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¡Se equivocaba!
¡Ser un padre no es nada fácil!
Su hijo se había despertado en la madrugada, llorando a todo pulmón, corrió descalzo hacía su habitación al escucharlo y empezó a mover la cuna mecedora para ver si se callaba pero no, nada, él seguía llorando, entonces lo alzo en sus brazos y sonrió al ver como su llanto mermaba... para segundos después volver más potente.
Lo mecía de un lado a otro como si fuera un muñeco, aun no tenía tanta experiencia en alzar a su hijo.
-¿Acaso algo se murió? – dijo segundos después de sentir un olor asqueroso en el aire de la habitación, empezó a olfatear como un perro por los alrededores de la habitación, rincón por rincón, el olor al parecer lo seguía - ¿Te has cagado hijo mío? – sus ojos se abrieron con terror al ver como el pequeño se calló al ser descubierto.
-Huele horrible – murmuro cuando lo recostó en el cambiador y le bajo sus pequeños pantalones azules - ¡Hijo que has comido! – exclamo y el niño volvió a llorar- Mentira, mentira – lo calmo con una mano en el pequeño vientre del niño - ¿Y... como... hago esto? – dijo cogiendo un pequeño pañal y mirarlo con extrañeza.
Saco su celular y puso en YouTube "Como cambiar el pañal a un bebé" corrigió al ver que algunos videos eran de bebés niñas y puso "Como cambiar el pañal a un bebé niño"
-Pañal... ¿Toallas húmedas? Toallas toallas...- miro debajo del cambiador y vio que había una caja solo con productos para la limpieza de su bebé, sonrió, su personal eran los mejores – Ahora tengo todo y no te dejaré solo – dijo para seguir viendo el video.
-1, retirar el pañal que esta usado – escuchó atentamente lo que el video decía mientras hacía lo dicho – 2 Limpiar...
-¡Hijo te has cagado horrible! – exclamo en cuanto abrió el pañal, su hijo lo ignoraba y se chupaba las manos, realmente cómodo con la situación. Cogió las toallas húmedas y empezó a limpiarlo tal y como el video lo hacía.
-En niños, limpiar zona de los pliegues – dijo el video.
-¿Pliegues? ¡Oh hijo, tengo que limpiar tu pitulin!- gracioso exclamo.
Uso la mitad del paquete de toallas húmedas hasta ver que el trasero de su hijo, quedará completamiento limpió.
-3 Secar para evitar alguna infección a causa de la humedad – Inuyasha lo hizo con una toalla de algodón – 4 poner el pañal...
-¡Listo! ¡Valla que soy un genio, tú trasero quedó besable hijo mío! – con orgullo exclamo mientras veía como ponía el pañal la señora del vídeo – Pañal del demonio – mascullo al cuarto intento de ponerle un pañal de la misma forma que el video – Bueno... esta pasable – con una sonrisa torcida dijo – Que bueno que tu cordón ya se ha caído, porque si no... iba a ser más difícil.
Le puso el pantalón y lo devolvió a la cuna, pero el pequeño volvió a llorar, Inuyasha lo miro y por si acaso lo volvió a olfatear para ver si se había vuelto a ensuciar, pero no. Miro a su alrededor y le alcanzo varios juguetes, un sonajero, peluches de plásticos, una cosa que era para morder pero nada, él no se callaba.
-¿Y ahora qué? – miro a su hijo pidiéndole una respuesta, y como si el niño hubiera entendido, su pequeña pancita rugió - ¡Tienes hambre! ¡Haberlo dicho antes en vez de llorar! – entonces lo tomo en brazos y junto con él, empezaron a bajar las escaleras mientras a medida que bajaban, Inuyasha prendía las luces de la gran mansión.
Abrió cada puerta de los muebles de la cocina pero no encontraba nada a parte de una mamadera de vidrio que sí la saco, entonces abrió la puerta de la heladera y abrió sus ojos. En la puerta de la heladera estaba llena de cajas de leche para bebé de su edad.
-Valla...- sacó una pequeña caja y la miro - ¿Y ahora? – miro a su hijo, quien solo miraba perdidamente.
Entonces volvió a sacar su celular, ya le estaba cansando ver vídeos.
°°°
-Apuurrr – miro a su hijo a su lado, el niño estaba como si nada sentando en la silla para auto, con ambas manos en su boca baboseándolas, Inuyasha le limpio la baba con una toalla.
-Pensé que serías tarea fácil hijo mío...- con una mueca miro hacía el frente suspirando cansado.
Su hijo no lo había dejado dormir en toda la noche y no exageraba. El pequeño no había querido dormir en su cuna, por lo que lo llevo a su cama junto a él, la luz la había prendido para poder observarlo bien. Después de haberle dado la leche había sido un reto hacerlo eructar, había eructado, pero también su hijo se había ensuciado, por lo que le cambio de ropa.
Después de una hora en la cama su hijo ya se había dormido, pero él no, tenía miedo de que algo le pasará o peor, que él se durmiera y al estarlo lo aplastará con su cuerpo. Por esa razón no había dormido hasta ahora.
Kaede su ama de llaves, le había hecho el favor de prepararle la leche a su hijo, para el desayuno y para después. El bolso de bebé ya estaba listo. Había dejado a su hijo en la cuna entretenido con un juguete y se había dado una ducha rápida en la habitación de su hijo para sentirse más seguro.
Llego a la empresa, Inuyasha lucia implacable con su traje de diseñador, exceptuando su rostro, el cual se veía completamente agotado y tenía unas ojeras claramente notables, llevaba en una mano la silla en donde estaba su bebé bien aseguraba, su hijo estaba entretenido con su chupete, en la otra mano tenía su maletín y en el hombro colgando el bolso de su hijo.
Todos sus empleados en la empresa lo saludaban con respeto y mirando con sorpresa al niño que traía su jefe, solo miraban y no preguntaban, no querían perder su trabajo.
¿Su jefe se había robado a aquel niño? ¿Se había convertido en niñera? ¿Tan mal estaba la empresa para que buscará otro empleo? Aquellos, eran pensamientos de sus empleados al verlo caminar como si nada por los pasillos del edificio.
-Señor Taisho – saludo su secretaria con una sonrisa, en sus manos tenía papeles y el café de su jefe.
-Buenos días Kagome – cansado la saludo y ambos entraron a la oficina de Inuyasha.
Dejo la silla en donde estaba su hijo en el escritorio, el maletín también y el bolso de su hijo en una silla. Inuyasha entonces se estiro para todos los lados, su espalda y cuello le dolían.
-Tome jefe – Kagome se acercó y le dio su vaso de café, muy bien cargado. Inuyasha lo recibió y le agradeció con una sonrisa. Y Kagome empezó a leer los documentos en sus manos.
-¿No preguntaras? – pregunto Inuyasha después de un minuto de silencio. Kagome levanto su mirada de los documentos y lo miro como si no entendiera - ¿No preguntaras si he secuestrado a ese bebé? – con burla Inuyasha cabeceo en dirección a su hijo.
-Ah no. No señor, usted debe de tener sus razones para haberlo secuestrado – Kagome le siguió el juego con una sonrisa cómplice, haciendo carcajear al peli plata.
-Es mi hijo – tomo a su hijo de sus brazos y se sentó con él en su silla, le daría la mamadera ahora con tranquilidad. Kagome tomo asiento frente a él y le sonrió, entonces Inuyasha le conto todo lo pasado hasta ahora.
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ᴘᴀᴅʀᴇ ꜱᴏʟᴛᴇʀᴏ
FanfikceInuxKag (¬¬) PADRE SOLTERO Inuyasha Taisho, un hombre exitoso y con un hijo. Es un genio cuando se trata de cerrar tratos con exitosos empresarios, o con nuevas ideas para el progreso de sus corporaciones, también es muy bueno con los números ¡Oh...
