEN MUUUUCHO! Les adoro a más no poder 🌹🌹🌹

Narrador omnisciente durante toda la historia

¿Sabéis eso que suelen decir acerca de que la vida siempre da donde más duele? Pues es la verdad más cierta de todo el puñetero planeta. En algún punto del camino, parece como si los astros se alineasen para decidir coger carrerilla, armarse de energía, y propinarte una fuerte patada en la entrepierna de lo más reveladora. Todo se detiene de un golpe seco, como un jodido reloj sin pilas. Y cuando te quieres dar cuenta, has perdido las riendas de tu propia existencia. ¿Cómo luchar en contra del destino? ¿Cómo luchar en contra de lo que la vida ha preparado para ti? ¿Cómo enfrentarse al cauce de un río que corre en dirección contraria? O es que al igual, la peor parte de la historia, es aceptar que eres dueño de tus propias decisiones, y que, por consiguiente, el único culpable de tu juicio final, eres tú mismo.

Camila corría sin mirar atrás, con las llaves del Rand Rover colgando de su mano derecha y dibujando un estridente sonido a su paso. Podía sentir la respiración exaltada y los latidos de su corazón bombeando tan fuerte, que pronto traspasarían su pecho. En cuanto alcanzó la puerta del piloto, comenzó a tratar de encontrar el encaje correcto que la sacase de aquel infierno, sin embargo, el temblor de sus dedos y el ataque de ansiedad que se creaba entorno a su abdomen, no ayudaban para nada a su cometido.

- ¡CAMILA! – se oyó a lo lejos - ¡Por el amor de dios, detente!

La latina hizo caso omiso a las súplicas de su amiga, continuaba tratando de realizar una acción coherente que terminase con el vehículo abierto de una maldita vez. Sin embargo, no lo conseguía, era incapaz de pensar con claridad. Su mente se encontraba completamente nublada, sus pupilas hundidas en lágrimas, y su cuerpo esparciendo calambres de un lugar a otro. Dio un fuerte golpe a la puerta del coche con la palma de la mano abierta:

- ¡Mierda! – gritó, perdiendo el control - ¡MIERDA, MIERDA, MIERDA!

Continuó explotando su rabia en forma de puñetazos aleatorios contra el capó, sintiendo sus nudillos arder y su corazón llorar. No alcanzaba a decidir qué era más doloroso después de todo.

- ¡Camila! – su amiga por fin llegó hasta ella – ¡Para, por favor!

Amelie agarró a la latina por la cintura, tratando de alejarla del vehículo o de veras conseguiría empaparlo de sangre. Dinah alcanzó la escena un par de segundos más tarde, jadeando y apoyándose sobre sus propias rodillas. Joder, debería de hacer ejercicio más a menudo.

- ¡PARA! – oyó de pronto.

- ¡¡Dejadme!!

- ¿Qué piensas hacer Camila? – preguntó la otra, luchando contra su propia fuerza - ¿Plantarte en la cárcel y simplemente obligarle a hablar?

Y os preguntaréis, ¿qué tiene que ver la cárcel en todo esto? Pues para la latina, todo y mucho al mismo tiempo. Ella sabía a la perfección que toda aquella situación era culpa de un solo hombre: Michael Jauregui. Fue el que sacó de la carretera a Lauren en primer lugar, a pesar de que la policía relatara no contar con pruebas lo suficientemente incriminatorias. Camila se percató, justo aquella noche, que no le dieron importancia a lo realmente alarmante: descubrir el misterio de aquel jodido accidente. Y ahora, ya era demasiado tarde. El único capaz de conseguir paliar la frustración de la latina, era sin duda Chris. Y se lo sacaría a golpes si hiciese falta.

Sweet Hell II [Camren]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora