—No.—Respondió el moreno, dejando a un Billy atónito. ¿No? A él nunca le decía no, jamás.
—¿No?—Verbalizó.
—No. No me puedo creer que solo quieras estar conmigo por un puto ataque de celos. ¿Cuándo esté contigo ya no tendrás celos y me abandonarás?—El chico explotó, la situación le superaba por completo.—¿Después de haberme liado tanto?—Sintió como los ojos le quemaban y cómo las lágrimas de acumulaban en estos, esperando a ser liberadas por un parpadeo.—Eres un verdadero capullo.
Hizo el amago de tirar de la manibela de la puerta del coche y largarse, pero Billy no le dejó.
—No es por celos, no ha sido por celos y...
—¿Y también me dirás que no me ves como un reto? El chico heterosexual, cinco pavos al que le lleve antes a su terreno. Has estado jugando a eso todo este tiempo, ¿no es así, Hargrove?
Las lágrimas ya empapaban sus mejillas con furor. Billy no sabía que decir. Estaría mintiendo si negara que el hecho de que Steve se hacía el duro con su sexualidad no le incitaba. Debía ser tan bueno corromperle de esa manera. Pero aquello no lo era todo, Steve se sentía como casa, como ese lugar para regresar, y tan solo quería una razón para hacerlo, necesitaba el derecho a decir que algo era suyo, a pesar de no haberlo hecho nunca con ninguna de las mujeres u hombres con los que había estado.
—No, claro que no lo es. Lo que hice con Tom no lo fue, y lo volvería a hacer aunque fuese para ir a la puta cárcel. Porque...—Reflexionó sobre lo que decía decir.—Porque te quiero proteger, joder. También de ese tal Mica, de Tom, de todos.—Steve miró profundamente a Billy, apunto de ceder después de que él abriese su corazón de esa manera, pero no, se mantenía firme en su pensamiento de que Billy solo trataba de jugar con él.
—¿Lo de Tom? Solo imitaste lo que tu padre te hace a ti. Te vino bien para desestresarte, ¿no es así? Hasta para eso me diste una función.
Cinco segundos. Cinco segundos le tomaron a Steve para darse cuenta de lo que había dicho, y hubiese vendido su alma por tener un giratiempos y volver hasta el momento en el que aquella discusión había comenzado.
Pudo notar marcas en la mandíbula de Billy, y cómo retraía sus labios evitando hablar. Hasta en esos momentos estaba evitando no gritarle. ¿Y si lo que Billy decía era verdad?
Este acarició sus sienes, porque esta vez fue él quién se estiró por encima del asiento del copiloto y abrió la puerta de par en par.
—Bájate.—Sentenció frío encendiendo otro cigarro y mirando al frente.
—No quería decir eso...
—Bájate de mi puto coche.—Con voz ronca y sin levantar la misma, (cosa que ya resultaba preocupante), insistió.
Steve se mordió en labio y obedeció ante el estridente sonido del motor y de los neumáticos contra el pavimento, ya que conforme la puerta se cerró, Billy aceleró como un demonio con la cola entre las piernas.
Gente de la calle se giró a contemplar la escena, y a Steve, ahora desolado en medio de la calle mirando el polvo que el coche había levantado de tal velocidad.
—¿¡Qué coño estáis mirando!?—Exclamó hacia la multitud con los brazos en altos, justo antes de marcharse.
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Chico Bonito | Harringrove
Fanfiction¿Quién lo iba a decir? "El chico de carácter fuerte" necesitando un descanso para respirar. Prendí un cigarro, tras otro... Agité la cajetilla de Marlboro para descubrir el sonido hueco del último cigarro impactando en las paredes. Bostecé mientr...
