52: Un comienzo pero núnca un final

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La música sonaba, todos bailaban y cantaban a la par de la pegadizas canciones. La mayoría tenían sombreros, maracas, silbatos, collares, pulseras fluorescente, lo típico de una fiesta.
Ya eran las cinco de la madrugada y todavía no había indicios de finalizar la fiesta de la boda del nuevo matrimonio Higurashi-Taisho.

Sango bailaba como podía con su panza de embarazada de cinco meses y Miroku atento a sus movimientos, cuidando de que no se rompiera algún dedo.

Izayoi e Inu No, disfrutando ambos apartados y sentados en una esquina oscura, seguro compartiendo besos y caricias.

Sesshomaru y Rin bailaban pegados y de una forma sensual, compartiendo besos de por medio.

Daichi junto con Mizuki ya se encontraban durmiendo en el según  piso del salón que contaba con unas habitaciones. Dormían junto con el abuelo y madre de Kagome.

Naraku también dejo su enamoramiento por Kagome y se colo en la boda y en la fiesta para estar con la empleada de rr.hh de Inuyasha, Kikyo. Quién ya estaba fastidiada por la presencia de ese insoportable hombre que solo le hablaba de su afición por las arañas.

Kagome e Inuyasha se sonrieron y se dieron otro beso, abrazados y bailando como un bals la canción de Reggaeton. Kagome se cambió el vestido largo y blanco que uso en la ceremonia de iglesia y registro civil por uno del mismo diseño pero corto, y ahora en vez de sandalias tenía unas alpargatas plateadas.

-Mira- señalo Kagome con su mirada.

Inuyasha miro, y observo a los hermanos  gemelos de Kagome, cada uno se besaban con unas primas lejanas de él, que por cierto, le doblaban la edad.

-Venganza - murmuraron ambos a la par empezando a caminar hacía ellos.

-Pero bueno, bueno - Inuyasha exclamó alto, sus primas y cuñados dejaron de compartir saliva - Kagura, Kanna ¿enserio? - ambas primas se miraron entre sí confundidas.

-¿Saben cuántos años tienen? - Kagome las miro esperando una respuesta.

-20 ¿No? - Kagura respondió con obviedad no entendiendo el problema.

-¡Tienen 14! ¡14 años! Podría demandarlas - advirtió Kagome con expresión molesta.

-¡¿Qué?! ¡Dijeron que tenían 20 años! - acuso Kanna cubriendo sus labios con una mano.

-¡Son unos malditos pubertos hormonales! 

Ambas se fueron molesta, Shippo y Sota miraron enfadados a su hermana y cuñado.

-¡Porque hiciste eso! 

-Porque sí-  Kagome sonrió mirándose las uñas para después soplarselas - ¿Por qué invitaron a Naraku? - reclamó.

-Ah eso... - ambos se mostraron avergonzados -¿Regaló de boda?

-JA - Inuyasha se carcajeo con sarcasmo - su regalito casi nos cuesta la boda - fulmino a ambos con sus iris doradas.

-Ese era el propósito-  su hermana también los fulmino -¡Pero no fue así!  Ya se casaron, eres nuestro cuñado. Listo, no más bromas.

-Si, claro...

Ninguno se creyó las palabras de los hermanos gemelos.

°°°
A las siete, el salón estaba casi vacío,  solo se encontraban la familia cercana.  Los encargados de limpieza empezaron con su trabajo de dejar el salón pulcro.

Inuyasha con ayuda de Miroku y su hermano empezaron a guardar los regalos de boda en la camioneta familiar. Con Inuyasha fuera, Izayoi se acercó a su oficial nuera con una mirada brillante.

ᴘᴀᴅʀᴇ ꜱᴏʟᴛᴇʀᴏDonde viven las historias. Descúbrelo ahora