19-Barcelona

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24 diciembre
Barcelona, su amada Barcelona, el lugar donde empezó a crecer en el baile, donde su carrera empezó a construirse, Barcelona y su gente, Barcelona y s música, Barcelona y sus playas.
Barcelona y los abuelos, en la casa de siempre, en el pueblo de siempre y con los abrazos de siempre

-nos hemos echado de menos, pequeños- dijo Belén abrazando a sus nietos

-yaya, no somos tan pequeños- dijo Bruno riendo

-callate- la mano de Martina impacto en la nuca de Bruno

Aitana se abrazo a sus padres, ella también echaba de menos Barcelona, pero no pasaron sus mejores momentos allí y recuerda la casa que tuvieron que vender cuando las deudas empezaron a salir y el pequeño piso vacío y lleno de cajas que tenían un para de calles más abajo.
A Cepeda también le golpeaban los recuerdos, la culpa, la perdida del bebé, aquella maldita adicción. Sonrió a sus suegros y fingió, no le gustaba estar allí, no después de encontrar su lugar en Madrid.

Bruno dejo sus maletas tiradas en la habitación que compartiría con Martina, la que fue de Aitana y de la que le costó desprenderse hasta que sus pequeños decidieron por ella.

-odio compartir habitación contigo

-venga ya, tata seguro que de Sergio no te quejas tanto

-¿Porque debo quejarme de Sergio?- Bruno sonrió a su hermana y salió de la habitación- ¡oye! ¡No puedes dejarme así!

-no quiero discusiones hoy, por favor- dijo Aitana entrando a su habitación y peinándose el flequillo

-es culpa de él- Aitana sonrió y acarició el pelo de su hija

-¿Me vas a contar ya quién es el afortunado o afortunada?

-no sé de qué me hablas, mamá

-cariño, esa felicidad la conozco muy bien

-mamá, no hay nadie de verdad

Aitana sonrió y acepto la respuesta de su hija, se perdió entre los rincones de la casa de sus padres y se dio cuenta de la locura que se avecinaba aquella misma noche. Cosme ya empezaba a poner la gran mesa para recibir a los familiares, y Belén estaba inmersa en la cocina rodeada deliciosos platos.

Los primos y tíos de Aitana comenzaron a llegar entre abrazos, risas y besos, las anécdotas comenzaban a contarse mientras la mesa empezaba a llenarse de comida, y Martina no sabía en qué momento se podía acabar toda aquella comida, la mirada de su madre la tranquilizó .
Martina contestaba a los mensajes de Julia y a los de Sergio con una sonrisa, este último le había pasado una foto enseñándole que iba a pasar la nochebuena en pijama, río por lo tonto que podía llegar ese chico y le pasó una foto de la mesa que tenían preparada, en esa foto salía Bruno robando un canapé de la mesa y aprovecho para mandársela a Julia también

-¡Oye! No le envíes eso a Juls

-madre mía sí que estáis enamorados, la llamas Juls y todo- río Martina

-pues igual que tú con Sergio- dijo Bruno besando las mejillas de su hermana

-¡Oye! No sabíamos que teníais pareja- dijo uno de los primos de Aitana,  Cepeda clavo su mirada en su hija que negaba

-solo Brunito, que está muy enamorado- dijo Martina dándole pequeños golpes en el pecho a su hermano, que para su mala o buena suerte terminó sentado a su lado y cotilleando cada mensaje que ella mandaba con pequeños golpes de pierna.
La familia de empezó a desvariar para el gusto de Martina, con bailes y canciones desafinadas, Martina y Cepeda observaban desde el sofá, el con copa en mano. Bruno siempre había sido el reservado como su padre, pero con el tiempo se había vuelto más extrovertido y bailaba al compás de la música con su madre, con su camisa prácticamente arrugada y su tupé despeinado. Martina con el tiempo aprendió que en el mundo del baile era mejor guardar sentimientos, que era mejor permanecer sentada a que sus pies empezarán a doler y al día siguiente no pudiese ensayar.

25 diciembre

Bruno dormía como un bebé cuando Martina despertó y ella no pudo evitar reír al recordar los grandes bailes que su hermano les había regalado la noche anterior.
Se sirvió un café con su abuelo, que leía el periódico en su tablet, la dejo apartada las quedarse mirando a su nieta, se parecía a su hija, excepto porque era de las pocas en la familia que no llevaba flequillo y que el tiempo la había hecho muy parecida a Cepeda en forma de ser.

-me gusta verte bien con tus padres

-fui muy injusta, yayo

-te perdiste en tus pensamientos, sin pensar que tú alrededor lo pasaba mal también

-lo que pasó en Barcelona........ Me dolió...... Nunca quise ver a mamá así- las manos de su abuelo encima de las suyas le transmitían paz

-a todos nos dolió perder a ese miembro de la familia...... Pero tu madre está bien y tu padre acepto el problema y lo solucionó

-pagamos un precio muy alto, yayo

-estais juntos, eso es lo que importa- dijo Cosme limpiando las lágrimas de su nieta- y ahora cuéntame quién es la persona que te hace sonreí tanto

-yayo......

-ya lo viví con tu madre, conozco esos ojitos..... Y prometo guardarte el secreto- Martina se mordió el labio y negó con la cabeza

-se llama Sergio, y es amigo de Bruno........ Me llamó la atención desde el primer momento que le vi jugando con un cigarrillo en la mal sin encender, fue el que menos hablo esa tarde..... Pero se ofreció a llevarme a casa y no puso música clásica de fondo- Cosme río al escucharla- no le gusta el ballet, más bien no le gusta bailar, huye de todas las discotecas y me toca buscarlo en cualquier lugar y bueno me hace reír

-eso siempre es lo más importante- Martina río y se dejó besar las mejillas por su abuelo

-¿Se puede saber qué hacéis los dos tan pronto?- dijo Belén a la que seguía Aitana con cara de sueño

-confidencias de abuelo y nieta

Me apetecía que vierais a la Martina más vulnerable y la debilidad con Cosme
Quiero escribir otro antes de mañana para que descubrais un poco del pasado en Barcelona y que tanto le duele a la familia pero como no lo sé Feliz año
Y como regalo os digo que tengo entre manos otra historia Aiteda que quiero que vea la luz, pero me está haciendo llorar mucho al escribirla y es ataque emocional fuerte.
Os quiero mucho 💛💙😘

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