- Yo invito otra ronda. - digo. Todos alardean.
Perdí la cuenta de cuántos iban en la quinta ronda.
Derek pasa su brazo sobre mis hombros.
- De aquí no me voy hasta tener a una chica muy sexy, a quien meterle mi gran submarino. - dice.
- De aquí no me voy hasta estar muy ebrio. - digo.
- Amen. O drogado. - agrega. - Tengo algo de éxtasis, ¿Quieres?.
- Traje LSD. - digo.
- ¿Y que esperas para meterte algo en la boca? ¿O quieres que te pongo mi pene? - dice divertido.
- Pudrete. - digo riendo.
Derek saca una pastilla del bolsillo de su jean y se la coloca en la lengua.
- Iré a buscar una presa. - dice y se aleja.
Yo seguía apoyado en la barra. Aún me sentía algo decaído, no estoy tan ebrio como quisiera.
Tengo tiempo. La noche es larga.
Tal vez Derek tiene razón, un poco de ayuda no me vendría mal.
Saco del bolsillo de mi campera el papel con los dibujos infantiles impresos. Corto dos cuadraditos y me los meto en la boca, apoyándolos en la lengua. Guardo los demás. Hago fondo blanco con mi trago y voy a la pista.
Agarro de la mano a una rubia muy bonita y comenzamos a bailar bastantes pegados.
Al cabo de varios minutos la música comienza a oírse aún más fuerte. Y las luces más intensas, haciendo que empiece a sentirme algo mareado.
La gente está cada vez más pegadas bailando, no cabe ni un alfiler.
Me sacudo un poco la camisa, ya que la tenía pegada al cuerpo de tanto sudor.
- ¿No tienes calor? - le digo a la rubia al oído, por la música tan fuerte.
- Me siento genial. - dice sin dejar a bailar bastante animada.
Seguramente Derek tráfico éxtasis a todo el club. Lo distingo a el con Luka y Dan, en la barra.
Voy hacia ellos, de camino a la barra noto que el color azul de las luces esta muy intenso. Las personas parecen pitufos.
Al llegar veo que están hablando entre ellos, balbucean. Luka me mira, su boca se mueve, pero no oigo palabra alguna, mas que la música que suena de fondo.
¿Acaso estaba haciendo mímica de la canción?
Dan chasquea los dedos delante de mi cara, lo miro.
- ¿Que dices? - pregunta.
- ¿Sobre que? - pregunto confundido.
- Sobre que nos larguemos de aquí y vayamos a una fiesta de la fraternidad. - responde Derek.
- Aun no estamos en la universidad. - digo confundido.
- Mis hermanos nos harán entrar, pero tenemos que ir ya. - dice Luka.
- Claro, vamos. Quiero ir al baño antes. - digo.
- No te tardes, que cerraran la entrada. - dice Derek.
Voy camino al baño bastante mareado. Entro y lo primero que hago es apoyarme en la pared, para no caer, mientras espero que se desocupe algún cubículo.
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¿Puedo Quedarme Contigo?
Romance"¿Y si la única manera de no sentirse mal es dejar de sentir para siempre?" Patrick Wallace aparenta tenerlo todo... Es divertido, carismático, todo un galán con las mujeres; ademas de que su padre es uno de los empresarios mas reconocidos mundialme...
