Shido estaba sorprendido por lo que estaba viendo, no podía creer que sólo lo había dejado unos minutos y alguien estuviera encima de él, y no cualquier sujeto tenía que ser Ban Midou y no estaban platicando precisamente, ¡por dios estaban a punto de besarse! Golpeándose mentalmente se dijo que debía haber acompañado a su amigo desde un principio.
Los dos hombres se alejaron, ambos evitando la mirada del recién llegado.
-Ginji, vámonos -fue lo que le dijo al rubio mirándolo con enojo.
Antes de que alguno pudiera responder la puerta se volvió a abrir dejando ver está vez a una chica. El rubio se dio cuenta de que era la misma que había estado con Ban en su camerino, por lo que volteo a verlo, quería ver su reacción.
-Por fin te encontré -dijo sonriéndole -, te he estado buscando, saliste como loco detrás de éste chiquillo -comentó recargándose en el marco de la puerta y cruzando sus brazos.
-Bueno, me extraño que saliera corriendo -contestó Ban encogiéndose de hombros, Ginji se sorprendió por la respuesta y la actitud.
Shido volteó a ver a su amigo, pensando que diría algo, pero se dio cuenta que sólo agacho la mirada, sabía que ese tipo de emociones no le hacían bien después de lo que le había pasado con esa persona. Debía sacarlo de ahí antes de que le ocurriera algo más.
-¿Nos vamos?, recuerda que me invitaste a salir antes de que nos interrumpiera.
La chica le sonrió, mirando de reojo al rubio. Shido miró a Ban, pensando que diría algo, pero se quedó callado, miro a su amigo viendo que se había puesto pálido.
Ginji al escuchar esto último se sintió mal, su respiración se hizo irregular y su vista se nublo, ya no quería estar ahí, quería huir lo más lejano posible de aquel lugar y de Ban.
Shido se acercó a Ginji, se puso a su lado dándole un ligero apretón con su mano en el hombro.
-Ginji... -pero sintió como el cuerpo del rubio se desvaneció, en una acción rápida lo sostuvo en sus brazos, -no lo hagas, no de nuevo -dijo cargándolo.
-No te vuelvas a acercar a él -le dijo a Ban sin mirarlo, camino a la puerta y tras dirigirle una mirada fría a la chica, ésta se hizo a un lado.
*****
Ban dejo de escuchar a su alrededor, en su mente sólo podía ver como el rubio se desmayaba, ¿Qué le había pasado?
-No fue tú culpa -comento la chica mientras se iba acercando a Ban.
-Himiko -la volteo a ver con frialdad - eso no te interesa, vámonos -, aclaró mientras se alejaba hacia la puerta.
En el camino al estacionamiento ninguno hablo, cada uno iba metido en sus pensamientos, el ojiazul lo único que quería era saber cómo estaba Ginji, sólo deseaba que estuviera bien.
Llegaron a donde estaba el auto del ojiazul, éste lo abrió y con una seña le indico a Himiko que entrara, cuando ambos estaban ya sentados en el coche a punto de irse la chica volteó a verlo.
-¿A dónde me llevaras? -preguntó entusiasmada, pero el violinista estaba muy ocupado observando a lo lejos a Shido y Ginji.
*****
Shido llevaba al rubio aún en sus brazos, mirándolo constantemente
-Eres un estúpido -decía preocupado -prometiste no volver a irte... lo prometiste -decía caminando de forma rápida al estacionamiento.
ESTÁS LEYENDO
Vidas Cruzadas
FanfictionGinji trabaja en una veterinaria con su amigo Shido, un día se encuentra con Ban Midou un famoso Violinista. Pasa el tiempo y ambos recuerdan un pasado que quisieran olvidar... ¿podrán superarlo juntos? Los personajes no me perteneces son propiedad...
