Finalmente Thor se había ido. Loki se levantó deshaciendo la ilusión que tenía sobre él. La tormenta que hizo que Thor se fuera de ahí, había desaparecido también.
-No volveré a esa prisión -sentenciaba Loki.
Estaba solo, en medio de la nada. Recordó que Rosy había tratado de que le prometiera que no se haría pasar por muerto, pero ella era una midgardiana ¿por qué tenía que hacer lo que una mortal le dijera? Él era el príncipe de las mentiras, sabía exactamente qué hacer para que lo que quisiera se cumpliera. Ahora sólo faltaba regresar hasta Asgard y tomar el trono, que era su derecho de nacimiento.
-Tal vez cuando llegue me daré cuenta de lo que ella me esconde.
Estaba pensativo, no logró hacer que Rosy hablara, lo cual, le irritaba un poco ya que sabía que el asunto que escondía era serio. Además, se sentía preocupado, ella no era la misma joven que había conocido en la Tierra y su comportamiento ciertamente le inquietaba, sobre todo su actitud de no querer acompañarlos si ya había llegado tan lejos. De cualquier forma, no tuvo tiempo para reflexionar ya que una legión de soldados asgardianos se dirigía hacia donde se encontraba él. Entonces vio al maldito que le mintió sobre Frigga y la ira se apoderó de él. Sin embargo, no se cegó por esto, ideó un plan perfecto que lo ayudaría a entrar a Asgard sin ningún problema. Se enfrentó a ellos, eran alrededor de diez soldados y aun así Loki logró acabar con todos. Al guardia que le tenía resentimiento lo dejó para el final. Lo torturó de todas las maneras posibles, recordando todo el dolor que había sentido con aquella mentira.
-¡Por favor -imploraba el soldado, tosiendo sangre-, ten compasión!
-¿Acaso tú pensaste en lo que sentiría con aquella vil mentira?-le espetó con odio, antes de darle el golpe final-. ¡Te mereces eso y más!
Miró a su alrededor, los cuerpos de los guardias estaban por todos lados y su sangre regada por todo el suelo. Sintió una pizca de culpa «¿qué me sucede?» pensó. Nunca había sentido culpa por ninguna muerte que había causado, al contrario, se regocijaba ante cada vida que quitaba.
-No debo detenerme -se dijo tratando de borrar esos pensamientos-. Tengo que volver a Asgard.
Dicho esto, se transformó en el soldado al que le tenía tanto rencor y se dispuso a salir de la tierra de los elfos.
Al llegar al palacio, se dio cuenta de que había un gran alboroto. Tenía planeado dirigirse directamente hasta el trono de Odín para decirle que habían encontrado su cuerpo en aquel mundo y así poder suplantar el trono de su supuesto padre. No obstante, con lo que estaba ocurriendo, tenía que cambiar de planes.
-¿Qué ocurre? -preguntó a un guardia.
-El hijo de Odín volvió al reino. El padre de todo nos ordenó acompañarlo para arrestarlo.
Loki prestó más atención. Era cierto, Odín iba delante de todos los soldados, liderándolos. Esperó a que el último soldado pasara enfrente de él para seguirlos sin que le ordenaran lo contrario. Se dio cuenta de que se dirigían hacia el cuarto de sanación. Estaba confundido, ninguno había sido herido gravemente como para que necesitara a las sanadoras. Como fuese, siguió caminando hasta que llegaron. Odín entró echando chispas, Loki lo escuchó reclamarle a Thor por su desobediencia. En ese instante se sentía regocijado, casi nunca vio al padre de todo tan enojado con su adorado hijo. Pero la alegría se esfumó de inmediato al escuchar que Rosy estaba mal. Con el Aether dentro, ella moriría.
«¡Eso era!» pensó Loki. «Es lo que me ocultó todo este tiempo, lo que no me quiso decir, pero ¿por qué?» Se sentía muy desconcertado, ella sabía muy bien que el poder del Aether la destruiría, entonces ¿por qué no acompañarlos para que se lo quitara Malekith, también? Reflexionó un poco, «Ella ya sabía que tenía el Aether y que para quitarlo tenía que acompañarnos cuando fuéramos con Malekith. También sabía que el Aether no se destruye así que creo que vio en su película que Malekith se apoderaba de ese poder y destruía el universo». Todavía tenía muchas preguntas, pero al menos parecía que había encontrado la respuesta a la cuestión principal.
-Pero ella nunca se mostró débil -le decía Thor a Jane, confundido-. No se veía como tú. Además ¿por qué nunca nos dijo?
-Porque quería salvarnos a todos -reveló Loki acercándose a Rosy al tiempo que hacía desaparecer la ilusión.
-¡Loki! -exclamó Thor, pasmado- Tú… ¡yo te vi morir!
-Sí, sí. Sólo fue otro de mis trucos -confesó sin darle importancia.
Loki tomó la mano de la joven, era muy suave y pequeña. La miró con dulzura y tristeza, no podía creer que sacrificó su vida para salvar la de otros, incluyendo la de él. Y siendo que él la había tratado muy mal, era para que ella lo hubiera odiado por toda su vida y tratado de vengarse de él. Pero no, ella hasta trató de advertirle, de ayudarle; y nuevamente él menosprecio su consejo. Se sentía tan culpable, si desde un principio no la hubiera llevado con él a su guarida, ella no estuviera ahí a punto de morir.
-¡Arréstenlo! -ordenó Odín.
Los soldados obedecieron, sujetaron al dios alejándolo de Rosy mientras que él luchaba, inútilmente, por no soltarla.
-¡Padre! Loki salvó mi vida y a los nueve reinos, ¿no podrías…?
-No -contestó cortante-. Fui muy considerado contigo -se dirigió hacia Loki-, dejé que Frigga te pusiera cómodo en tu celda e incluso fingí no saber que ella con su magia te visitaba, pero se acabó.
-¿Acabaste de hablar? Me alegra -le espetó con desdén-, porque hay asuntos más importantes que escuchar tus sermones. Si no les importa soltarme -les dijo a los soldados-, tengo que salvar a Rosy.
-¿Tú? ¿Salvar a una mortal? -preguntaba Odín, con sarcasmo-. Tú nunca has querido a nadie más que a ti mismo.
Esas palabras le dolieron. Él odiaba a su supuesto padre y no le importaba lo que pensara de él, pero lo que dijo era en parte cierto. Se había esforzado tanto en aparentar que no le importaba nadie, que todos lo creyeron. Pero en realidad él sí se preocupaba por su reino (o el que debía de serlo), incluso llegó a querer a Odín cuando era pequeño y no sabía su verdadera naturaleza. Así que escuchar que sólo se quería a sí mismo, le dolió. Además ¿qué iba saber Odín sobre él? Si quería salvar a una mortal, lo haría, sobre todo cuando esa mortal era Rosy.
-¿Qué sucede aquí?
-Madre ¿qué haces aquí? Deberías estar descansando -le dijo Thor a Frigga quien acababa de entrar a la habitación.
-Me siento mucho mejor, Thor -lo tranquilizó mientras caminaba al centro de la sala-. Loki ¿por qué estás aquí?
-Pues sólo trató de hacer lo correcto por una vez en mi vida y tu querido esposo no me deja. Al menos deberían mostrar agradecimiento ya que salvó tu vida.
Sonaba enojado, el hecho de que estuvieran ahí perdiendo el tiempo en lugar de ayudar a la chica lo desesperaba. Estaba feliz por ver que Frigga estaba bien, pero atender a Rosy era su prioridad.
-Quiero hablar con Loki a solas. ¿Me permitirías mi rey? -pidió Frigga.
-¡No puedo permitirlo! Suficiente hemos tenido con sus trucos…
-Te recuerdo que yo también hago esos trucos -lo interrumpió-, no podrá engañarme a mí. Por favor Odín.
-Está bien -accedió no muy contento-. Déjenlos solos.
Todos obedecieron a la orden de Odín saliendo de la habitación. Así, quedaron solos Frigga y Loki.
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Conozco tu futuro (Loki)
FanfictionPara empezar esta historia no es mia, simplemente me encanto y quize subirla aquí Todos los derechos reservados a Kotomi Laufeyson, usuario de Potterfics
