Phil

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Sugey

Phil entró alarmado a la habitación. Sabían que seguía dentro de D34 buscarían cualquier rincón necesario. Phil había sacado identificaciones falsas para que yo pudiera salir del país. Pero él estaba tan seguro como yo de que me atraparían. A lo único que podía aspirar era causar un poco de molestias en mi captura.

Estaba dispuesta a ser una presa difícil, después de todo me querían para exterminar a personas inocentes, solo para lograr la Unión Latina y más poder. No sabía por qué Phil me ayudaba, después de todo entre más poder alcanzara su padre más tendría él para heredar. Salí por el conducto de la ropa sucia. Llegué al sótano, al caer la noche el ajetreo era anormal, todos estaban en mi búsqueda.

Esperé a que el guardia del sótano cambiara de turno y al salir lo ataqué. Era más pequeño y su uniforme me quedaba muy apretado. Los pantaloncillos me quedaban algo cortos pero con las botas no se notaba.

Actué normal y salí del D34 sin muchos problemas por la puerta principal. Tomé un taxi hacia el sur. Esperaba que fuera hacia el sur la dirección correcta para llegar a mi ciudad. En este tiempo no se me ocurrió preguntarle a Phil dónde me encontraba. Gran error.

Por suerte no estaba tan equivocada solo tenía que ir hacia el este y llegaría a mi ciudad de ahí iría al parque a las afueras del Estado, con el dispositivo GPS que Phil me dio al salir podía llegar al punto exacto donde Phil había dejado suficiente dinero en una mochila con un cambio de ropa. No había transporte seguro, pero podía perderme entre la multitud de la central de camiones central.

Todo iba bien hasta que vi a mi hermano en los retenes del aeropuerto en Guatemala. Traté de ocultarme entre las personas pero él me vio y me persiguió. Al tener tan mala resistencia pronto me alcanzó y con un golpe me noqueó.

Cuando desperté estaba completamente atada. La sensación de Deja Vu no se hacía esperar pero esta vez era diferente. Sabía por qué estaba aquí. Y la única forma de sobrevivir a esto era enlistarme en el programa A-log.

SilencioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora