11. 3 de Mayo

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EL DIARIO DE GUN ATTHAPHAN POONSAWAS

Viernes, 3 de mayo

Una voz en mi oído me devolvió al presente.

- Bien. Ahora vamos a pasarte otras imágenes, Gun – dijo el doctor Xiseks. – Obsérvalas detenidamente y di para ti qué o quién es. ¿De acuerdo? ¿Estás listo?

Tragué saliva. ¿Qué van a mostrarme?, pensé. ¿A quién? ¿Me afectarán? Eso esperaba, es preferible que me afectasen a que no me provocaran nada.

Estoy listo, pensé para mí, y empezamos.

***

En la primera foto había dos personas. Un niño de cuatro o cinco años está en los brazos de una mujer joven y guapa, señalando algo. Tanto el niño como la muchacha están riendo y a su espalda, algo desenfocada, hay una valla con un tigre tumbado detrás. Una madre, pensé. Un hijo. En el zoo. Observé la cara del niño con detenimiento y advertí, sobresaltado, que era yo, y que la joven alegre era mi madre. Se me cortó la respiración, había tardado en reconocer a mi madre y en reconocerme a mí mismo. En esta foto se la veía muy joven, sobre todo al reírse de esa forma. Tiene la melena negra suelta y lleva unos pantalones vaqueros ajustados de tiro alto con una camisa multicolor. Está muy guapa.

No recordar los momentos que he pasado junto a ella, mi padre y mi hermano dolía. Como el de esa foto. No recordaba haber visitado nunca un zoo, y sin embargo aquí estaba la prueba de que lo había hecho. Con mi familia, porque seguramente mi padre hizo la foto, y dado que mi madre no parece estar embarazada en la foto, lo más seguro es que junto a mi padre esté el carrito con mi hermano Chimon.

Miré fijamente la pantalla, tratando de grabar esa imagen en mi memoria, pero la foto desapareció y fue sustituida por otra, también de mi madre, ahora años más mayor. Esta vez lleva un vestido largo de un azul marino y el pelo recogido en una coleta. Sonríe. Se le ven algunas arruguitas alrededor de los ojos, pero eso no hace que deje de ser guapa. Un hombre algo más alto que ella y de aspecto taciturno la sujeta por la cintura, tiene una amplia sonrisa y sus ojos parecen alegres. Junto a mi madre hay dos niños, imagino que somos mi hermano y yo, en la foto parecemos tener unos 10 y 14 años. Chimon sujeta un premio de ortografía en sus manos y yo paso un brazo por su hombro, orgulloso.

Entonces, de la nada, sentí un cosquilleo recorriéndome el cuerpo y la imagen de la pantalla desapareció para dejar paso a un recuerdo:

"Acaban de anunciar el ganador a la competición de ortografía de la escuela. Al oír el nombre, tanto mis padres como yo nos levantamos orgullosos y aplaudimos como locos. Ha ganado Chimon. Mi hermano pequeño sonríe muy contento mientras se acerca a recoger la estatuilla del premio, cuando la tiene en sus manos la levanta hacia nosotros con una pose triunfante. Entonces se despide de sus contrincantes y viene corriendo hacia nosotros.

Primero abraza a mamá, que lo alza con cuidado y le da varias vueltas mientras lo tiene abrazado, finalmente le deja en el suelo y le da un suave beso en la mejilla.

- Mi Chimona, sabía que ganarías – dice mi madre.

- ¡Claro que sí! Mi pequeño es un campeón, ¿verdad? – comenta mi padre mientras le da otro abrazo y le revuelve el pelo.

Cuando mi padre termina de felicitarle, Chimon viene hacia mí rápidamente y se me abalanza, entonces me abraza fuertemente y me rodea con las piernas como si fuera un koala pegado a un árbol. Yo le devuelvo el abrazo y doy dos vueltas con él encima. Estoy muy orgulloso de que haya ganado la competición. Le dejo en el suelo con cuidado y le acerco el puño para que lo choque, lo hace y entonces digo:

Nø cønfíes en nađie. [OffGun]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora