Jesse
Phil visitaba más seguido. Era obvio que lo hacía para enterarse de lo que estaba pasando con Sugey que por hacerme compañía. Pero de una manera extraordinaria no me sentía usado, después de todo era para él como un confidente, me gustaba la sensación de que alguien se apoyara de mí y saliera adelante.
Los resultados de enlace eran inéditos, ni el mismo Eneko había tenido tal facilidad para tener el control total del mecha. Eso podía significar una cosa, Sugey jamás se libraría de la milicia, ahora era más preciada que nada. Y para personas como Gracia tal vez un obstáculo puesto que ella ocupaba el asiento consentido tras toda su carrera militar. O tal vez ayudaría a que empezara a calmar la bestia que traía dentro, cosa que dudaba mucho.
Jamás la dejarían ir, no mientras viviera el Sr. Lester. Con Phil tal vez podía denegar algunas responsabilidades, pero jamás volvería a ser una civil. Phil debía saber esto, después de todo esto afectaría su posible relación actual y posterior.
Sugey
Eko, estaba siendo infantil, su mecha estaba en reparación y usaba el mío sin autorización de los superiores, a mí no me importaba mucho, después de todo entre más lejos estuviera del arma letal mi consciencia permanecía tranquila por más tiempo.
Gracia rondaba de vez en cuando, siempre poniendo atención a cada movimiento de Eko, o tal vez era mi imaginación. De cualquier manera ella no había intentado nada y por un lado me alegraba que las cosas no estuvieran turbias.
Los días pasaron y las simulaciones iban aumentando de nivel, más estrategias y mi cuerpo estaba empezando a resentir las horas intensas de enlace.
Nos otorgaron un fin de semana libre, Eko, Gracia y yo podíamos ir a cualquier lado, lo que traducido a mis circunstancias era que no confiaban en mí aún, Eko y Gracia estaban ahí para vigilar cualquier movimiento.
No los culpaba después de todo, había pospuesto todo un plan revolucionario semanas. Todo tenía un precio, yo no quería facturarlo pero al parecer eso a nadie le importaba.
El cielo empezaba a nublarse, el sol seguía brillando arriba de esas nubes, pero por qué las gotas de lluvia que se impactaban en mi rostro y resbalaban por mis mejillas me decían una por una que me arrepentiría toda mi vida por hacer realidad un sueño.
Tal vez trataban de advertirme que no importando que tan excelsa fuera la visión, jamás podría lavar de mi alma, de mi cuerpo toda la sangre que mancharía la tierra.
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Silencio
Fiksi PenggemarEsta historia es parte del reto #justwriteit 2014 y lo logré! YEI'S PARA MI El ser humano ha dado el segundo y tercer paso, la humanidad evoluciona. ¿QUÉ PASARÍA SI TU DESTINO NO ESTUVIERA EN ESTE SIGLO....? TUN TUN TUN! ¿QUE PASARÍA...
