- ¿Podrías caminar un poco más rápido? - dice mi hermana.
- ¿Podrías caminar tu un poco más lento? Estamos hace dos horas yendo de una tienda a otra. Ya no siento mis pies. - me quejo. Llevaba ambas manos llena de sus bolsas de compras.
- No seas llorón, aún nos queda recorrer un piso más del shoping.
- Noooo..... Janeeeeee. - me quejo.
- Ya calla Patrick, o le diré a Jeff que fuiste tú quien rompió con una pelota de tenis la ventana del living.
- ¿Por qué a todas las mujeres les encanta chantajearme?
- Porque es la única forma en la que haces las cosas.
- Claro que no. - digo.
- Claro que sí. - dice imitandome con voz masculina.
- Yo no hablo así.
- Tu voz es más sensual. - dice una voz divertida a mi derecha.
Miró hacia donde proviene la voz, y veo al rubio imbécil a mi lado.
- ¿Que diablos haces aquí? - pregunto.
- Hasta donde yo sabía este shoping era un lugar público. No sabía que tenía que pedirte permiso para venir, amo Patrick.
- Con que tú eres el famoso Patrick Wallace. - dice una joven rubia, que se encontraba al lado de ricitos. - Ian habla mucho sobre ti, mejor dicho se queja.
- Quédate cinco minutos con el, y verás por qué. Es exasperante. - dice el imbécil.
- Vaya. Me alegra saber que no soy la única que lo piensa. - dice Jane.
- ¡Janet! - protesto.
- Jane. - se presenta, extendiendo su mano al rubio. - La pobre alma en desgracia que vive con el.
- Ian Archibald. - dice tomando su mano. - Quien tiene que aguantarlo en el colegio, todo el día.
Los miro perplejos. La joven rubia tose.
- Oh, si, lo siento. Ella es Megan. - dice ricitos. - Mi novia. - agrega.
- ¿¡Ella es tu novia!? - pregunto.
- Si. ¿Sorprendido?.
- Bastante. Es normal, aparentemente.
- ¿Gracias? - dice Megan.
- Patrick, yo iré por las botas de la tienda del tercer piso. - dice Jane.
- ¿Te refieres a las que están en oferta? - pregunta Megan.
- ¡Si! - responde mi hermana sonriente.
- ¡Yo vengo por lo mismo!
- ¿Que estamos esperando? ¡Vamos!. - dice Jane animada.
- Aguarden aquí. - dice Megan y ambas se alejan rápidamente.
Suspiro.
Genial, tardará horas - me quejo para mis adentros.
Miro en dirección a ricitos y se alejaba caminando.
- ¿A dónde vas? - pregunto con fastidio.
- A sentarme. Tardarán horas y ya me canse de sostener las bolsas. - dice caminando sin darse la vuelta.
Al igual que yo, llevaba ambas manos llena de bolsas.
Suspiro y voy detrás de el.
Nos sentamos en una cafetería que había a unos metros.
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¿Puedo Quedarme Contigo?
Romance"¿Y si la única manera de no sentirse mal es dejar de sentir para siempre?" Patrick Wallace aparenta tenerlo todo... Es divertido, carismático, todo un galán con las mujeres; ademas de que su padre es uno de los empresarios mas reconocidos mundialme...
