La tarde ya caía, aunque sin atardecer. La espesa nube gris no perdonaría a nadie por ahora.
El coche negro se encontraba aparcado en la puerta de Harrington, mientras las gotas salpicaban con fuerza cada cristal del medio de transporte.
—Creo que he bebido demasiado.—Reveló Billy con sorna.
Aunque al rubio era difícil emborracharlo. Había bebido demasiado a lo largo de su vida. Tanto, que apenas le hacía efecto el alcohol, por eso recurría a otras... Vías.
—Yo estoy como una rosa.—Sentenció Steve irónico.
—Eso es imposible. Tú estás igual.—Rió.
Billy miró a Steve en silencio por unos segundos cuando este le devolvió la mirada.
—Vamos a jugar a algo.—Steve le miró confuso.—Para ver si estás borracho, claro.
—Oh...—Rió, impaciente por ver el juego.
—Tú cierras los ojos, y yo pongo los dedos en ti. Si aciertas cuántos dedos tengo, es que no estás borracho.
—¿Qué mosca te ha picado?—A Steve le sorprendió la idea, ya que no consideraba al californiano como alguien muy de juegos.
—¿Juegas o no?—El moreno asintió curioso, y acto seguido cerró los ojos.—No vale abrirlos.
Billy colocó la yema de sus dedos índice y corazón en el brazo de Harrington.
—¿Cuántos dedos hay?—Steve meneó la cabeza dada a la absurdez del juego.—Has aceptado, tienes que responder. ¿Cuántos dedos?
—Dos...
—Esa era la prueba fácil.—El moreno se giró un poco más hacia Steve para estar más cómodo.
Colocó tres dedos en su hombro.
—Cuatro. No estoy...—Abrió los ojos pero Billy puso su mano sobre estos.
—¡Aún no he terminado!—Lo siguiente fue poner su mano completa en la nuca de Harrrington. Este frunció el ceño, no recordaba ese paréntesis en las reglas del juego. La mano fría de Billy le dio un leve escalofrío hasta el final de la columna.—Hargrove se acercó un poco más para casi susurrarle.—¿Cuántos?
Steve no respondió, al notar la mano del otro en su nuca y su cercanía, se inclinó hacia delante intuitivamente hasta sentirlo.
Los labios de Billy rozaron con los de su amigo, dando un pequeño beso. Billy trató de alejarse unos centímetros para ver la reacción de Steve, no sabía que era lo que esperaba, pero definitivamente no esperaba que el susodicho agarrara su camisa para evitar que se separara.
El de ojos azules acarició la mejilla del otro mientras el beso continuaba.
Pero no duraría para siempre, así que Billy fue el primero en separarse y sonreír cerca de su boca antes de mirar a un avergonzado Steve Harrington, esa faceta que solo había logrado ver en otra ocasión más.
No podía dejar de pensar en la sorpresa que había resultado aquello para Steve, en lo poco que lo esperaba.
Mas la sorpresa de Billy no era pequeña, aunque sí que lo presentía. Siempre podía notar atracciones, era un experto en eso.
Aquel beso lo cambiaba todo
Inciso.
Sé que este capítulo es muy breve pero hay más en camino. Realmente espero que lo estéis disfrutando, si es así, dejadme que lo sepa. ( ◠‿◠ )
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Chico Bonito | Harringrove
Fanfiction¿Quién lo iba a decir? "El chico de carácter fuerte" necesitando un descanso para respirar. Prendí un cigarro, tras otro... Agité la cajetilla de Marlboro para descubrir el sonido hueco del último cigarro impactando en las paredes. Bostecé mientr...
