Washington D.C – sábado, agosto del 2020
Harry tomó su maleta con una mano, mientras que en la otra llevaba la de su novio. Archie sonrió y acomodó las cajas de regalos entre sus brazos, de una manera que no le obstruyera la vista. Cuando estuvieron listos, comenzaron a caminar por el aeropuerto en silencio. Ambos se encontraban apreciando el lugar con la mirada, en busca de algún cambio durante los dos años que estuvieron fuera de Estados Unidos, pero para sorpresa de ambos, todo seguía igual. Quizás habían algunos cambios pero resultaban ser muy mínimos para la pareja.
Archie soltó un suspiro llamando la atención de su novio, quien le regaló una sonrisa intentando brindarle apoyo de esa manera. Para el moreno era un poco difícil estar de nuevo allí. Recordaba la última vez que había estado en aquel aeropuerto. Se sentía completamente roto después de la confrontación que había tenido con su mejor amigo. Recordarla el día de hoy aún le causaba cierto estremecimiento, pero Archie a pesar de todo eso, se sentía feliz, porque junto a él estaba un hombre que siempre había estado para él, ofreciéndole su hombro y compartiendo la fuerza y energía que tenía para ambos.
―¡Chicos! ―aquel gritó causó que la pareja se detuviera. Archie frunció el ceño y entonces dejó los regalos en los brazos de su novio y fue corriendo hacia los brazos de su mejor amiga, la cual lo recibió con alegría en un enorme y caluroso abrazo. ―¡Al fin están aquí! Archie, te extrañé demasiado. ―comentó la mujer en pequeños sollozos mientras se separaba y besaba la mejilla de su amigo. ―Dios, estás tan alto. ¿O yo estoy más enana? ¡Te ves guapísimo! ―el moreno se sonrojó y solo negó alborotándole un poco el cabello.
Una de las cosas que Archie había aprendido estando en Londres, era a ser más afectivo con las personas que quería.
―También te extrañé, Camila. Oye, eso de ser mamá te queda bien, ¿dónde está mi sobrina? Quiero conocerla. ―Archie alzó la mirada y observó como Ethan se acercaba a ellos con una niña de cabellos dorados en brazos. El hombre sonrió ampliamente y se acercó a su amigo regalándole una sonrisa. ―Ethan, cuanto tiempo. ―el rubio abrazó al moreno con cuidado intercambiando palmadas en las espaldas de ambos.
―Lo sé, Archie. Aún no podíamos creer que volverían. ―confesó el hombre mirando a su hija. ―Mira, princesa, ¿te acuerdas del tío Archie? Es él. ―la niña tímida en los brazos de su padre, miró al moreno con curiosidad y al reconocerlo estiró sus brazos hacia él sonriendo.
―Tío... ―susurró ocultándose en el cuello ajeno cuando Archie la tenía en sus brazos.
―Las video llamadas sirvieron para presentarnos. ―comentó Archie dejando un beso en el cabello de la pequeña. ―Hola, Melanie. Soy tu tío Archie, el que te hacía muchas caritas por la cámara, me alegra al fin conocerte. ―la pequeña solo rio desde su escondite.
―¿Y a mí no me piensan saludar? ―dijo Harry mientras llegaba con Camila. Ethan se acercó al castaño y lo abrazó suavemente. ―Ethan, ¿son ideas mías o estás más fuerte? ―el rubio se rio y se separó alzando un poco sus hombros.
―He estado yendo al gimnasio...
―¡Viste, Archie! Yo sabía que la cámara no nos engañaba, este hombre estaba haciendo ejercicios. ―chilló el castaño tan alegre como siempre, deteniéndose al ver a la pequeña en los brazos de su novio. Un cosquilleo recorrió su cuerpo al imaginar a Archie con uno de sus futuros hijos. ―Supongo que esta princesita es Melanie. ―se acercó a ella y le sujetó suavemente la mano. ―Hola, pequeñita. Soy el tío Harry, ¿te acuerdas de mí? ―la pequeña asintió y Harry sintió su corazón latir rápidamente. ―¡Oh, mi amor! Hay que adoptar pronto, quiero tener hijos pronto. ―Archie se sonrojó y dejó a la pequeña en los brazos de su madre.
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Querido Robert
Novela JuvenilArchie es un joven introvertido que al ser criado en una casa hogar solo se tiene a él mismo; al menos hasta que ingresa a la secundaria y conoce a Robert, un chico bastante extrovertido a quien hacer amigos le resulta una tarea fácil. Sin...
