6. "Persona especial."

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Me voltée rápidamente fingiendo no haber visto nada.

-Lili, ¿Por qué no vamos a ver qué hay de comida? Tengo hambre.

-Si, está bien.

Pedimos unos dulces y nos sentamos.

-Ese chico era guapísimo. Ojalá esté en mi curso y nos toque las mismas materias.

Liliana decía cada palabra contradictoria a las de mis pensamientos, aunque lo de guapo, bueno, no se lo niego.

-¡Oye! ¿Y si lo volvemos a ver, ahora? Yo lo invito a salir.

-Es que no creo que pueda porque tengo clase de historia en 10 minutos.

-Cierto, yo de álgebra. Nos vemos en la salida, pilas.

Nos despedimos y cada una se dirigió a su aula. Era obvio que no le iba a decir a Liliana que aquel chico era el que me ha gustado desde hace años, nisiquiera mis primas lo sabían, peor una chica que recién acabo de conocer.

La clase estuvo entretenida, la profesora era divertida y nos colocó varios vídeos lo que hizo la clase más interesante. Las otras también estuvieron así y pasaron volando. Afortunadamente nadie nos envió deber.

Sonó el timbre para salida y no encontraba a Liliana, se suponía que nos encontraríamos en el mismo lugar que nos conocimos pero no aparecía, hasta que escuché su voz por detrás.

-¡Hey, Amelia! Mira, él es Oliver, Oliver Stone.

Me volteé y en ese momento quería que la tierra me tragara, lo tenía tan cerca al chico que me ha gustado desde hace años, al chico que jamás he olvidado, sí, jamás he olvidado, porque mis intentos fueron fallidos al volverlo a ver.

-Hola. -le dije con una sonrisa.

-¡Hola! ¿Como has estado? ¡A los años que te veo! ¿Vas a estudiar aquí?

-Bi...-Liliana me interrumpió.

-Un momento, ¿Ustedes ya se conocían?

-Fuimos compañeros en la escuela y unos años en colegio. -dijo él sin dejarme de ver a los ojos.

-Entonces ¿Salimos este fin de semana? Podemos salir los tres y yo le consigo un amigo a Amelia. -dijo Liliana sin dejar de agarrar el brazo a Oliver.

-No te preocupes por mí Lili, voy a estar ocupada.

En realidad no quería ir a ninguna fiesta, y peor a una en la que vea al chico que me gusta bailando con otra.

-Bueno, entonces para el próximo. -un carro empezó a pitar y en mi cabeza rogaba para que sea el de mis padres e irme, pero las esperanzas se perdieron cuando me voltée y vi que no era el de ellos. -Los dejo porque ya me vinieron a ver, mañana hablamos sobre todo. -se despidió y yo cogí los costados de la mochila que estaba en mis hombros, tratando de ocultar mis nervios. Su carro arrancó y me quedé sola con Oliver.

-¿Vas a vivir aquí por un largo tiempo? ¿Donde te estás quedando?

-Sí, hasta terminar mi carrera. Por el centro de la ciudad.

-Yo vivo más o menos por el centro, ojalá estemos cerca. -me guiñó el ojo, yo reí. - ¿Como han estado todos por allá? Nadie de ellos me escribe. Ni tú me escribes.

-No tengo celular por ahora, lo tendré en unas semanas.

-Entonces esperaré unas semanas. -alzó sus cejas con una mirada pícara.

-Tu novia se va a poner celosa. -dije mirando de manera juguetona a mis zapatos.

-No tengo novia. -me dijo con un tono muy serio, observando fijamente hacia al frente. -No ha llegado mi chica ideal. He esperado por una, pero no sé si logre conquistarla. -se giró hacia mí.

Llegó el carro de mis padres y agradecí internamente por haber llegado justo en ese momento.

-Espero la encuentres. Me tengo que ir, bye.

Corrí hacia al carro, saludé a mis padres y nos pusimos a conversar sobre mi primer día, mi madre parecía más entusiasmada que yo. Les encantaba la idea de que me había adaptado fácil.

Llegué a la casa, comí y fui a ordenar mi cuarto. Sabía que tenía una tarea dura así que traté de enfocarme para terminar lo más rápido.

Al doblar la ropa se me pasó por la cabeza lo que él dijo. ¿Lograr conquistar? No lo comprendía. Si cuando él se proponía de enamorar o coquetear a alguien, él simplemente lo hacía y conseguía.

De seguro algo distinto ha de tener tal chica para que dude de sus capacidades.

El mejor reencuentroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora