Ellos comenzaron nuevamente su búsqueda, no pararán hasta que logren hallarme, creo que es más fácil morir que esconderme, no se como hacen pero siempre logran encontrarme, no hay un solo día en el que pueda estar en paz.
La Era D
Luego de desaparecer de aquel lugar, llegamos a la cascada, esa cascada de la cual me enamore desde la primer vez que la vi.
-¿Qué hacemos aquí?. Pregunté mientras volaba hasta el otro lado de esta.
-Es un lugar familiar para ti, tu nos trajiste aquí. Dijo mientras se sentaba en la roca.
-Tu fuiste quien nos trajo hasta este lugar. Frunci mi ceño.
-No, yo solo tome tu mano y tu nos guiaste. Dijo seguro de si mismo.
Ambos optaron por entrar a la cueva y se sentaron en los cojines.
-¿Y tu de verdad eres un caballo?. Pregunte curiosa.
Luego de un gran destello de luz, vi a un chico de al rededor de 26 años, aproximadamente 1 metro y 99 centímetros, tes blanca y cabello largo (¿todos deben tener el cabello hasta los hombros? ¿Enserio? Al menos uno calvo debería haber) dije en mi mente para luego ir hasta la cocina y preparar chocolate.
-Vuelvo en un segundo. Dije para luego dirigirme hasta la cocina.
Al llegar a esta noto que hay alguien sentado en un rincón de la misma, saqué mi celular y encendí la linterna.
-¿Tío?. Lo levante y lo lleve hasta donde tenía los cojines.
-¿Qué te pasó?. Asustada pregunté mientras detenía la sangre que salía por un costado de su brazo.
-Crista debes irte. Dijo con firmeza. -Debes irte, no puedes aparecer durante un tiempo.
-Eso no es posible, en dos días aproximadamente se llevará acabo la guerra. Dijo el príncipe para luego levantarse.
-Nada salió como se esperaba, tal parece que esta se deberá posponer, no solo nos enfrentaremos a los NAGAS. Dijo mientras hacia una mueca de dolor.
-¿entonces?. Dije.
-Los cazadores te están buscando Crista. Mi piel se erizo luego de escuchar esto.
-¿Karla?. Pregunté mientras seguía conmocionada.
-Luego de que la marcaras, el objeto con el cual le heriste paso un poco de ti a ella, ella puede sentirte y sabe donde estas. Presionaba cada vez más fuerte su herida.
-Olvida este tema tío, dime ¿que te pasó a ti?. Sentía mi sangre hervir y cada cosa que tocaba terminaba por volverse polvo.
-Enfrentamiento con los cazadores, debes saber que ellos no tienen poderes, al contrario están en contra de lo mitológico y mágico. Nuevamente hizo una mueca de dolor.
-Lo sé tío.
Salí de este lugar apresurada y sin que nadie me observará entre a la cueva bajo el suelo.
Explore con más dedicación la cueva y hallé un cuarto, no se abría de ninguna forma, no tenía manija ni agujero por el cual hacer presión o girar, decidí empujar pero esta no abría, luego comencé a ver que por debajo de esta salía una luz muy brillante.
No empuje más, solo jale la puerta y de esta forma se abrió, allí se hallaba una mujer de edad avanzada sentada y mirando para la puerta, al parecer no podía verme.
Esta estaba leyendo un libro, era idéntico al que mi tatara abuela me dejó, ella dejó de escribir una de las hojas continuas y en la última hoja escribió algo que no logré descifrar.
Luego de hacer esto arranco la hoja y la puso en su saco, en ese instante entró un hombre alto y corpulento, vestía traje negro y usaba lentes del mismo color, agarro a aquella señora del brazo e intentó sacarla de allí a la fuerza, esta lucho como pudo para no dejarse llevar de este hombre quien al parecer solo quería hacerle daño, o de cierta manera sacar información.
Aquella mujer asustada, se giro y miro hasta una pequeña repisa que se encontraba allí, de su bolsillo desapareció aquella hoja y en la repisa note una tenue luz que se veía muy atrás de unos libros, luego de esto aquella señora fue llevada a rastras por el corredor y encerrada en un cuarto donde fue decapitada y quemada.
Cerré mis ojos para no continuar viendo semejante escena tan despreciable, sus caras las recuerdo perfectamente.
Al abrir los ojos me encontré dentro de la habitación pero esta yacía oscura, no había una sola alma que habitara, encendí la linterna del celular y busque en la repisa, aquella hoja que la señora transportó mientras estaba siendo atacada.
Saque algunos libros de la repisa y detallaba con más precaución cada parte de esta, hasta que vi aquello que tanto anhelaba encontrar, aquella hoja con ese escrito que debía descifrar. -lo encontré, por fin lo encontré. Sonreí y desenrolle la hoja para luego observar.
-No se veía tan grande. Comencé a desenrollar hasta que quedó en el tamaño real de él. Sonreí por haber resultó mi primer caso.
-Veamos. Observe la hoja por todas partes y no halle rastro de tinta, la gire y en ninguno de los lados se veía nada. -Que extraño. Dije para luego abrir los cajones de aquella mesa vieja.
Encontré una lupa con vidrio rojo, no se para que sea, es extraña pero quizás debe servir para algo.
Puse la lupa encima de aquella hoja y efectivamente, pude observar cada palabra que aquella señora escribió.
"Se que pudiste verme, pudiste ver todo lo que va a pasarme en este preciso momento, si encontraste esto quiere decir que es hora de huir, ellos te perseguirán y no te dejaran vivir si te encuentran, aquella chica marcada deberá morir, ella es la razón del porqué te siguen, buscala y haz lo que debiste hacer aquel día que te enteraste de su traición, tu corazón no deberá ser noble, ahora todos podrían traicionarte."
- Sra. Warren.
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Hija De Dragones©
FantasyEl comienzo de la historia, trae consigo algunos enredos puesto que a como avanza la historia se va desarrollando y atando cabos de todo. Crista es una joven quien tiene una marca de nacimiento que la pone en peligro, debe esconder sus poderes por u...