Ella desde el jardín de niños estaba enamorado de él, pero él no de ella. Pero tuvieron su boda y su "final feliz". Ella nunca pudo decir que José Miguel era suyo, pero Canela si, su Canela; Mi Canela
Seis horas después… -¿Que te pareció? —Le preguntó Xavier a su amigo, era jóven, pero más grande que nosotros. Había otro señor que se llamaba "Armando Ávila", creo que era compositor. -¿Quien escribió la canción? —Preguntó Armando. -Ella. —Me señaló Xavier. -¿Y la música? —Ahora fue el amigo, se llama Jesús López. -Me ayudó un amigo, pero la mayoría la hice yo. —Dijo mi amigo español. -¿Los arreglos? —Volvió a preguntar Armando. -Este… pues, los hicimos los dos. —Respondí un poco nerviosa. -¿Como te llamas? —Me preguntó Jesús. -__… —No terminé de decir mi nombre porque Xavier me interrumpió. -¿Te importa si se lo digo yo? —Negué con la cabeza. -Danna. -Danna… ¿"Danna" qué? -¿Laura? —Le pregunté a Xavier. -Oh, ya entiendo, no quieres tu nombre. —Dijo Jesús y buscó en su computadora. -¿Te gusta "Danna Paola"? —Me preguntó y dudé en asentir, pero lo hice. -Entonces ese será. -Pero ¿a que nombre pongo el cheque? -¿Cual cheque? -El de la compra de la canción. -Xavier Serrano. —Dije sin dudar. -No, es tu canción tu trabajaste en ella. —Dijo Xavier. -Yo quiero dartela. -No. Que sea al nombre de _____ Robledo de Castro. —Dijo mi amigo y Jesús así lo hizo. Me entregó el cheque. -El Lunes nos vemos para la sesión de fotos, y necesito otra canción en menos de dos meses. —Dijo Jesús y se levantó, se fue. -¿El lunes? Debo trabajar. -Ya no, este es tu trabajo ahora. -Xavier, tenemos que hacer lo de la imagen. —Le pedí, me lo había prometido. -Lo sé, lo haremos. -Vayan y descansen, no es fácil ser un artista. —Dijo Armando con una sonrisa. -Quiero que Xavier trabaje conmigo, ¿se puede? -Tendrás que hablar eso con Jesús, no conmigo. -Estaré contigo sin dinero de por medio. —Me dijo Xavier ya en el auto, lo llevaba a casa de su amigo. -Gracias, pero quiero pagarte, en verdad. -Y yo no quiero que me pagues. -Xavier… —Le reproche. -Dime, Danna. -Tendré que acostumbrarme a que me llamen así. -Veras que el éxito llegará así. —Chasqueo los dedos. -Yo lo hago sólo porque te comprometiste, yo no me veo como una figura pública y así, yo soy feliz como estoy. -Tendrás que hacerte otras redes sociales como "Danna Paola", y quitarte o ponerte algo. -No me pondré más senos. —Le advertí -No, hablo de tinte, diferente maquillaje, una manera de expresarte diferente. -En cuanto vea que esto va enserio voy a decírselo a mi mamá y a mis hermanos, sólo a ellos para que no se preocupen si me ven en la tele o algo así. -¿Y a Jos? -No voy a volver a verlo, al menos que sea algo urgente que tenga que ver con la niña. Cuando la quiera ver llamará a mi mamá, no me quiere ver. -¿Es por lo que pasó anoche entre nosotros? -No, ni siquiera se lo dije. Es que lo nuestro ya no era amor, estoy segura. -¿Que vas a hacer en Navidad? -No sé, cenar con la familia, ver el álbum de fotos. Es la primera Navidad que voy a estar sin Alan. —Xavier sabía cuán importante era Alan para mi. Siempre que hablaba de mi pasado, lo mencionaba. -Sé que no es reemplazable, pero yo voy a estar contigo, me tienes a mi, ¿si? -Gracias. —Llegó el 23 de diciembre, dejando las familias de lado y todos los amigos, Xavier, Violeta y yo nos fuimos a París, si, ese lugar que Jos prometió me llevaría y no lo hizo. Fuimos a la torre Eiffel, la subimos y comimos en un lugar de ahí. Compramos cosas para su familia y para la mía, visitariamos a la suya antes de regresar a México, quedaba cerca. Nos tomamos fotos en la torre y todo eso.
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