- A castigado a Zotico de la misma manera desde que te fuiste - lo miro extrañada. - desde que él te dijo que no son nada, Die le dice que no debe preocuparse por ti por la misma razón. Él no te debe nada ni tu a él. -
- ¿Por qué se lo reprocha? - pasa una torunda húmeda por mi frente.
- Porque por eso te fuiste, haz aceptado el cargo de primera dama de un futuro enemigo, te alejaste todo un mes, y si no es por infiltrados jamás hubiésemos visto el cambio de poder -
- Jamás me hubieran visto - asiente.
- tenemos un perímetro listo, en cualquier caso nos dará tiempo suficiente para alistarnos antes de cualquier ataque - Die se sienta frente a nosotros, antes de que vuelva a hablar o cuestionarme Ícaro lo detiene.
- Dejémosla dormir un par de horas -
Me guían a la tienda de alguien, me quito la parte de arriba del uniforme quedando en una camiseta blanca.
No sé cuánto he dormido, pero la oscuridad de la tienda me hace pensar que fue demasiado.
Salgo con el uniforme completo, los chicos están sentados, en medio de ellos hay un escudo H cubriendo el fuego, solo irradia el calor, no hay humo, nada que nos delate.- Buenos días bella durmiente - Narses me saluda agitando una mano.
- Lamento despertar tan tarde -
- Solo porqué tienes heridas te dimos tanto tiempo -
- No le durarán mucho - Cerbero lanza pequeñas piedras al escudo. Todos esperamos que diga algo más pero se queda callado.
- ¿Por qué dices eso? - Craig se sienta a mi lado, todos pasamos la vista de éste a Cerbero.
- Los ayudantes de Santa dicen que hubo una prueba hacia la primera dama, sus heridas fueron curadas inmediatamente, Caleb estaba furioso, la quería perfecta. ¿no es así? -
Las heridas que me hizo Erik.
- si fue así - los miro a todos - fue en mi segundo día, después de la sucesión de poder, entraron dos tipos, me sacaron a rastras de mi habitación, después entro... Alguien con más entrenamiento, estuvo apunto de lanzarme por el balcón, forcejeamos hasta que llegó Caleb a la habitación, lo detuvo, lo amenazó y amenazó a cualquiera que me quisiera tocar, fue orden suya curarme en la máquina -
- ¿Fueron a tu habitación a golpearte? ¿Esa era su prueba? -
Asiento - No fue idea de Caleb, él ya me había escogido y estaba seguro de lo que soy capaz, él que dudaba de mi era su padre -
- Marcus - asiento a la dirección de Zotico.
- ¿Y las llamadas?, ¿Que hay de eso? -
Frunzo el ceño.- ¿Que llamadas? -
- Puede que Santa no se las pasará, ni siquiera tenía idea... - ahora todos me ven .
- Les juro a apenas hace un día recibí la primera llamada, si hicieron más antes yo no tenía la rremota idea. -
- Te están alejando de nosotros -
- No nos sorprende, pero creímos que tú...-
- ¿Que yo estaría llamando cada cinco minutos en su busca? - me pongo de pie - el puesto de Caleb es otra cosa para la que no me han preparado, tengo que lidiar con eso, los extraño, creanme, pero el cargo que tengo allá no me permite comunicación con esta parte del mundo. -
- ¿Prefieres un cargo que a tu familia? - Cerbero tambien se pone de pie.
Mis lágrimas empañan mi vista y el enojo se aglomera en mi garganta - ¡Tu eres el menos indicado de reprocharme eso Cerbero!, o ¿acaso mi cabeza ya no tiene precio entre tus amigos? - da un paso atrás. - Aún me quieren muerta en barrios bajos, yo estoy peleando para seguir viva al otro lado del puto mundo, donde solo tengo a dos personas que confían en mi, demasiadas personas también me quieren muerta solo por el cargo, aquí los tenía a ustedes, pero ya no parece así. -
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FAKE GODS
Teen Fiction- ¿Me pueden quitar más de lo que yo ya he dado? - - Eran mis flores favoritas, ahora les tengo miedo - - ¿Nos hará lo mismo que a su prometida? - Se me acabaron los planes, todo a avanzado y yo sigo estática entre las cosas blancas que devoran a...