capitulo 23

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Cuando salimos de la cafetería Julian me agarró de la mano, le acaricie con mi pulgar la palma de su mano y caminamos juntos de la mano hasta el auto.

Cuando llegamos al auto, y antes de que soltara la mano de Julian, salio de mi boca un bostezo y apoye mi mejilla derecha en su hombro izquierdo.

  - ¿Querés que maneje Ori?- me preguntó Julian acariciando mi mejilla izquierda.

  - ¿tenés ganas?- pregunté.

  - Más que vos seguro- respondió mientras me sacaba la llave de la mano. Tiziana, Peter y Jenny ya estaban acomodados atrás. Subimos y los chicos se sorprendieron al ver a Julian del lado del conductor.

  - ¿sos un conductor responsable no?- bromeó Peter.

  - Muy responsable- respondió guiñandome el ojo.

  - Yo no me quiero morir todavia- dijo Jenny riendo.

- ¡Ahhh ósea que no me tienen fe!- exclamó Juli.

  - Yo si te tengo fe, si mi hermana te puso ahí es porque sos un conductor responsable- agregó titi.

  - Obvio titi soy el mejor, ya van a ver ustedes me van a tener que pedir perdón de rodilla. Todos reímos, Julian exageraba un poco a veces. El viaje fue tranquilo, Julian maneja muy bien y seguro de sí mismo, yo no era la mejor copiloto ya que varias veces cerré los ojos pero los volvía a abrir rápidamente, no debía dormirme. Cuando llegamos a La Plata, dejamos primero a Peter que para sorpresa de todos le encajo un tremendo beso de despedida a Jenny. Después dejamos a la colorada y ahora estábamos yendo para la casa de Julian.

  - La pasamos bien ¿no?- titi rompió el silencio.

  - La verdad que sí, Ori ahora cuando llegamos aguantame  que te doy la plata de la campera- dijo Julian sin dejar de mirar hacia adelante.

  - No Juli, no es necesario ahora, la compre en tres cuotas sin interés, yo después te aviso cuando me das la primer cuota- respondí.

  - ¿segura?- preguntó insistente.

  - ¡Siii!- exclamé.

Cuando llegamos los dos bajamos del auto ya que yo debía dar la vuelta y sentarme del lado del conductor.

  - Gracias- susurró Julian agarrándome de la cintura y envolviéndome en su cuerpo. Mire por la ventana y titi estaba cruzando por arriba de la caja de cambio para sentarse adelante.

  - Gracias a vos- le dije agarrándolo del  cuello. No dudo un segundo y me comió la boca de un beso, las mariposas esta vez volaban por todos lados, afuera y dentro mio. La bocina  del auto hizo que nos separemos, miramos y Tiziana nos estaba haciendo señas de que nos apuremos y sonreía.

  - Es mejor que subas, cuando llegan avisame ¿si?-

  - Si- respondí. Le di un pico agarrándolo fuerte de las mejillas y subí al auto. Le  toque bocina y arrancamos.

  - Te quiere- Tiziana nuevamente rompió el silencio. Necesitaba hablar con alguien y que mejor que con mi hermana.

  - Siento miedo, no quiero lastimarlo.

  - Sé que no lo vas hacer.

  - ¿cómo sabes titi? Vos me conoces mejor que nadie viste la locura que me agarra cada dos por tres.

- Si Oriana pero estoy segura que él va a ayudarte con todo esa mierda que tenes adentro.

  - ¡No quiero contarle nada!- exclamé.

  - Vos estas mal de la cabeza, le tenés que contar absolutamente todo con detalles de lo que te paso, te va a entender perfectamente Ori y te va a ayudar a quererte a vos misma.

  - ¡Si dale ahora le mando un mensaje mira Juli el 14 de diciembre del 2011 me convertí en una asesina, si maté a un pibe!- grité sarcásticamente.

  - No entendes nada Oriana, deja de decir y de pensar eso, vos no mataste a nadie.

  - Basta Tiziana no quiero hablar más estoy de muy mal humor y no quiero enojarme con vos, no acotes mas nada.

Realmente estaba muy enojada conmigo, ¿cuando sera el día que me perdone? ¿Qué vuelva a quererme? No creía ver muy cerca ese día, lo ultimo que quiero es lastimar a Julian no se merece nada malo, es tan sencillo, tan humilde, tan bueno y tan lindo que no se merece estar al lado mio, pero ¿cómo se lo hago entender? ¿Lo ignoro? ¿Le cuento lo que realmente soy? Tal vez contándole salga corriendo y no quiera saber más de mí ¿y si es como dice Tiziana? ¿Si me ayuda? Demasiadas preguntas para un domingo a las ocho de la noche. Volví a tierra ya que habíamos llegado, guarde el auto y salí de la cochera, mire a titi y estaba triste, no quise gritarle ni hacerla poner mal, me acerque, la abraze y le pedí perdón, ella me abrazo fuerte y entramos a casa. Mis viejos no habían llegado, titi se comunico con ellos y estaban en camino. Me fui a mi pieza y me acordé del pedido de Julian.

  

             * Ya llegamos *

Apreté la tecla de enviar y me di cuenta que el mensaje era demasiado  "seco" tal vez porque no estaba de buen humor y no tenia ganas de nada, me acosté y prendí la tele. Al cabo de cinco minutos sonó mi celular.

  

    * Buenisimo, ¿Estás bien? *

Mierda, ¿por qué me pregunta eso?

   * ¿ A qué se debe tu pregunta? *

  * Creo que tu mensaje fue bastante seco *

Otra vez ¡mierda!, ¿cómo carajo se da cuenta de mi estado de ánimo? ¿Realmente le importo?

    * ¿te importo? *

Apreté la tecla de enviar cerrando los ojos.

    * Mucho *

Contestó enseguida. ¿Qué voy hacer? ¿Tiziana tendrá razón? Tal vez debería hablar con Caro de este tema. Jamas tuve que contarle a un "desconocido" ese día fatal, bueno ahora que lo pienso bien a la psicóloga tuve que contárselo, pero Julian no era un psicólogo. ¡Mierda, mierda y mierda! Decidí contestarle:

     * Fue un muy buen fin de semana *

Tardó en contestar unos dos minutos.

      * La verdad que si, y espero que se repita *

Me derrito con solo acordarme como dormimos el viernes y el sábado, los dos juntos abrazados como si nos conociéramos hace meses o años.

     * Ojalá *

El mal humor me estaba abandonando, deje el celu y me fui a bañar. Me puse el pijama y me acosté. Mire el celu y tenía un mensaje.

     * sos HERMOSA *

Apenas lo leí se me dibujo una sonrisa de oreja a oreja.

     * Gracias. Me voy a dormir pensando en vos. *

Y nuevamente apreté la tecla de enviar cerrando los ojos.

     * Yo también, descansa HERMOSA *

Volví a sonreír como una boba, hace mucho no me sentía así, cerré los ojos pensando que tal vez debería hablarle un poco de mi vida a Julian pero sin antes consultarlo con Caro. Me dormí.

Esto se llama amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora