Era de noche. Estábamos con mi padre y Gus en la fiesta de recaudación. Rose dejo que el pequeño nos acompañara, pero ella no quiso venir. Y no la culpo.
La fiesta es mi antigua casa, que mi padre convirtió en un hogar de niños. Es bastante extraño verla sin todos esos adornos caros y frágiles, sus colores aburridos y sus cuadros terroríficos; en cambio ahora las paredes son coloridas, hay fotos de los pequeños colgadas por todos lados, al igual que sus dibujos. Fue una buena idea de mi padre darle a esta casa otra utilidad.
Esta lleno de las personas con más dinero de la alta sociedad de nuestra comunidad.
- Buenas noches Robert. - dice un hombre algo mayor estrechando la mano de mi padre. Al lado del anciano estaba su esposa.
- Sr. y Sra. Jones, bienvenidos. - dice mi padre amablemente.
- Que fiesta tan exquisita. - dice la mujer en el típico asentó fingido con el que hablan las millonarias aquí.
- Es todo obra de Nicole Parrish y de mi hijo Patrick. - responde mi padre.
- Felicitaciones entonces Patrick. - dice el hombre mirándome.
- ¿Y este pequeño quién es? - pregunta la mujer refiriéndose a Gus.
- Mi hijo pequeño, Fergus. - dice mi padre.
Quedó bastante sorprendido, al igual que el matrimonio de ancianos. No creí que mi padre lo reconocería con tanta facilidad adelante de todas estas personas.
Cada día me sorprende más. Antes le importaba tanto su imagen, su reputación, lo que los otros pensaran de el, o cómo lo veían los demás... Como el hombre perfecto.
Ahora no finge que le cae bien todo el mundo, se limita a ser políticamente correcto y todo por el hecho de que esta gente adinerada le sirve para juntar fondos para las diferentes fundaciones.
Ya habíamos saludado a la mayoría de los invitados. El evento iba demasiado bien. Distingo a Gus jugando con otro pequeño.
- ¿A dónde se habrá metido Nicole? - pregunta mi padre.
- No lo sé... Ya sabes cómo es, debe estar asegurándose de que todo está...
Dejo inconclusa la frase al verla. Miró de reojo a mi padre, estaba algo boquiabierto, parecía en shock.
Río para mis adentros.
- Hola. - dice Rose acercándose a nosotros.
- Estás... Wow. - digo sonriente.
Está maquillada y con un bonito vestido negro corto.
- Fue idea de Nikki. - dice Rose algo avergonzada.
- Estás bellísima. - dice mi padre recuperando el habla.
Ambos se quedan mirando entre ellos.
- Iré a buscar algo de beber. - digo y me alejo.
Veo a Nikki y me acerco a ella.
- Eres una mujer asombrosa, una genio. - digo.
- Lo sé, no me costó tanto convencerla. Lo que me extrañó.
- Porque ella lo quiere, solo que no quiere admitirlo. - digo.
- ¡Lo sé! Lo mismo pienso yo.
Ambos los observamos hablar. Mi padre le extiende una mano, ella la toma y se dirigen a la pista de baile. Comienzan a bailar la canción lenta que suena.
- Tengo que admitir que se ven bien juntos. - digo.
- Son muy tiernos. - dice Nikki con voz dulce.
ESTÁS LEYENDO
¿Puedo Quedarme Contigo?
Romance"¿Y si la única manera de no sentirse mal es dejar de sentir para siempre?" Patrick Wallace aparenta tenerlo todo... Es divertido, carismático, todo un galán con las mujeres; ademas de que su padre es uno de los empresarios mas reconocidos mundialme...
