"¿Y si la única manera de no sentirse mal es dejar de sentir para siempre?"
Patrick Wallace aparenta tenerlo todo... Es divertido, carismático, todo un galán con las mujeres; ademas de que su padre es uno de los empresarios mas reconocidos mundialme...
- Siempre son los que uno menos se espera. - dice Nikki. - ¿Es que te viste una temporada de Breaking bad y ya te crees Heisenberg?
- Ja ja ja. - digo con desgano.
- Hasta donde yo recuerdo eras el peor alumno en química.
- No sigas, y entendí. Gracias por sacarnos.
- No hay por qué, puede haberlo hecho anoche pero creo que necesitaban pasar la noche en la celda para reflexionar. - dice. Queda callada unos segundos. - ¡En qué demonios estabas pensando! - grita haciendo que me exalte. - Tuvimos suerte que no haya trascendido a los medios. ¿¡Te lo imaginas!? Empresario de día, traficante de noche.
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- No fue mi culpa. - digo a la defensiva.
- ¡Claro que sí lo fue! Dejaste que subieran las plantas y conducias con ellas detrás.
- Está bien, admito que debí detener todo ahí. Se me fue de las manos.
- Pudo haber sido peor, por suerte conocía al juez.
- Por eso te amo, eres como Roberto Carlos. ¿No le dirás a mi papá?
- No voy a acusarte, no tenemos cinco años. Pero no te vuelvas a meter en otra de estas estupideces, házme el favor.
- Lo prometo.
- Ahora quiero saber qué trama tu padre.
- No trama nada.
- Anda, no me mientas. Está muy animado últimamente. ¿Tan bueno es el whisky del hotel?
- Solo está teniendo unos días buenos.
- ¿Y por qué sigue en Nueva York? El odia Nueva York más que a los perros.
- Yo que se, no soy su secretaria.
- Me ocultan algo, lo se. - dice y sale de mi oficina.
Suspiro.
No pudo decirle a Nikki que encontramos a Rose, al menos no hasta que ella decida dejar de lado los estúpidos prejuicios y vuelva con su familia.
Pasaron algunas horas.
Suena el intercomunicador.
- ¿Si? - digo presionando el botón.
- Sr. Patrick, el Sr. Wallace está subiendo. - dice la recepcionista.
- Gracias por avisar. - digo.
¿Que habrá sucedido? ¿Rose ya se habrá hartado de él?
Salgo de la oficina.
- ¿Papá que suce...? - comienzo a decir cuando lo veo salir del ascensor, pero me detengo al verla - ¿Rose? - digo extrañado.
No pensé que la vería tan pronto por aquí.
- Hola Pat. - dice.
- ¿Acaso tienes amnesia? - dice Robert con sarcasmo.