Phil
Había puesto un rastreador en el casco, sabía que una habitación sin puertas aparentes no la detendría por mucho tiempo. A pesar de que les advertí que pusieran guardias en cada entrada posible, no me tomaron en cuenta. ¿Qué podría hacer una chica?
Cuando todos habían recibido órdenes de buscar dentro del edificio, sabía que era hora de ver a Sugey.
Mis sentidos se agudizaron. Se oían de vez en cuando los gritos de los soldados, todavía no la encontraban. Estaba cerca pero no la veía fue cuando tropecé y golpeé algo, o mejor dicho a alguien. Sugey… ¡Demonios! La había noqueado. La cargué y fui a mi habitación.
Utilicé el botiquín de emergencias al ver que el torniquete estaba empapado de sangre, ¡ugh! Sangre, limpié la herida con yodo con delicadeza, y vendé su mano. Limpié sus pies, estaban helados, le puse unos calcetines térmicos y la arropé en varias cobijas. Sus labios estaban ligeramente azules y partidos.
La contemplé un rato pero el ajetreo me había drenado mi energía por completo. Me dí cuenta que me había quedado completamente dormido cuando ella despertó y me empujó con su mano sin darse cuenta. Caí de lado me tomó unos segundos incorporarme. Desde mi cama Sugey me miraba, sus ojos me veían cuestionantes, esos ojos que me cautivaron, ambos diferentes.
Le dije que nadie sabía que ella estaba aquí, conmigo. Que la ayudaría a esconderse mientras ellos dejaban de buscar. Ella asintió con la cabeza. Al levantarse de la cama, ella no se pudo sostener y cayó al suelo, se retorcía de dolor y se agarraba un costado. Fue cuando decidí bajar el cierre de su onesie al principio sus manos detuvieron las mías.
Pero confió en mí. Yo estaba muy nervioso porque era la chica que me gustaba. Y bueno la vería DESNUDA. Al bajar el cierre hasta su cadera vi el tremendo moretón, necesitaba hielo así la hemorragia interna cedería y el moretón desaparecería en semanas.
Le presté unas prendas de vestir y pedí hielo por teléfono, lo trajeron sin cuestionar, después de todo era el hijo del dueño de C.C. Sugey esperaba una explicación. No lo había articulado en palabras, pero cada vez que la veía a la cara ella estaba observándome, se veía a leguas que quería saber por qué la estaba ayudando, quería saber quién era yo. Pero lo más sorprendente de toda esta situación. El silencio no nos incomodaba a ninguno, a ninguno de los dos. Tomé un respiro y empecé a contarle mi historia.
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Silencio
FanfictionEsta historia es parte del reto #justwriteit 2014 y lo logré! YEI'S PARA MI El ser humano ha dado el segundo y tercer paso, la humanidad evoluciona. ¿QUÉ PASARÍA SI TU DESTINO NO ESTUVIERA EN ESTE SIGLO....? TUN TUN TUN! ¿QUE PASARÍA...
